04 febrero 2013

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La primera multa por los compactadores

BOGOTÁAguas de Bogotá multó por $50 millones a Districapital por el incumplimiento en la entrega de los camiones.

La primera multa por los compactadores. Districapital pidió prorrogar el contrato con el argumento de que el mantenimiento de los camiones y la instalación de los logos del programa Basura Cero, retrasaron su cumplimiento.

Districapital pidió prorrogar el contrato con el argumento de que el mantenimiento de los camiones y la instalación de los logos del programa Basura Cero, retrasaron su cumplimiento.

Foto: Guillermo Torres / SEMANA

Este lunes, el gerente de la empresa Aguas de Bogotá, Ricardo Agudelo, resolvió una encrucijada que tenía partido el corazón del gobierno de Gustavo Petro. El funcionario anunció la esperada decisión, que terminó en sanción económica contra la importadora Unión Temporal Aseo Districapital, la firma a cargo del alquiler de los camiones de basura.

Districapital deberá pagar 50 millones de pesos tras ser hallado responsable de las demoras en la entrega de los compactadores usados. Hasta este lunes, el Distrito solo había puesto a rodar 13 de los 50 vehículos que supuestamente ya deberían estar operando.

"No hay justificaciones para no haber procedido con la entrega de los compactadores alquilados dentro de los términos iniciales del contrato, ni dentro de los aplazamientos concedidos por la empresa para dicha entrega", argumentó Aguas de Bogotá. 

La sanción económica quedó establecida en la "cláusula décima del contrato de arrendamiento de equipos", afirmó Agudelo.

Ante la decisión, César Alvarado, el representante legal de Unión Temporal Districapital, usó el recurso de reposición. Mientras tanto, Segurexpo, la aseguradora del contratista, anunció que la empresa no pagará sanciones ni multas.

Con la determinación de Agudelo, el Distrito podría admitir que cometió un error porque al contratista le faltaba experiencia. Sería reconocer que el esquema de Petro fue víctima de su propio invento. 

Un camino lleno de tropiezos

La llegada de los compactadores arrancó mal. Los primeros equipos que arribaron al puerto de Cartagena tenían señales de deterioro que encendieron las alarmas de los organismos de control y dificultaron su nacionalización. Por esta causa, la Alcaldía modificó el contrato, y de los 170 camiones previstos inicialmente, solo entrarían 60 en razón de 9.000 millones de pesos. 

La primera modificación del contrato de arrendamiento de camiones la hizo el secretario de Educación, Óscar Sánchez, quien fungió de alcalde encargado a comienzos de enero. Esa fue la primera prórroga. Sánchez indicó que el 12 de enero ya estarían, por lo menos, veinte camiones recolectores de basura en la ciudad. Para esa fecha, el 4 de enero, según el cronograma de entrega, ya debían estar todos los carros en Bogotá. El 15 de enero, sin embargo, solo llegaron nueve de 15 que salieron de Cartagena.

Semana.com conoció la solicitud de una segunda prórroga que hizo el contratista en la cual argumenta que los carros no pudieron entrar porque la empresa Aguas de Bogotá (titular de la importación) no estaba inscrita en el Runt (Registro Único Nacional de Tránsito), dado que el anterior gerente, Mario Álvarez, no había pagado una multa de tránsito. Ese hecho demoró el trámite de las placas dos días más. Según el representante legal de Districapital, César Alvarado, a él le tocó pagar la multa para agilizar el trámite. El Distrito accedió. 

El 16 de enero el contratista pidió una nueva prórroga por cinco días. En ella argumenta que el mantenimiento de los equipos y las revisiones han tardado más de lo previsto. Esta vez, Aguas de Bogotá no se la otorgó. El 19 de enero el contratista solicitó una tercera prórroga para la entrega del segundo lote de 30 compactadores. Esta vez, la empresa argumentó que la Dian había ocasionado una demora de ocho días durante el proceso de nacionalización. El pasado 27 de enero se cumplió esa prórroga, pero aún no han comenzado a rodar todos los carros. 

Según Alvarado, “estos fueron actos de autoridad que llamamos actos de arbitrariedad, porque sin ninguna contemplación nos bloquearon la entrada de los camiones”. En su criterio, las talanqueras que pusieron entidades como ICA, el Ministerio de Transporte y la Dian, fueron más gravosas de lo normal. Obligó, por ejemplo, que varias veces los carros fueran desinfectados y lavados y que sólo pudieran salir de Cartagena en camabajas. 

A pesar de los problemas del nuevo modelo de basuras, las responsabilidades política y contractual de este caótico arranque han brillado por sus ausencias, con la tímida excepción del gerente de Aguas.
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