Sábado, 21 de enero de 2017

| 2001/10/01 00:00

Lo extrañado

Lo extrañado

SEMANA le pidió a sus lectores afuera que escribieran qué extrañan de su antiguo ambiente de oficina en Colombia y qué ganaron en su nuevo trabajo.



Nelly es una contadora bogotana que viajó a Estados Unidos hace 17 años en busca del sueño americano. Limpió pisos durante mucho tiempo porque no sabía nada de inglés. Varios años después logró entrar a trabajar en el departamento de finanzas en un hospital de Colorado en donde continúa trabajando.

El trabajo de Nelly hoy es mejor remunerado, pero maneja mucho más estrés que en su antigua oficina en Colombia. "Estrés muchísimo porque aquí todo es sobre la producción. Tengo que procesar muchas órdenes diarias de cheques y hacer muchas cosas más. En Bogotá yo hacía lo mismo con menos presión. Pero no me quejo, el pago, a diferencia de Bogotá, es bueno, muy bueno", dice.

Nelly es una de las muchas colombianas que están trabajando en el exterior. Ella vive una situación similar a la de muchos compatriotas consultados por SEMANA para saber las diferencias entre el ambiente laboral colombiano y el que viven por fuera.

Entre las cosas que más extrañan los colombianos afuera son las comodidades de las oficinas colombianas: la señora de los tintos, el mensajero que le consigna las cuentas por mil pesos y el embolador a domicilio. A Nelly, por ejemplo, le hace falta que le lleven el tinto todas las mañanas a su escritorio, en Bogotá se tomaba entre 6 y 7 todos días. Igual opina Claudia Montoya, quien vive en Puerto Rico. "Me hace falta el tinto preparado y servido por alguien que me trate muy bien. En este país tú te haces todo".

Nelly ahora tiene mucho más tiempo para dedicarle a su vida personal, pues tiene un horario de trabajo flexible diferente al de Colombia, que se lo permite. Trabaja de 7:30 a.m. a 4:00 p.m. de lunes a viernes. Casi nunca trabaja horas extras, porque dice que en Estados Unidos exigen más producción que tiempo de trabajo.

Pero Nelly, al igual que otros colombianos en el exterior, se quejan de que el ambiente en su oficina es aburridor. Extrañan la camaradería que tenían en Colombia con sus antiguos compañeros de trabajo. En Estados Unidos, dice Nelly, cada persona vive su vida y no le importa la de los demás. Lo mismo opina Jorge Sosa, quien trabaja en Miami como inspector en una compañía de tecnología de aviación. Lo que más extraña de Colombia es el compañerismo que vivía en su oficina y la calidez de su gente.

Pero no todo es nostalgia. Los colombianos que se van encuentran en sus nuevos trabajos cierto respeto que no encontraban en su patria. "El ambiente de trabajo es diferente al de Colombia, acá en Birmingham, Alabama, tengo todo para trabajar en mis investigaciones y lo valoran mucho más", escribe por correo electrónico Camilo Machado.

Para Nelly ha sido un alivio y una sorpresa no encontrar ni un solo caso de acoso sexual en su oficina. Ella recuerda que en Colombia esta conducta dentro de las empresas era tema diario. "En Colombia todos los días habían bromas pesadas de los hombres en la oficina y piropos vulgares a las mujeres", dice. Esa "frescura" de los hombres con las mujeres es precisamente lo que extraña Ricardo Orejarena, que trabaja en temas de planeación corporativa en Estados Unidos. "Lo que pasa es que los americanos casi nunca miran a una mujer, de hecho las mujeres de aquí se sienten ofendidas si un hombre las mira", afirma Ricardo.

Sumando y restando, Nelly está contenta de trabajar allá porque el mejor sueldo le compensa la falta de calor humano que tenía en Colombia. Quizás por lo mismo tantos colombianos prefieren quedarse a trabajar en el exterior.



Estos son algunas de las opiniones al respecto de lectores de SEMANA en el exterior que enviaron a la revista sus experiencias:



Anécdotas

"Vivo en Nueva York y el ambiente en mi trabajo no es nada parecido al que tenía en Cali. No hay camaradería, no se habla de otra cosa distinta al trabajo y nunca se reúnen en otro sitio a compartir.

Como podrás notar extraño todo del trabajo en Colombia: el café en las mañanas, las charlitas del partido de fútbol de mi querido Deportivo Calí y las fiesticas ocasionales de los viernes después de una semana de trabajo".

Orlando López



"Soy profesora de la Universidad de Pennsylvania. Aquí, contrario a Colombia, los profesores no tienen que tener otro trabajo para pagar las cuentas. Los profesores trabajan de tiempo completo. Hacen investigación, escriben libros, artículos y enseñan de tiempo integral. Pero el trabajo es exigente. Uno debe producir o si no lo cortan. Lo cual significa que uno debe estar constantemente produciendo".

Gilberto Lozano



"El ambiente de trabajo acá es totalmente distinto al de Colombia. A pesar de ser muchos latinos en la empresa, se trabaja mucho más y se conversa menos. Hemos tratado de irnos integrando más como

grupo y eso ayuda en el buen desempeño de las labores. Pocos feriados y muchas ocupaciones. Esa es la realidad".

Mary Mafla



"Lo mejor de mi nuevo trabajo es el horario. Aquí trabajo de 9 de la mañana a las 4 de la tarde, así que tengo tiempo para mí.

Mi relación con mi jefe es buena, somos amigos. Siempre me ha dado confianza absoluta. Un día entré y pregunté si necesitaban a alguien y me dijo "quizás". Hoy llevo dos años acá. Tú acá no tienes qué demostrar de entrada que eres honesto. Mientras que en Colombia hasta para el cargo de portero se necesita la recomendación, referencias telefónicas".

María Angélica



"Hay grandes diferencias entre el ambiente de trabajo acá y el de Colombia. Aquí se siente la presión de la guerra por el éxito. Los empleadores se dan el gusto de ser específicos y exigentes en los perfiles laborales.

Pero muchas cosas de las oficinas colombianas me hacen falta.

Aunque acá también es posible tener un ambiente de trabajo amigable. Dudo que hayan países donde se viva la "compinchería" colombiana. Hacen falta las señoras que venden empanadas en la esquina, Lucila, la de los tintos, Pedro, el celador de corbata a medio pecho; y Mario, el mensajero que "por mil pesitos" nos hace el favor de pagar los servicios. El calor humano del colombiano es lo que más se extraña".

Jorge A Rivera



"El ambiente de trabajo que se vive en Estados Unidos es totalmente diferente a el de Colombia. Lo que más me gusta de acá es el horario de trabajo, por supuesto el pago, y la estabilidad laboral. Lo que más extraño de Colombia es el compañerismo y la calidez de su gente".

Jorge A. Sosa Q.



"La diferencia entre trabajar en Estados Unidos y en Colombia se nota. La razón por la que uno se queda acá es el dinero. Acá se puede pensar en un futuro y alcanza para los gastos y para darse gustos. En Colombia no se pueden dar gustos ni siquiera los profesionales".

Eider Reinoso



"Acá en USA la gente va a lo que va, es decir a trabajar. Si las funciones no le gustan se van a otra compañía .

No todo lo que brilla es oro, pero eso si los verdes circulan y se pueden adquirir, para tener lo que se quiera. Depende de cada uno como le ponga el empuje".

Mario Cuéllar

Baltimore - USA



"De mi trabajo en Colombia extraño el folclorismo que se vive en Bogotá. Extraño el salir de happy hour con la gente de la oficina y terminar rumbeando hasta las 2:00 a.m. Creo que de las pocas anécdotas que le puedo contar es que en el piso donde trabajo estaba cogiendo fama de mujeriego y mirón y eso por supuesto me hizo sentir muy incómodo. Yo la verdad no soy mirón, pero sí de vez en cuando miro a una mujer bonita. Tuve que sentarme y explicarle a cada una de las mujeres del grupo que en Latinoamérica esto es mucho más normal y que de hecho una mujer no se siente mal si un hombre la mira, sobra decir que yo no soy del tipo de hombre que desviste a las mujeres con la mirada".

Ricardo Orejarena



"Me hace falta el tinto (preparado y servido por alguien quien

te trata muy bien). En este país tú te haces todo, nadie te ayuda en nada. Me hace falta ir a almorzar a casa de mi mamá. Me hace falta ver llover y el trancón de la autopista. Me hace falta esperar a que pasa el pico y placa. Me hace falta salir antes de que empiece el pico y placa y correr para alcanzar a llegar a la quinta con 77 antes de las 5 p.m. Me hace falta ir al parque de la 93 después del trabajo. Todo esto y mucho más me hace falta. También me hace falta que me digan doctora sin serlo".

Claudia Montoya



"Durante siete años de estancia en el exterior le aseguro que extraño una imagen única de Colombia y es la mujer de los tintos, esa señora que con una sonrisa y una taza de café se acerca a cada escritorio y con sólo su presencia regala los mejores Buenos Días y en su camino deja el aroma de nuestro mejor producto".

Mercedes del Pilar Sánchez H.

República Popular de China



"No hay como el ambiente fraterno que se vive en Colombia. Aunque cada región tiene sus costumbres y su idiosincrasia, el colombiano en general es muy amigable.

Lo que más me gusta de este país es la estabilidad laboral y la protección de las leyes al trabajador. Pero extraño de allá esa integración entre todos, incluyendo a la aseadora, el mensajero y la del tinto (esos cargos aquí no existen, o en la forma como allá)".

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