Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 2015/11/10 11:00

Corte exigió a exministro Lizarralde no descalificar a la oposición

Así se lo hizo saber al extitular de la cartera de Agricultura, al comprobar que sacó de contexto una conversación entre el senador Jorge Robledo y un grupo de sindicalistas, para descalificarlo.

Rubén Darío Lizarralde, exministro de Agricultura y Jorge Robledo, senador por el Polo Democrático Alternativo. Foto: Archivo SEMANA

Costosas fueron las declaraciones que en su momento ofreció el exministro de Agricultura Rubén Darío Lizarralde en las que insinuó que el senador Jorge Robledo trató de empujar a la ilegalidad y a alianzas con corruptos a trabajadores de la empresa Cerro Matoso.

Para la Corte Constitucional, es evidente que el exjefe de la cartera agrícola trató de descontextualizar al congresista para descalificarlo ente la opinión. Por eso, le pidió abstenerse de volver a hacerlo.

A través de un fallo de tutela, el tribunal constitucional estableció que Robledo fue afectado en su buen nombre por culpa de las declaraciones del exministro. Además, lo invitó a reflexionar sobre la prudencia con la que deben actuar quienes ocupen tales dignidades, mucho más cuando se refieren a quien ejercen la oposición política.

“Para descalificar el carácter del senador Robledo ante la opinión pública, el ministro Lizarralde no utiliza la información disponible, sino que hace una presentación selectiva, descontextualizada y contraria al fin que expresa y repetidamente le atribuyó, de forma clara e inequívoca, el emisor. Por tanto, divulgó información inexacta y presentada fuera de contexto, en términos que sin duda interfieren en la reputación pública, ética y jurídica del accionante”, dice el fallo de la Corte.

Los hechos materia de la determinación se remontan a una rueda de prensa que ofreció el entonces integrante del gobierno Santos el 13 de noviembre del 2013. En ella, el alto funcionario criticó la participación del senador del Polo Democrático en un encuentro con sindicalistas de la empresa Cerro Matoso. Según sus afirmaciones, eran prueba de la falta de ética con la que actuaba el congresista de izquierda, al tratar de empujar hacia la ilegalidad a sus contertulios.

El exministro resumía así el encuentro privado que tuvo el legislador con los sindicalistas, que fue grabado sin su autorización y sin que mediara orden judicial. A través de la sátira, el parlamentario trató de mostrarles a los concurrentes por qué la protesta social era una salida ante la falta de compromiso de los funcionarios estatales con la legalidad. El demandado, sin embargo, dio cuenta del sentido literal de esas afirmaciones, dejándolas fuera de contexto.

Lizarralde atribuye un sentido literal a varias afirmaciones de Robledo en las que el dirigente opositor señala que “no importa aliarse con los corruptos”, que “hay que armar tierreros”, que “ todo el mundo roba (y) nadie actúa de acuerdo con la legalidad”. En la misma conferencia, el exministro explicó que tales aseveraciones eran prueba de que el congresista justificaba el fin por medios de esta naturaleza, a todas luces reprochables.

Mientras el jefe de la cartera agrícola entregó la grabación a los medios de comunicación, Robledo acudió a la acción de tutela para exigirle al dirigente más respeto a su buen nombre y al ejercicio de la oposición. La Corte Constitucional escogió el caso para revisión y, al menos frente al primer cargo, le dio la razón.

En la providencia, esa alta corporación señala que los ministros de Estado, por su visibilidad ante la comunidad, deben ser especialmente prudentes con sus afirmaciones. Así, le reprochó a Rubén Darío Lizarralde su cara intención de sacar de contexto las palabras del dirigente de izquierda para descalificarlo ante la ciudadanía. Para la Corte, era claro que afirmaciones como “no importa aliarse con los corruptos” eran una exageración y no pretendían promover el rompimiento de la legalidad por parte de los sindicalistas.

“Esto no responde simplemente a un problema de interpretación, pues es claro que en el contexto en el cual se pronunciaron las expresiones objeto de censura por parte del ministro, no se convocaba a los interlocutores del senador a violentar el orden jurídico, ni a transgredir la ética pública, sino a ejercer una acción colectiva, concertada, legal y constitucional, con el fin de reivindicar los derechos que consideraban conculcados”, dijo la Corte.

Al final, se hace un llamado a los más altos servidores del Estado para que asuman sus intervenciones públicas con responsabilidad política. Por eso, el tribunal constitucional los invitó para que, en el futuro, se utilicen grabaciones sobre conversaciones desconocidas en su origen, para referirse a quienes ejercen la oposición política al gobierno de turno.

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