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| 12/19/1994 12:00:00 AM

Lo que no se sabía

La confesión de Popeye a la Fiscalía responde algunos de los grandes interrogantes sobre el asesinato de Luis Carlos Galán.

LA CITA SE LLEVO A CABO en la tarde del 15 de agosto de 1989, al frente de un negocio donde vendían comida de mar en el municipio de Envigado. En ese sitio se reunieron John Jairo Velasquez, alias 'Popeye', John Jairo Arias, alias 'Pinina', y un hombre alto, bien presentado, de aproximadamente 30 años y con acento bogotano. La reunión duró apenas unos minutos. 'Pinina', quien descendió de una moto, le entregó al desconocido una pequeña mochila. En ella estaba envuelta en papel periódico una subametralladora marca Atlanta con un proveedor y dos docenas de diminutos proyectiles calibre 3.80 milímetros. Los tres hombres intercambiaron unas palabras y mientras 'Popeye' y 'Pinina' partieron en su moto, el desconocido regresó a Bogotá. Setenta y dos horas después, con esa ametralladora Atlanta, asesinaron a Luis Carlos Galán cuando presidía una manifestación en el municipio de Soacha.

Estos reveladores detalles -que en exclusiva conoció SEMANA- de la manera como se ejecutó el magnicidio del entonces precandidato liberal a la Presidencia de la República, fueron confesados por Velásquez a la Fiscalía General de la Nación hace tres meses. 'Popeye' fué uno de los hombres que estuvieron presentes en las reuniones secretas entre Pablo Escobar y Gonzalo Rodríguez Gacha ('El Mexicano') en las que se decidió y planeó el asesinato del líder político. Además, fué el encargado de conseguir y entregar, junto con 'Pinina', el arma homicida. También fué comisionado por la organización de Medellín para pagarle a los sicarios que ejecutaron el magnicidio.

De acuerdo con su relato a los jueces sin rostro que lo indagaron, 'Popeye' dijo que en esa época, cuando la campaña política estaba al rojo vivo y Galán se proyectaba no sólo como el más firme aspirante a ser el candidato oficial del liberalismo sino como el más seguro sucesor de Virgilio Barco, 'los Extraditables', encabezados por los dos jefes del cartel de Medellín, tomaron la decisión de eliminarlo.

En efecto, Escobar, que se encontraba escondido en una finca en el Magdalena Medio, cerca a Puerto Boyacá, le pidió a 'Popeye' que llamara a 'El Mexicano' y le comunicara que era muy urgente que se reunieran. En la confesión Velásquez señaló que dos días después Rodríguez Gacha acudió a la cita. En esa finca los tres hombres -Escobar, Rodríguez y 'Popeye'- se reunieron durante toda una noche y analizaron los puntos a favor y en contra de lo que ocurriría si llegaban a asesinar a Luis Carlos Galán.

La primera conclusión a la que llegaron, dijo 'Popeye' en su indagatoria, fué que era Galán o eran ellos. Si tomaban la decisión de asesinarlo tenían la esperanza de que el presidente que llegara a la Casa de Nariño fuera flexible y posiblemente llegara a eliminar la extradición. Pero si Galán subía a la Presidencia todo eso era imposible. También estuvieron de acuerdo en que si no lo asesinaban tenían que enfrentar una persecución sin cuartel por parte de su gobierno. En su relato 'Popeye' contó que al final de la reunión Escobar y 'El Mexicano' tomaron una decisión: Galán no podía ser presidente de Colombia.

PRIMER INTENTO
Con la decisión tomada, confesó 'Popeye', el siguiente paso fué diseÑar un plan encaminado a organizar el atentado. Fué así como comenzaron a seguirle los pasos a Galán y a conocer de cerca todos sus movimientos. El testimonio señala que dos días después de la reunión en la finca de Puerto Boyacá, Escobar le comunicó a 'El Mexicano' que tenía información de que el precandidato liberal asistiría el 5 de agosto de 1989 a la capital de Antioquia a dictar una conferencia a los estudiantes de la Universidad de Medellín. Entonces le dijo a 'El Mexicano' que él se encargaría de ejecutar el plan para asesinar al joven político.

De inmediato Pablo Escobar comisionó a 'Popeye' para que se trasladara a Medellín, ubicara a Ricardo Prisco Lopera y lo llevara a la finca en el Magdalena Medio. En el escondite Escobar le dio la orden a Prisco de comprar un carro a nombre de Helmer Herrera, alias 'Pacho' Herrera, con una cédula falsa que le entregó el propio Escobar. Prisco Lopera se desplazó a la ciudad de Armenia y allí compró una camioneta según las instrucciones. Según la confesión de 'Popeye', la idea era involucrar a uno de los jefes del cartel de Cali en el asesinato de Galán.

Escobar seleccionó a Prisco para cometer el asesinato de Galán por una sencilla razón: de acuerdo con 'Popeye', en la banda de 'Los Priscos' había varios ex soldados que conocían la forma de operar los rockets con los que se iba a realizar el atentado en la Universidad de Medellín.

El 5 de agosto Galán llegó a la universidad de la capital paisa. En un lote camuflado por el rastrojo y situado a pocos metros de la vía que utilizaría el líder político al salir del centro docente, los terroristas estacionaron la camioneta y dejaron listos los cohetes. El atentado se frustró, según 'Popeye', porque una señora, que habitaba en el segundo piso de una casa situada al frente de donde estaban los sicarios, avisó a la policía que había movimientos extraños en el lugar. Minutos después llegó una patrulla y encontró la camioneta con el armamento, pero los sicarios lograron huir.

SEGUNDO INTENTO
El testimonio de 'Popeye' señala que después del frustrado operativo en Medellín, Escobar y 'El Mexicano' se reunieron de nuevo en una finca del Magdalena Medio. En esa conversación decidieron que volverían a organizar un segundo atentado y que esta vez Rodríguez Gacha sería el encargado de planearlo y ejecutarlo con sus propios hombres. Allí también se acordó el pago de 200 millones de pesos por el crimen, dinero que sería entregado por 'Popeye' a los sicarios, pues en ese entonces él se desempeñaba como tesorero de 'Los Extraditables'.

Lo primero que hizo 'El Mexicano', según 'Popeye', fué buscar el arma con la que se iba a cometer el asesinato. El sabía que Galán estaba muy bien custodiado y que usaba chaleco antibalas en sus desplazamientos. Por eso decidió que para matarlo era vital una subametralladora marca Atlanta, calibre 3.80, un arma pequeña pero muy poderosa cuyos proyectiles atraviesan un chaleco blindado. El problema que tenían era que la subametralladora no se conseguía en Bogotá y fue necesario buscarla en Medellin, y para ello se le encomendó el trabajo a 'Pinina'. Cuando la consiguió se puso en contacto con 'Popeye' y ambos se reunieron con el enigmático hombre que viajó de Bogotá a Envigado, donde recibió el arma.

Ese mismo emisario fue quien regresó a Medellín, una semana después del magnicidio de Galán, y se reunió con 'Popeye'. En cercanías del Almacen Exito, que esta localizado en la avenida Colombia, 'Popeye' le entregó, en una tula negra, el equivalente a 200 millones de pesos en dólares, que fue el precio que pagaron 'Los Extraditables' por el magnicidio.

El día 18 de agosto Escobar y sus hombres, entre ellos 'Popeye', estaban en una caleta que habían bautizado 'Marionetas', situada cerca a la hacienda Nápoles, pegados a las noticias de la radio. Pasadas las 8:45 de la noche, dijo Velásquez en su confesión, la radio dio la noticia sobre el atentado contra Luis Carlos Galán. Entonces Escobar dijo: "Tenemos que estar pendientes porque si se salva es muy difícil volverlo a atacar". Según 'Popeye', la zozobra terminó muy rápido porque media hora después dieron la noticia en la radio de que Luis Carlos Galán había muerto.-
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