Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 10/20/2012 12:00:00 AM

Las pulsaciones del primer cara a cara Gobierno–FARC

¿Se le fue la mano a 'Iván Márquez'? ¿Era lo que se esperaba de la guerrilla? ¿Cambiarán las reglas de juego? ¿El Gobierno se devuelve debilitado? ¿Se pasó del optimismo al pesimismo? Una mirada a las palabras y los hechos de la cita en Oslo.

Las palabras que 'Iván Márquez' pronunció en Oslo sonaron en Colombia a que las FARC llegaron a instalar la mesa de diálogo con un idioma totalmente distinto al del Gobierno, que se acogió a lo que los plenipotenciarios de Santos acordaron con los insurgentes en La Habana. Ese lenguaje, y en general lo que sucedió en Oslo, despertó más de una inquietud en la sociedad colombiana y en la comunidad internacional. ¿Cuáles fueron esos aspectos que sacaron ampolla y qué piensan los expertos sobre el efecto que tendrán en las negociaciones? He aquí los más polémicos.

¿Se le fue la mano a 'Iván Márquez'?

El cuestionado tono de ‘Márquez’, más allá de que represente un mensaje del sector de la guerrilla más radical, entra también en los cálculos propios de una negociación.
 
“Parte de la estrategia es arrancar con posturas maximalistas y un tono fuerte, lo que no excusa decir barbaridades, para ver cómo nos acercamos a negociar”, comenta María Victoria Llorente, directora de la Fundación Ideas para la Paz. “No hay que olvidar que ellos están hablándole al mundo entero y que de alguna manera tienen que justificar su lucha armada”, concluye Llorente.

El analista político Pedro Medellín tiene otra lectura: “El hecho de que ‘Iván Márquez’ no se hubiera presentado solo a la rueda de prensa como estaba previsto, sino que, saliéndose del protocolo, apareciera junto a otros negociadores de las FARC, muestra que hay disidencias al interior del grupo y que querían estar todos presentes para decir: 'aquí cada uno piensa de una manera'”.

¿Era lo que se esperaba de la guerrilla?

Durante la rueda de prensa, un periodista le preguntó a Humberto De la Calle: ¿Le sorprendió el discurso de 'Iván Márquez'? “No”, respondió tajante el exvicepresidente. Aunque las palabras del vocero de las FARC fueron polémicas, los expertos coinciden en que era plenamente previsible que así sucediera.

“Aunque el discurso tiene actualizaciones, es la misma visión del planteamiento que han tenido las FARC. Tiene coherencia con lo que dijeron en otros procesos como en Caracas o en Tlaxcala. Ellos no sólo le hablan al Gobierno sino a ellos mismos y a la sociedad”, explica Carlos Eduardo Jaramillo, exasesor de paz.

Más allá de lo que piensan y cómo actúan, la coherencia es precisamente una de las características de esta guerrilla, y por eso, la estructura básica de este discurso podía preverse. “Lo que sorprende es que el Gobierno no hubiera esperado eso, sobre todo después de que llevan ocho meses de trabajo previo. Lo debería tener mucho más claro”, apunta Jaramillo.

El historiador y conocedor de las FARC Medófilo Medina coincide en este punto y argumenta que las FARC no tienen “todos los medios a su servicio como sí los tiene el Gobierno, y en ese sentido tienen muchas más cosas acumuladas para decir”.
 
Sobre el contenido del discurso, Medina explica que “las estadísticas que presentaron no son invención, no hay falacias en su alocución, ni nada de lo que dijeron es incompatible con una economía capitalista ni de mercado como la que tenemos, simplemente son críticas al modelo”.

¿Se equivocó el Gobierno en su estrategia?

Después de la reunión de Oslo quedó la sensación de que las FARC sacaron ventaja de haber tenido el segundo turno en las intervenciones, lo que les permitía conocer la postura de De la Calle mientras que el Gobierno se quedó sin la oportunidad de réplica.

“Esa estrategia la arman entre las dos partes, y aunque ser los primeros es una cuestión honorífica también es un riesgo, por eso, en otras oportunidades las ruedas de prensa se realizan de manera conjunta, lo que permite un mayor equilibrio”, dice el exasesor de paz Jaramillo.

“Las FARC aprovecharon la condición de ser segundos y quisieron dejar una imagen de que el Gobierno es una vaina rígida, donde no hay ni una sonrisa ni nada, mientras que ellos son más tranquilos y más abiertos, y aprovecharon una serie de elementos para agradar al público”, puntualiza Medellín.

¿Cambiarán las reglas de juego?

Más allá de las calificaciones a la actitud de la guerrilla, la inquietud de fondo que se advierte es si a partir del 15 de noviembre, cuando vuelvan a verse las partes a la cara, esta vez en La Habana, donde las FARC sienten que pueden jugar de local, la agenda se concentrará en cinco puntos, los del acuerdo general para la terminación del conflicto, o se colarán otros.

Los más críticos del proceso creen que esa será la intención de las FARC en este nuevo proceso de paz. El senador Juan Carlos Vélez (La U) tiene la “mala corazonada” de que la guerrilla va a llegar “a poner en la mesa la misma agenda del Caguán. Así lo notificó 'Márquez' en Oslo”.

El exministro Horacio Serpa Uribe, quien conoció las entrañas de las FARC en Tlaxcala, en los frustrados diálogos del gobierno de César Gaviria, dice que “no hay motivos para escandalizarse” porque 'Márquez' representa a un grupo de colombianos que hace más de 40 años se alzaron en armas y no reconocen la Constitución ni el modelo de Estado. Serpa cree que más allá del discurso inicial, lo importante de fondo es que “se reunieron dos sectores que se están dando bala” y lo hicieron porque había un previo acuerdo para haberlo hecho.

Rafael Nieto, exviceministro de Justicia, dice que los acuerdos con las FARC siempre tienen una dificultad. Que mientras el Gobierno acuerda una cosa, las FARC lo entienden de otra manera. “A las FARC les interesa la ambigüedad para para volver a llevar temas que no están sobre la mesa. Esa actitud ha sido sistemática. Era ingenuo pretender que no fuera así”.

El exprocurador Jaime Bernal Cuéllar, quien fuera integrante de la comisión de facilitación con el ELN, defiende la idea de que el proceso “no va a sufrir alteraciones”. Porque asegura que lo sucedido en Oslo “aclara” que un proceso de paz tiene varias etapas. “La terminación del conflicto, lo que se va a discutir en La Habana, es solo una de esas etapas”.

¿El Gobierno se devuelve debilitado?

El tono de Humberto de la Calle al instalar la mesa fue diametralmente opuesto al de 'Márquez'. La sensación inicial podría ser que el jefe negociador del gobierno llegara débil, contra una guerrilla fuerte.

Pero el consenso es general al calificar la actitud de De la Calle como la “más prudente” ante esa situación.
 
Para Roy Barreras, presidente del Congreso y quien fuera el impulsor del marco para la paz, considera que el país notó en su jefe negociador una “absoluta firmeza al trazar los límites, de forma clara y precisa, de lo que será la negociación. Son cinco puntos para terminar el conflicto armado. El conflicto político se resolverá después. No se deben esperar negociaciones diferentes”.

Juan Carlos Vélez no solo coincide en esa apreciación sino que advierte en De la Calle una persona que “brinda plena confianza”. Bernal Cuéllar dice que el Gobierno no tenía que entrar en el campo de la discusión del modelo de Estado para entender que llega fuerte, y “así lo hizo De la Calle”.

Para Mauricio Ospina, hijo de quien fuera comandante del M-19 Iván Marino Ospina, y actual senador del Polo Democrático, el gobierno arrancó el proceso con un “listón alto” en materia operativa. “Las FARC saben de la capacidad de la estrategia militar del gobierno”.

El Proceso, ¿de meses a años?

El presidente Juan Manuel Santos ha reiterado hasta el cansancio que los resultados de esta fase de negociación se medirán “en meses y no en años”. 'Iván Márquez', el negociador de más cartel de las FARC, dice que no habrá “una paz exprés”. El proceso, al menos en esos términos, se advierte que será, sino largo, al menos muy complejo.

Rafael Nieto dice que es una ingenuidad del Gobierno si piensa que el proceso será en meses, porque asegura que el escenario en el que mejor se mueven las FARC, el que más le conviene, y por el cual apuesta, es para “enredarle la pita al Gobierno y meter todo lo que sea posible en la mesa”.

Juan Carlos Vélez dice que con la notificación de 'Márquez' de que intentará meter otros temas en la agenda, el proceso va a ser “dilatado”. “Es que no se está negociando con monjas de la caridad sino con genocidas”. Además, dice, va a ser una estrategia política de la guerrilla para que el gobierno ceda en el tiempo, “ellos saben que el escenario de la reelección está rondando. Al gobierno le interesa la foto de la paz antes de febrero del 2014”.

Horacio Serpa dice que no hay que tomar de forma literal las palabras de la guerrilla, pero también aclara que el proceso no va a ser corto, pero tampoco será prolongado en el tiempo. Roy Barreras coincide al decir que ni habrá paz exprés ni diálogos eternos. “El Gobierno no está dispuesto a otro Caguán”.

Y La Habana, ¿sí es el lugar?

Antes parecían no haber reparos en que los diálogos y la mesa de negociación tuvieran lugar en La Habana, Cuba. Tras la actitud de las FARC en Oslo (donde son terroristas, según la calificación de la Unión Europea), también se generó inquietud sobre si la isla sea el mejor escenario para dialogar con la guerrilla.

Mauricio Ospina dice que las FARC son los de menos garantías en un proceso y en Cuba es el único lugar donde las pueden tener. Horacio Serpa dice que Colombia y Cuba tienen muy buenas relaciones diplomáticas, y además Cuba, así sea un sistema comunista, hace más de 20 años asumió la posición política de no respaldo a las revoluciones armadas. “Han dicho que la lucha violenta ya no tiene validez”.
 
Juan Carlos Vélez dice que no importa el lugar de negociación desde que no haya despeje en Colombia. Roy Barreras dice que Cuba es un país donde se puede conversar.

Rafael Nieto es más crítico al señalar que Cuba “no es un país neutral”. Teme que los negociadores del Gobierno puedan hablar entre ellos sin que se les vulnere la confidencialidad, por el servicio de inteligencia de ese gobierno. También teme que las FARC puedan llegar hasta fortalecer vínculos y lazos en ese país sin que el Gobierno se entere.

Nieto ve una ventaja favorable al proceso. En Cuba se podría garantizar la confidencialidad en el proceso porque ese país tiene la posibilidad de restringir el ingreso de periodistas al país. En Europa puede llegar mayor ruido al proceso.

¿Se pasó del optimismo al pesimismo?

A lo largo de este proceso de paz que, como ya se dijo, se antoja largo y complejo, las sensaciones de cara a las negociaciones serán muy parecidas a una montaña rusa, con altos y bajos, donde se pase del optimismo más exagerado al pesimismo inconsolable en un abrir y cerrar de ojos.

Este cambio de ánimo se vivió el pasado jueves, durante los minutos posteriores a la conferencia de Oslo, cuando los mensajes de las redes sociales dejaban ver la frustración de los ciudadanos que se apresuraban a enterrar la posibilidad de la paz. Sin embargo, minutos después. las cosas no parecían tan terribles y los comentarios se fueron moderando.

Los expertos coinciden en señalar que la balanza sigue igual y que lo que pasó durante la instalación del proceso es perfectamente normal. “Los que han estado en contra del proceso nunca dirán lo contrario y aprovecharán cualquier motivo para echarle más candela al asunto, y los que se vieron sorprendidos es porque no conocen a las FARC. Lo que hay que valorar es que este proceso ya quedó instalado y que vendrán a las próximas conversaciones con temas en concreto”, dice Medina.

Tesis con la que coincide Pedro Medellín, quien asegura que “existía un exceso de optimismo, pero lo que pasó fue perfectamente normal, porque las cosas pasan así, hay discusión y bombazos fuertes, pero el proceso continuará tal y como está establecido”.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1842

PORTADA

La voltereta de la Corte con el proceso de Andrade

Los tres delitos por los cuales la Corte Suprema procesaba al senador se esfumaron con la llegada del abogado Gustavo Moreno, hoy ‘ad portas’ de ser extraditado. SEMANA revela la historia secreta de ese reversazo.