Domingo, 4 de diciembre de 2016

| 2016/03/14 16:50

La osada propuesta para dar a las FARC algunos beneficios de los militares

Entre las Fuerzas Militares circula un documento que equipara a los guerrilleros con los oficiales y suboficiales y que tiene indignados a los uniformados.

Propuesta que equipararía a guerrilleros y militares. Foto: Archivo particular

Entre los militares se respira un aire de malestar. Y no es para menos. Desde hace unas semanas circula una osada propuesta del grupo ABC-Paz, una fundación dirigida por el exguerrillero del ELN Carlos Arturo Velandia, en el que se habla de cómo incluir a los combatientes de las FARC en la sociedad.

Allí se equiparan los rangos de los guerrilleros con los de los oficiales y suboficiales de las Fuerzas Militares y se enumeran, uno a uno, los derechos que deben tener los insurgentes.

El documento, llamado el “ABC – Paz para proceso de paz en Colombia” y divulgado por la Agencia Prensa Rural, no habría causado mayor revuelo si no fuera porque el general Luis Ignacio Barón Casas, jefe del Estado Mayor Aéreo de la Fuerza Aérea (FAC), lo divulgó entre sus altos mandos con el objetivo de “socializar esa circular”.

Según confirmaron fuentes de las Fuerzas Militares a Semana.com, al alto oficial le llegó el documento por parte de director del Centro de Investigación de Conflicto y Memoria Histórica Militar. El propósito era que las diferentes unidades militares lo conocieran.

Aseguran personas allegadas al despacho del oficial que él lo único que hizo fue compartir ese ABC entre los mandos para que estuvieran informados de las propuestas que se presentaron en el foro organizado por las Naciones Unidas y la Universidad Nacional en el marco del proceso de paz. Como era de esperarse, la comunicación se regó como pólvora entre todas las Fuerzas Armadas.

El documento, que ha causado molestia entre la fuerza, indica en uno de sus apartados, por ejemplo: “Los exinsurgentes y sus familias deberán tener la cobertura de todos los servicios sociales que provee el Estado, deberán ser afiliados a salud y pensión. Para acceder al derecho de pensión los exinsurgentes serán homologados a los rangos que rigen para las Fuerzas Militares de la siguiente manera”.

Así, un guerrillero de base se compara con un soldado profesional, un primer mando de escuadra con un cabo primero, un primer mando de guerrilla con un sargento primero, un primer comandante de compañía con un capitán, un primer comandante de frente con un mayor, un comandante de bloque con un mayor general y un miembro del secretariado con un general, entre otros.

Pero esto no es lo único. El documento propone que la cobertura de los servicios sociales y la afiliación a salud y pensión se deben extender a excombatientes que “por razones de retiro voluntario, enfermedad, heridas de guerra o edad” están por fuera de las filas de la guerrilla.

Semana.com indagó con altos oficiales activos de las Fuerzas Militares para conocer sus opiniones frente a esa propuesta. Todos se refirieron a la carta como una “falta de respeto” hacia ellos y el pueblo colombiano.

“¡Cómo se les ocurre igualarnos! Para llegar aquí nosotros tuvimos que cotizar, trabajar y sacrificarnos por muchos años y ahora estos bandidos quieren igualarse. Es decir, ¿vamos a equiparar a ‘Iván Márquez’ con un general?”, se cuestionó un alto oficial del Ejército.

“Esa propuesta lo único que pretende es socavar la moral de los hombres y mujeres de nuestras fuerzas”, manifestó un oficial de la FAC.

Por su parte, un oficial de la Armada Nacional dijo: “Compararnos con los guerrilleros no tiene ningún asidero, nos pueden comparar de nombres, pero en el fondo nosotros somos la legalidad mediante la Constitución. Compararnos es perder tiempo, no tiene fundamento legal. Eso no cabe en ningún lado y es descabellado”.

Semana.com indagó qué tanto eco tuvo esta propuesta que, como muchas otras, fue incluida en las relatorías de los foros organizados por la Universidad Nacional. Fuentes aseguraron que solo algunas ideas fueron tomadas en cuenta para el documento final que la institución y la ONU enviaron a la Mesa de La Habana, que en este momento discute, precisamente, el punto del fin del conflicto.

Otros derechos

En el documento también se pide, entre otros, que los guerrilleros que deseen cultivar tierra tengan acceso a ellas “con garantías sostenibles”.

Así mismo, se propone que “dependiendo de sus vocaciones, deberán tener acceso a capacitación técnica y científica, de modo que se eleven sus conocimientos, capacidades y competencias para acceder al mercado laboral. También podrán acceder a becas dentro y fuera del país”.

Esto no es lo único. El documento manifiesta que “los exinsurgentes que estén exentos de comparecer ante la Jurisdicción Especial para la Paz deberán ser borrados de listas o de archivos de inteligencia de los organismos de seguridad del Estado, para prevenir estigmatizaciones o situaciones de bloqueo al acceso de su derechos”.

De esta manera, un documento que, hasta donde se sabe, no proviene de la Mesa de La Habana, ha creado una molestia en muchos miembros las fuerzas.

Sin embargo, este lunes, a través de su perfil en Twitter, los miembros plenipotenciarios delegados de la Casa de Nariño  en la Mesa de Conversaciones de La Habana (@EquipoPazGob), hizo la aclaración sobre este documento. "El documento de beneficios para las FARC no es del Gobierno. Es una propuesta de miles que han llegado a Mesa de Conversaciones", se trinó.

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