Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 2009/01/31 00:00

“La unidad de los uribistas está garantizada por Uribe”

El ministro del Interior y de Justicia, Fabio Valencia Cossio, habló sobre orden público, vacantes en el Ministerio y candidatos conservadores.

“La unidad de los uribistas está garantizada por Uribe”

Cogiendo impulso para la próxima legislatura, aguantando el golpe de las revelaciones sobre las actividades de su hermano y tratando de ponerles punto final a los delitos que se planean desde las cárceles, encontramos en su oficina a Fabio Valencia Cossio. El Ministro del Interior abrió su interior hasta donde pudo y, de paso, nos contó que ha perdido 20 kilos de peso. Está flaco, pero mantiene su piel templada y, dice, gruesa como la del gurre para que no le entre la cuchilla de la guillotina.

GUSTAVO GÓMEZ: ¿Qué está pasando en las cárceles?

FABIO VALENCIA COSSIO: Que las cárceles, en vez de ser resocializadoras, son escuelas del crimen.

G.G.: ¿El gobierno sospecha que la bomba del Blockbuster, en Bogotá, fue ordenada desde una cárcel?

F.V.C.: Es muy probable, porque estas mafias son bastante efectivas y mantienen un contacto fluido con sus enlaces en el exterior a través de las visitas y los celulares. Por eso tomamos la decisión de bloquear la señal de los teléfonos.

G.G.: Los presos de Justicia y Paz tienen unos celulares autorizados. ¿Cómo van a hacer para bloquear unos sí y otros no?

F.V.C.: Los pabellones donde están recluidos esos presos están separados en las cárceles y estamos en la evaluación técnica del procedimiento.

G.G.: ¿Es cierto que van a comenzar a sacar las cárceles de las ciudades?

F.V.C.: Sí. La primera que sale es el Buen Pastor, en la zona de la Floresta, en Bogotá. Ese terreno lo quiere comprar Cafam y la idea aquí, y en todos los procesos, es que el interesado nos construya en las afueras de la ciudad una cárcel a cambio del enorme valor del lote.

G.G.: ¿Listo el brazalete para detención domiciliaria cuyas pruebas arrancan en Bogotá el mismo día que el nuevo pico y placa?

F.V.C.: Listo, ya lo vi. Parece un relojito de plástico de esos que ahora usan los muchachos. Inmediatamente usted despegue o abra el brazalete, se emite una señal de alarma en una sala de monitoreo. Y llega la Policía.

G.G.: Hace poco salieron del Ministerio el director de infraestructura y un funcionario de jurídica, ambos con participación en las contrataciones de cárceles que, como la de San Isidro, en Cauca, no cumplen con las condiciones necesarias de funcionamiento. ¿Por qué se fueron?

F.V.C.: No es que haya una sospecha sobre su conducta, sino que en esos puestos se necesita gente de confianza y que se adapte a un estilo de trabajo que, como el mío, no sabe de horarios ni de fines de semana…

G.G.: ¡Es que usted ahora es uribista!

F.V.C.: Lo que soy es valencista, pero uribistas y valencistas nos parecemos mucho en la disposición al trabajo.

G.G.: ¿Esos funcionarios que dejaron el Ministerio están siendo investigados?

F.V.C.: No sé, pero todo lo que veo que no funciona lo estoy poniendo en conocimiento de las autoridades. El retiro realmente fue porque estoy armando un equipo de trabajo que se adapte a mis propósitos.

G.G.: ¿Cómo estamos de viceministros?

F.V.C.: Acabamos de nombrar a Miguel Ceballos, un extraordinario académico, viceministro de Justicia. Estamos muy contentos con él…

G.G.: ¿De qué filiación política?

F.V.C.: No se la conozco. Vendría a ser como uribista, al menos en el sentido de que está de acuerdo con la visión del Presidente.

G.G.: La ex viceministra María Isabel Nieto dijo al retirarse que se había sentido tratada más como una secretaria que como una viceministra. Y usted, mire lo curioso, nombra a su secretaria privada viceministra encargada del Interior.

F.V.C.: Viviana Manrique es una mujer muy valiosa, activa y eficaz, y tiene más títulos que medallas Simón Bolívar. Lo otro: no sé cómo se sentía María Isabel. Siempre la respeté mucho.

G.G.: ¿Le dolieron las declaraciones de ella?

F.V.C.: Para ser buen político se necesita tener vocación de servicio y cuero de gurre, y yo lo tengo bien duro.

G.G.: Su secretaria está encargada. ¿Ese puesto sigue reservado para Cambio Radical?

F.V.C.: Esa fue la voluntad que expresé desde un principio y el Presidente está de acuerdo.

G.G.: Pero Vargas Lleras, no.

F.V.C.: Vargas Lleras dijo que no, pero estoy esperando.

G.G.: ¿Esperando qué? Si el que nombra es usted.

F.V.C.: Espero una señal, porque quisiera que ese viceministro fuera de Cambio Radical.

G.G.: ¿Hasta cuándo va a esperar esa señal?

F.V.C.: Lo prudente.

G.G.: ¿Fue prudente aquel llamado a extras de cierre de la legislatura para darle aire a la reelección, habiendo tanto proyecto importante por discutir?

F.V.C.: El gobierno tenía la obligación y la responsabilidad con la ciudadanía de no dejar morir ese proyecto. Todos los proyectos importantes también los sacamos adelante.

G.G.: ¿Todos? ¿Y el de la Ley de Víctimas no era más importante para los colombianos?

F.V.C.: Lo aplacé porque me lo recomendaron algunos organismos internacionales. Inclusive me lo solicitó la oposición. Lo retomaremos en marzo.

G.G.: ¿Le suena la existencia de Primero Colombia, capaz de poner en sintonía a todos los que respaldan a Uribe?

F.V.C.: El gobierno no se mete en eso.

G.G.: ¿Quién podría garantizar la unidad de los uribistas?

F.V.C.: La unidad de los uribistas está garantizada. La garantiza Uribe.

G.G.: ¿Realmente por qué se le 'volteó' Gina Parody al Presidente?

F.V.C.: No sé. Gina fue una persona muy respetada por el Presidente y el gobierno. Él siempre estuvo muy pendiente de ella, pero se fue alejando, se fue alejando… hasta que se fue del todo.

G.G.: Detrás de lo que ella le presentó al país como una posición ideológica, ¿podría haber un motivo personal e íntimo?

F.V.C.: No le sabría decir, no alcanzan mis entendederas hasta allá.

G.G.: Usted ha tenido toda la vida una participación y una influencia enormes en el conservatismo. ¿Se va a quedar, ahora que suenan las candidaturas, por fuera del baile?

F.V.C.: Tengo claro que puedo prestarle un muy buen servicio al país siendo ministro del Interior.

G.G.: ¿Pero se le ha pasado por la cabeza la renuncia para no inhabilitarse?

F.V.C.: Estas canitas siempre es que le ayudan a uno a serenarse. Estas canitas no son pintadas.

G.G.: El ex ministro Holguín también tiene muchas. ¿Le alcanzarían para ser presidente?

F.V.C.: No tengo ninguna duda. Tiene todas las calidades.

G.G.: ¿Cómo ve a Noemí Sanín?

F.V.C.: La veo muy pispa, muy bonita y agraciada. Excelente embajadora.

G.G.: ¿Han estado conversando?

F.V.C.: Sabe que hace muchos días no hablo con ella…

G.G.: ¿Y cuándo fue la última vez que habló con Ana Mercedes Gómez, la directora de 'El Colombiano'?

F.V.C.: La semana pasada.

G.G.: ¿Le preguntó por la segunda reelección?

F.V.C.: Para nada. Desde cuando me fui a la embajada perdí un contacto muy fluido que tenía con el periódico. Mi contacto era con Juan Gómez, aunque soy muy buen amigo de Ana Mercedes. No le hubiera comentado nada, primero, porque no conozco las intenciones del Presidente y, segundo, porque no me meto en eso.

G.G.: ¿Cómo vio la primera página de 'El Colombiano' revelando que Uribe no aspira a una segunda reelección?

F.V.C.: No he visto el periódico.

G.G.: ¿Quiere que le cuente lo que decía?

F.V.C.: No, no me cuente.

G.G.: Pero sí le cuento que andan diciendo que Sabas va a renunciar a la embajada para poner su nombre a consideración del conservatismo. ¿Cómo le parece?

F.V.C.: ¡Que salgan todos! Eso es muy bueno para la democracia; que salgan nombres, la gente tiene que tener de dónde escoger. El que tenga ganas, que se lance.

G.G.: ¿Sin esperar a que Uribe se pronuncie abiertamente sobre sus verdaderas aspiraciones?

F.V.C.: No les recomiendo nada sobre eso. Incluso para muchas de esas cosas yo soy más bien un técnico.

G.G.: Usted no es técnico: usted es político.

F.V.C.: Soy un técnico en política.

G.G.: Sé que no habla del tema, pero, cuénteme cómo se ha sentido estos días frente a las dificultades de su hermano. ¿Le afecta mucho ese proceso?

F.V.C.: Repito lo que siempre digo: creo en la justicia, la acato y respaldo las decisiones que ha tomado la justicia.

G.G.: ¿Y cree en su hermano?

F.V.C.: ¡Pues, hombre, lo que pasa es que es mi hermano!

G.G.: En el caso de que la justicia tomara una decisión desfavorable para su hermano, ¿se replantearía la permanencia en el Ministerio?

F.V.C.: No entremos en ese tema porque lo tengo clausurado.

G.G.: ¿Cómo está el ánimo de su mamá?

F.V.C.: Mi mamá es una anciana que va a cumplir 96 años ahora el 22 de febrero, y hemos procurado mantenerla aislada de estos hechos. Es una mujer muy inteligente, muy guapa, muy valerosa, pero también déjemela quietecita que la adoro y no quiero que me la toquen.

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