Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2007/05/05 00:00

¿Le molesta que le digan 'Uribito'?

El ministro de Agricultura, Andrés Felipe Arias, le responde a María Isabel Rueda.

El Polo no sólo le da una bofetada al pueblo colombiano al hablar mal de Colombia, sino a los trabajadores colombianos, al aliarse con los sindicatos de Estados Unidos

M.I.R.: Cuando lo invité a esta entrevista le advertí que no íbamos a hablar nada de agricultura, sino de política. ¿Es equivocada la impresión de que a usted lo tuvieron que amarrar para que no saliera a defender al Presidente en el debate de Petro?
A.F.A.: Yo siempre quiero defender al Presidente. Lo hubiera querido defender en ese debate de Petro, pero acordamos que mi aporte sería un artículo que escribí planteando que es una mentira total vincular la génesis del paramilitarismo con el apoyo que el Presidente les dio a las Convivir como Gobernador, y que, por el contrario, ese era un ataque del senador Petro contra Antioquia.

M.I.R.: ¿No fue un poco exagerado lo del ataque contra Antioquia?
A.F.A.: No. El senador Petro, que es un experto en ambientar debates y preparar medias verdades para adelantarlos, salió a decir que tenía una lista de 2.000 antioqueños vinculados al paramilitarismo y nunca la presentó en el debate. La tesis central era que el impulso del paramilitarismo obedecía al apoyo del Presidente a las Convivir en Antioqiua. Eso es falso, porque las Convivir fueron creación del gobierno nacional, siendo el presidente César Gaviria y el ministro de Defensa Rafael Pardo. En su ideario en cuanto a su política de seguridad como Gobernador, estaba que esas Convivir, que eran legales, sirvieran precisamente para evitar el auge de los grupos de autodefensa, que ya estaban creciendo. El paramilitarismo apareció en Colombia en muchos sitios, y no sólo en Antioquia, como una reacción al secuestro, entre otras cosas de grupos de izquierda guerrilleros como el M-19, las Farc, el ELN. Darle ese sesgo de decir que el auge del paramilitarismo se da por el apoyo a las Convivir en Antioquia es un ataque contra Antioquia, una región que ha sido muy aporreada por el narcoterrorismo.

M.I.R.: ¿Pero qué interés puede tener el senador Gustavo Petro en atacar a Antioquia?
A.F.A.: Eso no lo sé. Habría que preguntárselo a él. Cuando se lo preguntaron, contestó que más bien era un homenaje a Antioquia, qué absurdo. Allá sí que hemos sufrido por el secuestro, por las guerrillas, por el narcotráfico. Vea: cuando yo estaba terminando el colegio, por allá a finales de los 80, Pablo Escobar estaba haciendo de las suyas en Colombia, y sobre todo en Medellín. A mi generación le tocó encerrarse en las casas todos los días desde las 8 de la noche porque ese tipo no dejaba salir. Nos asomábamos al balcón a ver dónde iba a ser la bomba y a rezar para que no cogiera algún familiar o algún amigo. A mí me mataron a varios. Ese terrorismo originado en la coca, que en algún momento dicen que se alió con el M-19 para tomarse el Palacio de Justicia, afectó mucho a esa ciudad y a ese departamento. Los jóvenes de mi generación lo tenemos enterrado en el inconsciente colectivo, es una pesadilla que vivimos. Cualquier persona de mi generación en Medellín le dirá exactamente lo mismo: todos vimos muchos muertos. Perdimos amigos, nos secuestraron familiares. Cuando Uribe era Gobernador, liberó a Antioquia de eso con institucionalidad, con apoyo de la ciudadanía. Por eso lo de Petro es una infamia, un ataque absurdo porque distorsiona la verdad. Fue desafortunado que en ese momento del debate en el Congreso no se tuviera a mano la evidencia documental para rebatirlo.

M.I.R.: Sí, lo que se le criticó a ese debate es que no hubiera respuestas concretas a planteamientos concretos… Hasta se habló de la Guerra de los Mil Días, pero no se rebatió ni una de las afirmaciones de Petro.
A.F.A.: Ahí pudo haber habido un error, eso es cierto, tanto, que pasó lo que pasó dos y tres días después. Pero el país ya sabe que lo que dijo Petro es una verdad distorsionada y por lo tanto, mentirosa.

M.I.R.: ¿Comparte la crítica de que al Presidente le falta retaguardia?
A.F.A.: La tiene. Somos varios los que estamos dispuestos a defenderlo donde sea. Lo he hecho en el Congreso, en los medios, lo hago en las regiones, y lo hago duro, aunque el Presidente es una persona a la que le gusta también salir a la confrontación. Pero desde luego, los ministros estamos llamados a defenderlo con toda la vehemencia, con toda la berraquera, con toda la convicción.

M.I.R.: Podemos anunciar en esta entrevista, entonces, que el ministro Andrés Felipe Arias está dispuesto a que lo pongan frente al toro del Congreso, y que se ofrece para defender al Presidente en el próximo debate?
A.F.A.: Siempre. Pero yo tengo que ser muy respetuoso de los espacios y de las funciones de mis compañeros de gabinete.

M.I.R.: ¿Y por qué no lo han soltado más en esa función? Yo creo que una persona de su perfil, un hombre muy joven, con una cara nueva y con esas ganas de pelear, lo haría muy bien. Además, es tanta la compatibilidad entre usted y el presidente Uribe, que hasta le dicen 'Uribito'.¿Ese apodo le molesta?
A.F.A.: Cuando lo usan para ridiculizarme, no les paro bolas. Yo soy combativo, soy bravo, y muy vehemente para defender mis convicciones, sea en el tema que sea. Creo mucho en el proyecto político del Presidente y que no debemos perder lo que hemos ganado en estos cuatro años, por lo que siempre estaré dispuesto a defenderlo. Así sea en primera línea, en segunda, en la retaguardia…

M.I.R.: ¿Cómo se conoció con el Presidente? Porque ha tenido en este gobierno una carrera meteórica…
A.F.A.: Personalmente no lo conocí cuando era Gobernador, pero todos lo admirábamos mucho en Antioquia. En el año 2000 estaba haciendo un doctorado en California, y vine a Medellín porque me iba a casar.

M.I.R.: ¿Usted es como casamentero?
A.F.A.: Esa vez fue la primera. Ahora estoy recién casado en segundas nupcias. Álvaro Uribe estaba empezando apenas su campaña. Un grupo de amigos hizo un almuerzo de jóvenes para conocerlo. Ese día hablé mucho con él de temas económicos y me dijo que lo ayudara, que lo acompañara. Yo desde California le escribía documentos. Cuando a Alberto Carrasquilla lo nombraron viceministro de Hacienda -habíamos trabajado juntos en el Banco de la República- me invitó a que formara parte del equipo. Y sin pensarlo dos veces me vine. De ahí pasé a ser viceministro de Agricultura, y después ministro.

M.I.R.: Todo muy rápido. ¿Preferiría ser ministro de Hacienda?
A.F.A.: ¡En este momento no! (Risas). Pero en realidad lo que más me gusta es trabajar al lado del Presidente. Él ha sido muy generoso conmigo y he tenido la oportunidad de aprender mucho de él. Pero ser ministro es muy duro, muy complicado, sobre todo por el sacrificio de la vida personal.

M.I.R.: Hay una polémica sobre la legitimidad que tiene el Polo para hablar mal del gobierno Uribe en Estados Unidos y Europa y desprestigiar el TLC. Algunos opinan que sus miembros están en todo su derecho de hacerlo…
A.F.A.: Mi posición es muy clara. El Polo puede hacer lo que quiera. Pero me parece una tremenda contradicción política e ideológica estar recorriendo este país buscando apoyo contra el "imperialismo yanqui", ir a manifestaciones del primero de mayo para que mientras Gustavo Petro habla, se quemen banderas de Estados Unidos, haya vandalismo por parte de unos desadaptados que queman locales comerciales de gente humilde, para que después salga el senador Robledo a decir, como sucedió después del vandalismo durante la visita de Bush, que era culpa de la Policía, y que por consiguiente se justificaba. Y acto seguido se vayan para Estados Unidos a hablar mal de Colombia.

M.I.R.: El Polo ha desautorizado los actos de vandalismo…
A.F.A.: Pero coincide siempre que cuando hay actos de vandalismo, detrás viene una manifestación del Polo Democrático. Puede que sea una asociación espuria, pero qué curioso. Yo no he oído al senador Petro desautorizar el vandalismo del primero de mayo ni la quema de banderas de Estados Unidos.

M.I.R.: ¿Por qué hay sectores de Estados Unidos aliados con el Polo para tumbar el TLC?
A.F.A.: No. La pregunta es por qué se alía el Polo con los sindicatos de Estados Unidos, que son los que no quieren la aprobación del tratado, porque aquí somos mucho más eficientes en sectores como flores, confecciones, frutas, hortalizas, reforestación… En eso el Polo no es coherente ideológicamente: no sólo le da una bofetada al pueblo colombiano al hablar mal de Colombia en el exterior, sino también una bofetada a los trabajadores colombianos, al aliarse con los sindicatos que defienden el empleo de allá.

M.I.R.: ¿Usted ha tratado de hacerles ver esta incoherencia a nuestros sindicatos?
A.F.A.: Claro, y por eso creo que el tratado tiene tanto apoyo. Comparado con lo que sucedía recién aprobado, cuando nos insultaban, nos tiraban arroz, el ambiente ha cambiado mucho. Hoy el país reclama el TLC, incluido el sector agropecuario, a pesar del daño que el senador Robledo hace permanentemente con verdades a medias, atacando el tratado. Al Polo le digo: no más contradicciones como la de participar aquí, así sea tácitamente, en manifestaciones contra el imperialismo yanqui y en la quema de la bandera de Estados Unidos, y después irse para allá, a hablar mal de Colombia.

M.I.R.: ¿Ve Ministro por qué le creo que usted se muere de ganas de que lo pongan a defender al Presidente? ¡Se manda su carreta!
A.F.A.: ¿Y no será que me meto en más líos que en los que ando?

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