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| 4/12/1999 12:00:00 AM

LA REVANCHA

Con la salida de Alberto Santofimio esta semana comienza un desfile de parlamentarios que <BR>piensan reivindicarse con un discurso antisistema.

A los 56 años, y despues de pagar 1.189 días de cárcel, Alberto Santofimio Botero está frente a
uno de los mayores retos de su vida: llenar el próximo viernes 19 de marzo el Parque Murillo Toro de Ibagué,
lugar que ha sido escogido por él para lanzar su nuevo movimiento político. "No conozco la derrota y soy de
los que caminan erguidos. Así que si ese día sólo me acompañan cuatro personas desde ya me declaro
victorioso", dijo el polémico político a SEMANA horas antes de quedar en libertad. Alberto Santofimio Botero
es quizás el político colombiano más controvertido de los últimos años. Aunque varias veces lo han
desahuciado para la política él se las ha ingeniado para mantenerse vigente. En las elecciones parlamentarias
de 1978 impuso una marca que aún se mantiene en los registros electorales. Su movimiento político
obtuvo 185.000 votos en el Tolima. Esa vez sacó tres senadores y seis representantes a la Cámara. Lo
curioso es que ese resultado lo obtuvo desde la cárcel, donde estaba pagando una condena por falsedad
de documentos.Con dos carcelazos y varios entierros políticos se podría esperar a un Santofimio
menos brioso y sofisticado. Nada de eso. El Santofimio modelo 99 es el mismo de siempre, o más. Contrario
a lo que podría pensarse, no conoce el reposo del guerrero a pesar de haber sido marcado por el suplicio del
proceso 8.000. "Como no pudieron derrotarme por el camino limpio de la democracia lo hicieron con otros
métodos", dijo a SEMANA sin el menor asomo de arrepentimiento. Aunque existen normas legales que le
impiden acceder nuevamente al Congreso de la República y se encuentra excluido del Partido Liberal por
haber sido sentenciado por un delito doloso, Alberto Santofimio tiene la firme convicción de que ahora sí
comienza su verdadera carrera política.Pero en esta ocasión tiene un ingrediente adicional: el coronel Hugo
Chávez, presidente de Venezuela, a quien admira y con quien se compara, sobre todo en su sentimiento
bolivariano. Como Chávez pasó del calabozo a la gloria no son pocos los del 8.000 que creen que en la vida
siempre hay una segunda oportunidad. Mientras Santofimio ensilla su caballo para librar una nueva batalla
política reflexiona en torno a la suerte futura del país: "Estoy convencido de que aquí no hay que buscar una
tercera vía sino una sola: la que nos lleve a la salvación del país. Además coincido con las Farc y el ELN
en que sólo una Asamblea Constituyente puede abrir los caminos hacia la paz", dice con tono no de ex
convicto sino de estadista.Precisamente su capacidad oratoria es la gran cualidad que le reconocen tanto
amigos como enemigos. En ese sentido hace parte de una especie en vía de extinción. De los
parlamentarios actuales el único con el cual lo comparan es con Roberto Gerlein. Pero Santofimio tiene la
gran cualidad de comportarse como caudillo. Su verbo cautiva y convence. En estos momentos todos los
políticos detenidos por el 8.000 tienen cifradas sus esperanzas en él para que los reivindique ante la
opinión.Sin embargo, a pesar de las invocaciones a Bolívar y el tono grandilocuente, Santofimio y varios
parlamentarios del 8.000 que van a comenzar a salir de las cárceles están detrás de una sacada de clavo.
Consideran que la sociedad entera hizo lo mismo que ellos y que, sin embargo, fueron los únicos que
pagaron los platos rotos. Como tienen las puertas del sistema político tradicional cerradas el único campo de
acción que les queda es el del garrote al establecimiento. En ese frente su inspiración, por supuesto, es
Chávez. Ante la imposibilidad de cuotas burocráticas gozan en la actualidad de una independencia que no
tuvieron en el pasado. La verdad es que, dada la situación económica actual, Colombia nunca había estado
tan madura para la irrupción de una fuerza populista como ahora. Sin embargo ese sentimiento va
acompañado con una obsesión moralista que no coincide con las hojas de vida de los parlamentarios del
8.000. Santofimio, por lo pronto, ya tiene listo su lema de campaña: "Con Santofimio, arriba los de afuera".
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