Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 2015/11/30 22:00

Sin firmas para la moción de censura al ministro de Minas

Al Polo Democrático le faltan seis firmas para proponer el retiro de Tomás González. Aunque en público muchos congresistas lo respaldaron, a la hora de la verdad nadie quiere firmar.

Ministro de Minas, Tomás González. Foto: Archivo SEMANA

Desde el mismo momento en que el gobierno anunció el alza en las tarifas del servicio de energía eléctrica, el ministro de Minas Tomás González se convirtió en una de las personas más impopulares del país. No era para menos, como presidente de la Comisión de Regulación de Energía y Gas, firmó la resolución que obliga a los colombianos, a partir del mes de diciembre, a pagar 7 pesos más por kilovatio.
 
La resolución, expedida el pasado 27 de octubre, estuvo justificada dentro del conjunto de medidas para evitar racionamientos por los efectos del fenómeno de ‘El Niño’, y ante los riesgos de desabastecimiento de las centrales termoeléctricas del país.
 
La medida, que producirá un incremento tarifario, generó el inmediato rechazo de los usuarios, especialmente en el norte del país. En la Costa, por ejemplo, los usuarios están cansados por el mal servicio que presta la empresa Electricaribe, y por los reiterados y sorpresivos cortes de luz a los que se han visto sometidos desde hace varios meses.
 
Pero el alza en los precios de energía también generó el rechazo de los dirigentes políticos. En el Congreso el tema ha sido debatido a profundidad por varias semanas, y dirigentes de todos los partidos políticos han cuestionado la gestión del ministro Tomás González.
 
Y es que no solo la oposición, pues conservadores como David Barguil o Efraín Cepeda, o incluso, uno de los copresidentes de ‘la U’, José David Name, han sido bastante críticos sobre las decisiones del gobierno en el manejo de la política energética.
 
Pero fue la oposición la que se atrevió a ir más allá. Hace una semana el senador Alexánder López, del Polo Democrático, presentó ante la plenaria del Senado, un documento en el que propone la moción de censura contra el ministro Tomás González.
 
En el documento de cinco páginas, conocido por Semana.com, López asegura que el ministro González, a través de sus ejecutorias,  por acción y por omisión, ha configurado un “grave riesgo de desabastecimiento de energía”.

“A pesar de su condición de ministro de minas y presidente de la comisión de energía y gas, González ha sido incapaz de responder ante la Plenaria del Senado por una inaceptable claudicación de todos los mecanismos de regulación de tipo técnico, legal y discrecional del Gobierno Nacional, con destino a garantizar la prestación eficiente continua y a un precio equitativo el servicio de energía eléctrica en el país”, dice López en el texto que propone la moción de censura.
 
Pero más allá de argumentos técnicos, el senador del Polo dice que los colombianos no pueden asumir la responsabilidad por el detrimento de las hidroeléctricas, y que el ministro González es quien debe asumir la responsabilidad política.
 
“Es injusto que hayan subido las tarifas si los colombianos ya pagamos en un cargo por confiabilidad desde hace nueve años. El ministro de Minas ha expedido una resolución que le cobra la ineficiencia de las empresas generadoras de energía a todos los colombianos”, afirmó López al justificar su propuesta.
 
La Constitución (artículo 135) establece que para citar a un ministro de Estado a un debate de moción de censura, esta deberá ser propuesta por la décima parte de los miembros que componen la respectiva cámara. En este caso, se necesitan 12 firmas para que Tomás González sea citado por el Senado.

El pasado martes, López dejó la moción a disposición de los demás senadores. Muchos de ellos, como Roy Barreras por ejemplo, respondieron que la firmarían.
 
Una semana después, la moción de censura contra el ministro González tan solo lleva seis firmas, la mitad de las requeridas, como se aprecia en esta fotografía. Corresponde a las de los cinco senadores del Polo, López, Iván Cepeda, Alberto Castilla, Senen Niño y Jorge Robledo, quien es muy escéptico a las mociones de censura, pues dice que terminan por atornillar a los ministros en sus cargos, pero firmó como respaldo a su colega de bancada. La sexta firma corresponde a la de la senadora Daira Galvis, del partido Cambio Radical.

Este martes puede ser definitivo para la moción de censura. Si el Polo consigue otras seis firmas, el Senado deberá ser convocado "entre el tercero y el décimo día siguientes" al debate de moción de censura, donde hablará el ministro respectivo. Para ser aprobada se necesita el voto afirmativo de la mitad más uno de los senadores. De aprobarse, el ministro es separado inmediatamente de su cargo. Así lo dice la ley.

Y aunque esta suene dura, en lo político el ministro Tomás González puede respirar tranquilo. Pues así el Polo consiga las firmas, nunca en la historia un ministro ha caído por decisión del Senado o la Cámara. Eso lo sabrá el actual presidente, Juan Manuel Santos, el último ministro en haber sido propuesto para moción, en el año 2007. El entonces ministro de Defensa salió respaldado por el Senado.

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