Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 2008/01/19 00:00

Los ángeles ocultos

Si no fuera por dos periodistas radiales, muchos secuestrados habrían perdido las ganas de vivir. Víctimas Visibles ha sido clave para denunciar el horror que viven.

El pasado martes, doña María Teresa Paredes y su hija Jenny le entregaron al periodista Herbin Hoyos la carta que les envió su esposo y padre, el coronel de la Policía Luis Mendieta

Detrás de la tragedia del secuestro, también hay historias admirables. En las muchas cartas de los secuestrados que llegaron desde la selva la semana pasada, todas conmovedoras, hubo un aspecto común a la mayoría: ellos sienten un agradecimiento muy especial por quienes han sido sus puentes con la vida: los periodistas que encabezan los programas radiales Las voces del secuestro y La carrilera: Herbin Hoyos y Nelson Moreno.

De Herbin se puede afirmar sin lugar a equívocos que es el personaje más popular de Colombia entre los secuestrados y sus familiares. Nació en Pitalito hace 38 años y es periodista de la Universidad Complutense de Madrid. Luego de una importante carrera como reportero de guerra, en marzo de 1994 fue secuestrado por las Farc y rescatado 17 días después por el Ejército. Esa experiencia resultó clave, pues un secuestrado que permanecía amarrado a un árbol lo instó a que encabezara alguna acción en favor de las víctimas de ese delito. Conmovido por el reto, en los primeros minutos del domingo 3 de abril de 1994, en Caracol Radio, Hoyos inauguró su programa Las voces del secuestro, dirigido a enviar mensajes a los cautivos en la selva.

Cuanta persona tiene que ver con el tema del secuestro da razón de Herbin Hoyos. De hecho, el domingo pasado, y pese a que llevaba dos días sin dormir, Consuelo González de Perdomo -una de las dos liberadas por las Farc- vio el amanecer en un hotel de Caracas, en compañía de Hoyos y su programa. Y no era para menos. Consuelo recuerda que durante los 76 meses que duró su cautiverio, para ella y sus ex compañeros de plagio sólo había un aliciente: los mensajes de radio.

Eso queda demostrado ante las cartas de gratitud que tanto el coronel Luis Mendieta como el ex gobernador del Meta Alan Jara le hicieron llegar a Herbin con Consuelo. Le dicen que escuchan su programa todos los amaneceres de los domingos. El coronel Mendieta le manifiesta que le emocionaba que su hija Jenny -en calidad de periodista- hiciera parte del equipo de Las voces del secuestro, "ya que así puedo escucharla repetidas veces". Y para rematar, sostiene que: "he pensado que quien tiene un radio no está solo. La emisión radial es la luz en la oscuridad que ilumina nuestras mentes, que revitaliza nuestra imaginación para hacer visibles los seres amados".

La otra liberada por las Farc, Clara Rojas, también explicó por qué para los cautivos es tan importante el programa que dirige Hoyos. Clara, desde Caracas, recordó que Las voces del secuestro eran para ella como una especie de mujer enamorada que esperaba puntual la cita con su novio. "Pero Herbin: lo más importante es que no haya más voces del secuestro", enfatizó. Clara recordó así el lema que Herbin repite constantemente en su programa: "'Las voces del secuestro' no se emitirá más el día que el último secuestrado que haya en Colombia consiga su libertad".

Herbin Hoyos le dijo a SEMANA que le encantaría que su programa no sólo tuviera como 'competencia' a La carrilera. "Lo bueno sería que todos los medios de comunicación hicieran por los secuestrados lo mismo que hacemos nosotros".

La carrilera

Por fortuna para los secuestrados y sus familiares, Herbin no es el único que desde la radio se ha dedicado a luchar por ellos. Su nombre es Nelson Moreno y lleva 28 años dedicado a los micrófonos. Tiene 47 años y nació en Andalucía (Valle). Hace 13, en una de las estaciones de RCN en Cali, se le ocurrió inventarse un programa para acompañar a la gente en sus amaneceres. El espacio recibió un nombre bien particular: La carrilera de las 5. Pero la historia del programa estaba por cambiar.

El 21 de diciembre de 1997, las Farc se tomaron la base militar del Ejército en Patascoy (Nariño) y de paso, secuestraron a 18 militares. "Entonces yo en mi programa empecé a abrirle el micrófono a la gente para que, por ejemplo, pidiera música. Pero lentamente los oyentes se fueron apoderando del espacio y empezaron a mandarles mensajes a los secuestrados. Es más, en las pruebas de supervivencia, éstos decían que el único programa que podían sintonizar a esa hora (5 de la mañana) era 'La carrilera'. Así nació este espacio, que hoy día es sólo para ellos", le contó Moreno a SEMANA.

En estos 10 años de programa, a Nelson le ha pasado de todo. Desde amenazas de secuestradores, hasta cosas bellas como que antes de las 5 de la mañana, en la puerta de la emisora, hay personas esperándolo para pedirle que les deje enviar un mensaje a sus familiares en cautiverio. "Hay algo muy particular: la verdad es que nadie ha destacado nuestro programa. Nunca hemos tenido una mención o hemos ganado algún premio. Pero, en cambio, hemos recibido muchos otros trofeos de la vida. Yo no cambio por nada el hecho de que Íngrid Betancourt me haya saludado en su última carta; o que Clarita o doña Consuelo hayan dicho que nos escuchaban a diario; o que el coronel Mendieta me haya enviado una carta en la que reporta sintonía", sentenció.

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