Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 10/8/2011 12:00:00 AM

"Le pedimos a la CNE que nos investigue"

César Valderrama, presidente de la firma encuestadora Datexco, se defiende de la controversia que ha surgido acerca de su trabajo y critica la inexistencia de bases de datos oficiales.

María Jimena Duzán: Según La Silla Vacía, dos exgerentes suyos, uno de análisis y otro de proyectos, denunciaron que su compañía encuestadora no cumple con los estándares de control de calidad exigidos por el Consejo Nacional Electoral. En época de elecciones, una acusación de ese calibre es una bomba.

César Valderrama: Las denuncias que hacen esos señores son todas falsas. Pero además, ellos duraron en la compañía muy poco: uno duró tres meses y el otro dos. A los dos los acabo de demandar penalmente.

M.J.D.: Sin embargo, las denuncias que hicieron son muy graves: afirman que durante el año 2010 no cumplieron con las 700 encuestas diarias que tienen que hacer para el Opinómetro de El Tiempo y La W; que a veces solo alcanzaban a hacer 30 o 100 y que solo después de que ellos protestaron se empezaron a hacer las 700…

C.V.: Eso no es cierto y le digo por qué: el documento con que ellos fundamentan esa acusación y que salió en La Silla Vacía es falso. Pero además, uno de esos dos exempleados empezó a sustraer documentos de mi compañía al mes de entrar: información de clientes, de proyectos. ¿No le parece todo eso muy raro?

M.J.D.: ¿Y por qué dice que son falsos esos documentos?

C.V.: Porque en el sistema de gestión de calidad, nosotros tenemos una nomenclatura para todos los archivos. Y los que ellos están sacando no tienen ninguna nomenclatura.

M.J.D.: Sin embargo, cuando La Silla Vacía le pidió el original de estas mismas fichas técnicas, para corroborar su afirmación de que se trataba de documentos falsos, no lo pudo suministrar porque su compañía no guarda los archivos del año pasado. ¿Cómo es que una firma encuestadora no tiene las bases de datos de los años inmediatamente anteriores?

C.V.: Es cierto, no los tenemos. Nosotros tenemos la política de guardar los archivos solo un año, y le digo algo, María Jimena: en los últimos 15 años no hemos hecho un solo reprocesamiento. Nunca nos han evaluado. ¿Cuánto tiempo debíamos guardar esos archivos? ¿Un año? ¿Dos años? ¿Quince años?

M.J.D.: Hablé con varias firmas encuestadoras y todas coincidieron en decirme que es parte del estándar de la industria mantener la base de datos de las encuestas por lo menos los últimos 15 años. ¿Me va a decir que no hay ningún cliente que le haya dicho “Oiga, César, no estoy de acuerdo con este resultado, ¿me puede dejar ver los archivos para saber cómo se hicieron las encuestas y cuántas se realizaron?”. ¿Cómo entonces ejerce el control de calidad sobre el producto que usted ofrece, si no tiene las bases de datos de las encuestas que realiza?

C.V.: Eso depende del sistema de gestión de calidad. En el que nosotros tenemos, así lo dispusimos. Guardamos los resultados siempre y los cuestionarios también, pero no toda la información porque es un volumen muy grande. Sin embargo, después de todo lo que nos ha pasado, hemos decidido no borrarlos. Pero además, ellos dicen que no se cumplía con el número de encuestas y yo le digo: nunca una encuesta electoral hecha para La W y El Tiempo se hace con una muestra diaria de 700 encuestas, sino que se hace de manera transversal a lo largo de dos o tres días. ¡Es que sus imprecisiones son muy grandes!

M.J.D.: La otra denuncia que hacen sus exempleados es que ustedes no grababan las encuestas y que solo lo empezaron a hacer cuando ellos se lo exigieron. Las encuestas se graban para ejercer un control de calidad y evitar así cualquier manipulación. ¿Las grababan o no?

C.V.: Eso también es falso. Desde febrero del año pasado las estábamos grabando y tengo cómo demostrarlo. Quienes hacen esa denuncia entran en abril de 2010 a la compañía.

M.J.D.: ¿Y por qué no las grababan antes? Se lo pregunto, porque el hecho de que no lo hicieran tampoco cumple con los estándares de la industria para esos casos. ¿Qué clase de control hacían entonces?

C.V.: No las grabábamos, porque en el call center que teníamos no había esa posibilidad. Solo teníamos un sistema en línea donde hay una persona que las auditaba y las escuchaba. Pero como le dije, desde febrero de 2010 las tengo grabadas. Además le voy a decir algo, María Jimena, en ese mismo año, fue cuando nosotros estábamos acertando en las encuestas a la Alcaldía de Bogotá y a la Presidencia de la República. En las de Cali, todos daban como ganador a Lloreda, y nosotros fuimos los únicos que dábamos como ganador al alcalde que salió elegido. Ese es nuestro mayor activo: si no tenemos credibilidad, no tenemos nada.

M.J.D.: La semana pasada sacaron dos encuestas. Una el lunes, la cual coincidió con otra del Centro Nacional de Consultoría sobre la Alcaldía de Bogotá. A pesar de que una y otra están hechas con un día de por medio, el resultado es totalmente contradictorio: en la de ustedes aparece Peñalosa con 6 puntos de ventaja sobre Petro y en la del CNC el puntero es Petro, con 8 puntos sobre Peñalosa.

C.V.: Es que no son comparables: a pesar de que fueron publicadas el mismo día, son dos escenarios distintos. La del CNC midió el escenario Gina y Mockus juntos, la nuestra no porque fue hecha la semana anterior a esa unión. Por eso hicimos otra, que acaba de salir, en la que sí medimos el impacto de esa alianza. En esa se ve que el voto de Mockus se repartió y que Petro se le acerca a Peñalosa. Y acaba de salir otra de Invamer Gallup que es muy similar a la nuestra, aunque en la de ellos el empate técnico incluye a Gina.

M.J.D.: Otra denuncia que hacen estos exempleados es que ustedes no tienen base de datos. ¿Eso es cierto?

C.V.: Mira, en esto, uno siempre parte del marco muestral: que es una base de datos de líneas telefónicas.

M.J.D.: Pero esas líneas telefónicas no pueden ser el directorio telefónico. Esa debe ser una muestra que esté atravesada por género, estrato, edad…

C.V.: Sí, claro, yo tengo que hacer un muestreo aleatorio simple. Pero le voy a decir una cosa: imagínese que no existen bases de datos oficiales que podamos comprar a la ETB. ¿Dónde se consiguen las bases de datos oficialmente? En ninguna parte. Las venden en la calle. Y esas bases de datos tienen una cantidad de limitaciones y problemas, porque pueden estar desactualizadas. Lo ideal es que todos los encuestadores partiéramos de la misma base muestral, pero eso no sucede. Nosotros, los encuestadores, deberíamos haber hecho un lobby para que las entidades como ETB y EPM diseñen un mecanismo para que nosotros podamos tener acceso a una base de datos actualizada.

M.J.D.: O sea que efectivamente no hay en Datexco una base de datos confiable.

C.V.: El problema no es que se tenga una base de datos no confiable, que por lo demás sí tenemos, sino que no es oficial. Y el hecho de que haya bases de datos con limitaciones porque no hay bases de datos oficiales implica sesgos de muestreo, que son técnicos pero no de manipulación, como usted sugiere.

M.J.D.: ¿Ustedes no han sido notificados de ninguna investigación por cuenta de la CNE?

C.V.: No, hasta ahora no. Pero nosotros enviamos hace una semana una carta a la CNE pidiendo que nos investigaran. Que vengan y nos miren. Los denunciantes dicen que yo no hago todas las encuestas que salen registradas en el opinómetro y que me las invento para ahorrarme una plata. ¡Por Dios!, nosotros no somos una empresa grande, pero tenemos unos proyectos hermosos para hacer temas bellísimos. Me puse el otro día a hacer cuentas de cuánto me ahorraría al mes si eso fuera cierto, y ¿sabe cuál es la suma? ¡Tres millones ochocientos! ¡Yo no puedo ser una persona tan poquita! Que estoy manipulando, como dicen ustedes en los medios, y yo me pregunto: ¿a quién puedo favorecer si yo no soy amigo de ningún político ni me interesa la política?

M.J.D.: Hay quienes los han señalado de ser la encuestadora uribista. La campaña de Noemí se quejó públicamente en una ocasión en la que se afirmó que la muestra era hecha para favorecer a Arias.

C.V.: Pero es que esa muestra es la misma que nos sirvió de base para acertar en el triunfo de Uribe. La misma que nos permitió acertar tres meses antes del triunfo de Pastrana sobre Serpa, cuando todas las demás encuestas daban a este último como ganador. El primero que detectó la tendencia hacia arriba de Petro fue Datexco. Nosotros nunca nos hemos pelado en 15 años. Y no hay ni siquiera un reconocimiento en ese sentido. Por eso decidí denunciar a estos señores que entraron a la compañía con el objetivo específico de hacernos daño. Ellos, incluso, firmaron un acuerdo de confidencialidad que no cumplieron.

M.J.D.: Tengo entendido que ellos dicen que ese acuerdo de confidencialidad es falso…

C.V.: La justicia y un grafólogo experto tendrán que decidir eso. El documento original reposa en nuestro poder.

M.J.D.: La firma Datexco se consolida en los ocho años del gobierno Uribe. Tiene eso que ver que entre sus socios esté el exviceministro de Justicia Miguel Ceballos?

C.V.: Yo no tengo nada que ver con la política. Cuando Miguel y yo comenzamos esta empresa, él no conocía a Uribe. Estaba en Washington. Miguel tiene el 3,5 por ciento de la empresa. Cuando terminó el gobierno Uribe, yo necesitaba de nuevos inversionistas para poder crecer internacionalmente.

M.J.D.: Fue cuando entraron Víctor Maldonado, Tomás Jaramillo y Juan Carlos Ortiz (a este último, la Superfinanciera acaba de ordenar la liquidación forzosa de su firma de bolsa, Proyectar Valores).

C.V.: Sí. José Roberto Arango entró también en ese momento. Pero le repito: esta es una empresa pequeña, no un monstruo como lo quieren mostrar. Facturamos muy poco. Lo que ha pasado ha sido muy, muy duro…
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1842

PORTADA

La voltereta de la Corte con el proceso de Andrade

Los tres delitos por los cuales la Corte Suprema procesaba al senador se esfumaron con la llegada del abogado Gustavo Moreno, hoy ‘ad portas’ de ser extraditado. SEMANA revela la historia secreta de ese reversazo.