Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 1989/08/21 00:00

LA VENGANZA GAITANISTA

Surge en el panorama nacional, un misterioso y tenebroso movimiento que parece capaz de todo.

LA VENGANZA GAITANISTA


Mientras el M-19 parece dispuesto a colgar el fusil y a entrar definitivamente en el proceso de paz, un grupo armado anuncia con tres secuestros y un asesinato (en menos de cuatro meses) que entró en la guerra y que entró en serio.

La historia del JEGA arranca en febrero de 1987 cuando un grupo de 10 hombres armados y encapuchados se tomó las instalaciones del Centro Gaitán, anunciando su nacimiento mediante un manifiesto, elaborado en pergamino, en donde se encontraba su programa y su línea ideológica. Ante la tumba de Gaitán, según testigos, juraron que vengarían su muerte. Uno de los párrafos del manifiesto decía: "Cansados de no ser escuchados en nuestros deseos de practicar la democracia. Huérfanos de quienes fueron asesinados por haber sido partidarios del líder popular Jorge Eliécer Gaitán, usurpados en nuestros derechos, por habérsenos defraudado en las elecciones de 1970 cuando Misael Pastrana Borrero usurpó la Presidencia de la República que con nuestros votos habíamos conquistado para el general Rojas Pinilla, marginados de las elecciones porque ser representantes del pueblo implica disponer de un inmenso capital, víctimas del silencio de la prensa y demasiado pobres para contar con los medios que implica editar un diario propio, hemos tomado el único camino que nos permite combatir a esta oligarquía que ha hecho que--como dijera Gaitán--los ricos sean cada día más ricos y los pobres cada día más pobres".

La verdad es que esta proclama pasó desapercibida y fueron pocos los colombianos que tuvieron la posibilidad de conocerla, fuera de los empleados del Centro Gaitán, en donde fue repartida. Casi dos años después, una carta abierta de Gloria Gaitán, fechada el 24 de mayo de 1989 y dirigida a los presidentes Alan García y Virgilio Barco, recogía este texto.

Luego de su proclama el JEGA no volvió a aparecer en público, sólo hasta el mes de octubre de ese año 87, cuando fue asesinado el presidente de la Unión Patriótica, Jaime Pardo Leal. Durante su entierro, miembros del movimiento lanzaron en el cementerio unas chapolas que decían "Los muertos los pone el pueblo y los oradores la oligarquía", y anunciaban venganza.

Sólo en abril de este año la opinión pública comenzó a darse cuenta que la cosa era en serio. El domingo 9 de abril un comando denominado "Omayra Sánchez" (la niña que murió en Armero), perteneciente al JEGA, secuestró en Cali al ex gobernador del Tolima, Eduardo Alzate García. En el comunicado, el JEGA se autodenominaba como un grupo justiciero que le haría un juicio revolucionario al gobernador por considerarlo responsable de la tragedia de Armero. Cinco días después del secuestro, y luego de interminables jornadas de cargos y descargos con sus secuestradores, fue dejado en libertad en la misma ciudad donde había sido retenido.

El 17 de mayo, el abogado Jaime Hernán Correa Orejuela, notario Quinto de Cali, fue secuestrado en un parqueadero de esa ciudad por cuatro sujetos. Al siguiente día, el JEGA se reivindicó el secuestro mediante otro número de su boletín, bautizado "Jornada". En este, el grupo afirma: "Nuestra propuesta política no tiene ninguna relación con las distintas organizaciones alzadas en armas". Frente al secuestro de Correa Orejuela, afirman: "El doctor Correa Orejuela está en nuestro poder porque su tío es hoy el jefe de la cartera política del gobierno de Barco, y por lo tanto tiene en sus manos (en condición de Ministro) parte de la responsabilidad por lo que está pasando en la Nación". El JEGA mantuvo silencio después de este comunicado y sólo después de casi dos meses, el 14 de julio, exigió, como contraprestación para liberar al sobrino del ministro de Gobierno, la publicación de una carta abierta al Presidente de la República, donde señala, entre otras cosas: "Nos arrogamos el derecho de enjuiciar y castigar a toda la clase política nacional, porque ese derecho surge de quién interprete fielmente el sentimiento y la emoción, el dolor y la frustración del país nacional".

Pero del secuestro se pasó al asesinato. El 7 de junio un hombre disparó 15 veces contra Calixto Pinzón Espitia, presidente de la Asociación de Distribuidores de Leche, en su oficina localizada al norte de Bogota y en presencia de su propia secretaria. Otro número de "Jornada" fue repartido señalando que "El señor Calixto Pinzón Espitia ni corto, ni perezoso, anunció públicamente que Asodisleche no repartiría la leche del Idema, porque ello afectaría sus precios, ya que ésta cuesta $20.00 menos la botella"... "Por su reiterado comportamiento, por su conducta antisocial y antinacional, nuestra organización decide actuar siguiendo los mandatos del sentimiento popular y mayoritario que lo habían condenado a la pena máxima". Vuelven a repetir las consignas, pero añaden esta vez en su boletín una frase que podría convertirse en otro eslogan de muerte y de venganza: "Así empieza a cumplir el Movimiento Nacionalista Jorge Eliécer Gaitán (JEGA)".

Sin liberar al doctor Correa Orejuela, el JEGA secuestró en Medellín al contralor de la ciudad, abogado Sixto Iván Orozco. En esta ocasión no dio explicaciones sobre la retención sino que advirtió que no regresaría a la legalidad porque: "No hay un sólo elemento probatorio, ni siquiera un leve indicio, de que en Colombia se den las garantías para un cambio sin violencia". Este fue un secuestro relámpago, pues 24 horas después fue dejado en libertad el doctor Orozco en el barrio San Quintín, del municipio de Bello. El contralor informó que su secuestro se había producido para cuestionarlo por las inversiones públicas de la ciudad.

El alcalde de Medellín, Juan Gómez Martínez, tan pronto se produjo el secuestro se comunicó con Gloria Gaitán y le pidió que se desplazara a esa ciudad para pedir públicamente la liberación del contralor. Esta no era la primera vez que en las últimas semanas Gloria había sido requerida para este oficio. El secretario privado de la Presidencia de la República, Germán Montoya, le solicitó a finales del mes de mayo que se pronunciara sobre el secuestro del notario de Cali y que hiciera pública su súplica. En esa oportunidad ella dirigió una carta abierta al JEGA, en la que decía: "No obstante y a pesar de saber a ciencia cierta que mi padre aprobaba la legítima defensa del pueblo en procura de proteger sus intereses, encuentro contrario a los valores éticos que nos rigen, como gaitanistas, el secuestro del sobrino del señor ministro de Gobierno. Se trata, en este caso concreto, de un ciudadano perteneciente al país nacional, marginado de la vida pública y por esa misma circunstancia desvinculado de toda responsabilidad en la marcha del país".

El mensaje público de Gloria Gaitán, sin embargo, sólo tuvo respuesta dos meses después. SEMANA conoció un casete que fue enviado por el JEGA a Gloria Gaitán el 22 de julio, en donde hacía referencia a su pronunciamiento y a su candidatura a la Presidencia, que fue lanzada en Lérida (Tolima), hace dos semanas. En esta comunicación, el JEGA se regocija con la candidatura de Gloria y le expresa su apoyo con las armas a su aspiración, pero declina la posibilidad de convertirse en un movimiento cívico, ya que afirma que por la legalidad no se puede hacer nada. Un hombre de voz firme y madura y que se identifica como el comandante Aureliano, de la dirección nacional del JEGA, dice: "No somos vanguardistas ni desdeñamos el papel de las masas. Le planteamos a usted dos ideas, una de método y otra de principios. Somos una necesidad porque ya se ha dado cuenta usted a través de su larga pero estéril lucha política que sin nuestros métodos no se puede tener tribuna. Actuar y ajusticiar a los enemigos del pueblo es nuestra consigna. Usted debe aspirar al poder pero no lo puede hacer sin nosotros. El ejemplo chileno así lo muestra: un presidente sin las armas no es nadie". Simultáneamente con el casete el JEGA ha elaborado una lista de personas a quienes sentencia a muerte en su campaña moralizadora. A estas alturas la posición de Gloria Gaitán ha variado. De su propuesta al JEGA para que se convirtiera en un movimiento legal, ha expresado públicamente que está de acuerdo con la acción moralizadora de este grupo y que no puede hacer nada para detenerlo. En una entrevista realizada en el Noticiero 24 Horas hizo pública esta posición. El Consejo Nacional de Televisión consideró que la hija de Gaitán estaba haciendo apología del delito y sancionó al noticiero por haber pasado al aire la entrevista.

Como si todo esto fuera poco, la Convención Liberal del sábado pasado fue abierta bajo la amenaza del JEGA. Fue secuestrado un hombre de confianza del senador por Risaralda Oscar Vélez Marulanda. La petición de sus captores era la de que se leyera en la Convención un documento a favor de la consulta popular, que incluía una amenaza de muerte a quienes se opusieran a esta. A pesar de lo exótico de la petición, nadie se estaba riendo, pues son pocos los colombianos que pueden darse el lujo de reirse de este tenebroso movimiento .--

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