18 diciembre 2012

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Las llamadas que podrían salvar a Carlos Cárdenas

CASO COLMENARESPara el próximo 16 de enero quedó programada la audiencia de acusación formal contra el exnovio de Laura Moreno por el presunto homicidio de Luis Andrés Colmenares.

Las llamadas que podrían salvar a Carlos Cárdenas. Tres testigos relacionan a Carlos Cárdenas con una supuesta golpiza.

Tres testigos relacionan a Carlos Cárdenas con una supuesta golpiza.

Foto: Archivo Semana

La Fiscalía contará con las declaraciones de los tres testigos que han dicho que Colmenares recibió golpes de Carlos Cárdenas y de otros acompañantes de este estudiante, entre ellos Laura Moreno.
 
Se trata de José Wílmer Ayola, Jonathan Martínez y Jesús Alberto Martínez Du
rán, cuyos testimonios han sido duramente cuestionados tanto por la defensa de Cárdenas como las de Laura Moreno y Jessy Quintero, pues para ellos existe una serie de contradicciones que serán debatidas en el juicio.

En el caso de Ayola, estaría demostrado que en el momento de los hechos este hombre de 33 años, oriundo de Codazzi (Cesar), no se encontraba en el parque El Virrey, como dijo, sino que estaba laborando como coordinador de vigilancia en el Barrio Bochica de Bogotá, un lugar muy distante del sitio donde murió Colmenares.

Desde la otra orilla, la defensa de Cárdenas fijará su argumento en que Ayola tampoco dice la verdad en cuanto a la hora en la que ocurrieron los hechos. Él ha dicho que en el momento en que golpearon a Colmenares miró su reloj que registraba las 2:30 a. m. “Yo ese día tenía el celular y estaba pendiente de la hora a cada ratico. Mirar mi celular es una manía, una costumbre que tengo".
 
Sin embargo, en la bitácora del celular de Luis Andrés aparece que este hizo llamadas entre las 3:10 y las 3:21 de la madrugada. Una de sus conversaciones la realizó con su compañera Andrea Archila, quien ha manifestado que sí habló con Colmenares a esa hora.

En la misma dirección ha realizado su testimonio Jesús Alberto Martínez Durán, un bachiller de 38 de edad. Este hombre trabaja como técnico de celulares y vendedor de licor en el norte de Bogotá. Martínez dijo en su declaración: "(…) El 30 de octubre de 2010, para las fiestas de brujas llegué a las 12:45 acompañado de mi cuñado en el carro que tenía en ese tiempo. Parqueé en una bahía que hay allí. Me quedé esperando clientes que le hicieran señas a uno para vender trago. Distingo al joven que hoy sé que es Colmenares. Lo distingo porque veo que el baja como dos veces hablando por teléfono y se devolvía. Él hablaba con una muchacha y se devolvía. Era por ahí la 1:30 o 1:45. Él regresó por ahí discutiendo con una muchacha. La muchacha lo manoteaba mucho, al parecer como reclamándole algo".

Martínez dice que minutos más tarde apareció una camioneta de donde se bajaron unos jóvenes que golpearon a Colmenares. "Cuando eso, la muchacha le pegó un manotazo al muchacho en medio de la discusión y se acerca el vehículo. Ella habla con una persona del vehículo. Ahí es donde se bajan dos muchachos del vehículo y comienzan a hablar con el joven Colmenares. Se manoteaban. Uno de los muchachos lo golpea a él (Colmenares) en el costado, después le da una patada y un puño. Lo empuja y él no cae del todo y queda como si estuviese arrodillado.

"El otro joven que estaba ahí lo golpea de frente, pero lo golpea con una botella. Le pega dos veces con la botella, una de frente y otra de costado. Levantan al muchacho y lo agitan y lo zarandean. Ahí lo cogen y lo llevan hacia la camioneta y ahí es donde estoy yo, como a 20 metros. Lo que yo más recuerdo es cuando a él lo montan".

Si bien Martínez habla con propiedad, podría estar incurriendo en una inexactitud en la hora, pues a esa hora, según se ha dicho a lo largo del proceso, los estudiantes que acudieron a la fiesta aún se encontraban disfrutando dentro de la discoteca Penthouse y salieron a hacia las 3:00 a. m.

La defensa de Cárdenas tiene otro as bajo la manga. Se trata de las llamadas que el joven hizo que revelan que él habría telefoneado a las 2:52 de la madrugada de ese 31 de octubre a su hermana, que tenía el abonado celular (318 5578***). Minutos más tarde, Cárdenas realizó otras dos llamadas al abonado (3133964***), la última de estas comunicaciones fue registrada a las 3:41 a. m. La primera, según los registros, se hizo desde la zona Rosa de Bogotá, mientras que las siguientes aparecen registradas en el barrio Paulo VI y después en el barrio Modelo Norte, lo que indicaría que él presuntamente se encontraba en otro sitio de la ciudad.

No obstante, será un juez quien valide o no la tesis según la cual los testigos o están equivocados en la hora de los hechos y simplemente se trata de un simple olvido. De cualquier manera es hora que el país conozca la verdad de lo que sucedió en octubre 31 del 2010.
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