Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 2010/09/28 00:00

Los argumentos de la defensa de Piedad

Inconsistencias en la cadena de custodia, interpretaciones subjetivas, interceptaciones telefónicas sin identificaciones son algunos de los elementos del fallo con los que, según la defensa de la senadora, se armó “una composición literaria” en su contra.

La senadora Piedad Córdoba dio una rueda de prensa este martes en la que reiteró que el fallo en su contra es parte de una "persecusión política" en su contra.

Para el abogado defensor de la senadora Piedad Córdoba, Ciro Quiroz, es claro que el fallo de la Procuraduría que la destituyó y la inhabilitó por 18 años tiene el objetivo de sacarla de la vida política. En su criterio, el origen mismo de lo que el Ministerio Público consideró pruebas está viciado y, en segundo lugar, los hechos que menciona “no constituyen una extralimitación de sus funciones”.

La Procuraduría inhabilitó a Córdoba por haber “colaborado y promovido al grupo ilegal denominado Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia”. La falta, según la Procuraduría, es la que describe el Código Único Disciplinario en el numeral 12 artículo 48:

“Son faltas gravísimas… fomentar o ejecutar actos tendientes a la formación o subsistencia de grupos al margen de la Ley; o promoverlos, auspiciarlos, financiarlos… o colaborar con ellos”.

El hecho ha generado distintas opiniones a favor y en contra, pues la senadora, como lo han dicho varios analistas, genera tantos amores como odios. Sin embargo, una cosa es la opinión política y otra, muy distinta, la valoración de derecho, que es la que debe hacer un fallo como el de la Procuraduría. Para Quiroz, el fallo carece de ella. “Es una composición literaria basada en pruebas inválidas”.

La defensa de la senadora pedirá el recurso de reposición al que tiene derecho ante el Ministerio Público. Sin embargo, como este lo resuelve el propio Procurador, está sobresegura de que el fallo será ratificado y Córdoba quedará inmediatamente destituida. El paso que dará después es pedir el recurso de nulidad en el Consejo de Estado, y si no prospera, acudirá a una instancia internacional.

¿Piedad es 'Teodora' o la 'negrita'?

Las pruebas principales de la Procuraduría son los correos electrónicos que, en su criterio, fueron extraídos del computador de alias ‘Raúl Reyes’, de computadores que fueron hallados en su campamento el 1 de marzo del 2008. El cruce de correos, según la Procuraduría, entre alias 'Teodora' o la 'negrita’ y alias ‘Daniel’, se refiere a Piedad Córdoba y a alias ‘Raúl Reyes’

No obstante, como consta en el fallo, la Procuraduría no trabajó con base en los archivos directamente, sino en un informe que redactó la Policía Judicial. El informe fue elaborado por el policía Ronald Hayden Coy Ortiz, quien, según el abogado Quiroz, “reconoció que no era un perito forense experto en archivos electrónicos. No ha hecho cursos de sistemas algunos”.

En otras palabras, las pruebas son extractos de un texto que, para la defensa de Córdoba, pudo ser manipulado, pues no son los originales. “¿Por qué no nos dejan ver el contenido de los computadores para hacer un análisis con ingenieros?”, se preguntó Quiroz.

Y la cadena de custodia…

La cadena de custodia es el procedimiento con el cual se deben manejar los indicios o evidencias en un proceso judicial. Para casos disciplinarios, como el de Córdoba, el procedimiento debe ser el mismo que para los casos penales.

Para el abogado de la senadora, esa cadena de custodia se rompió, pues los computadores pasaron de Ecuador a Colombia, tras el ataque al campamento de Reyes, sin la respectiva certificación que exigen los protocolos internacionales.

El abogado argumentó que entre los dos países existe un convenio que dice que toda prueba se debe verificar en el país en donde fue hallada y estas salieron de un computador que fue hallado en Ecuador y luego “manipulado en Puerto Asís”.

No obstante, la Procuraduría respondió que tras el 11 de septiembre, el deber de los Estados es combatir el terrorismo, y aduce que Interpol certificó que no fueron creados, modificados ni suprimidos archivos de esos computadores. Pero también reconoce que “no tiene bajo su custodia los elementos incautados en la operación 'Fénix'”.

“No se puede, con base en el argumento de la Torres Gemelas, hacer un análisis de los hechos y concluir que no se deben aplicar los tratados internacionales. O si no, ¿para qué se suscriben esos protocolos y se integran en el bloque de constitucionalidad?”, dijo Quiroz.

“¿Quién nos dice que esos textos no fueron inducidos?”, agregó.

Sobre los viajes de Córdoba al extranjero

La Procuraduría, con base en la transcripción de los correos, dedujo que Córdoba era ‘Teodora’ porque las fechas en las que menciona que viajará a Venezuela o a Estados Unidos coinciden con sus viajes al exterior.

Los viajes a Venezuela fueron para reunirse con el presidente Hugo Chávez, y en una ocasión con jefes guerrilleros, pero con la autorización del gobierno colombiano, pues ella hacía tareas de mediación para la liberación de secuestrados.

La Procuraduría también infiere de un correo extenso que ‘Teodora’ es Córdoba porque la comunicación menciona el viaje de la remitente a Estados Unidos y un encuentro con Ricardo Palmera, alias ‘Simón Trinidad’, y con Nayibe Rojas alias ‘Sonia’, y Córdoba sostuvo el encuentro tres días después de la fecha en que se envió el correo: el 27 de octubre del 2007.

“Si Piedad hubiera ido en función de guerrillera, por muy senadora que fuera, no le habrían dado visa”, argumentó Quiroz. “Si visitó a ‘Simón Trinidad’ y a ‘Sonia’ es porque el gobierno de Estados Unidos lo consintió”, agregó.

Para la defensa, además de que esas pruebas son inválidas por lo ya expuesto, “los integrantes del DAS Fernando Tabares y Jorge Lagos –quienes le pidieron perdón por haberla interceptado ilegalmente- dijeron lo mismo que decían las pruebas. En el informe que hizo el DAS, los detalles de lo que hizo y dónde estuvo se asemejan a los detalles acopiados por la Procuraduría. Entonces, ¿cuál es la veracidad de esas pruebas?”, dijo Quiroz.

Las declaraciones en México y la polémica foto

Además, el fallo también menciona el hecho de que Córdoba pidió, en un simposio en México, que los países de la región rompieran relaciones con Colombia, y que en un correo alias ‘Reyes’ diera la orden una mujer identificada como Tania de subir las declaraciones de la senadora en una página de internet.

Según el fallo, de esto se infiere que para las FARC las declaraciones de Córdoba “son muy importantes”.

En el Teatro Adida de Medellín, la senadora instó a estudiantes universitarios a “luchar contra el establecimiento como lo hicieron María Cano, Camilo Torres y Manuel Marulanda”.

Por esta razón, arguye la providencia, la senadora tenía el compromiso de “promover y colaborar con el grupo insurgente”.

No obstante, según la defensa, Córdoba contaba con el respaldo del Partido Liberal para ese viaje. “La internacional socialista existe para defender principios democráticos. Sancionarla por lo que dijo equivale a sancionar el derecho a opinar”, dijo su abogado.

Como parte del acervo probatorio, la Procuraduría se valió de la foto en la que Córdoba aparece con los jefes guerrilleros Jesús Santrich, Rodrigo Granda e Iván Márquez, que fue tomada en noviembre del 2007 mientras ella mediaba para lograr las liberaciones de la guerrilla. El Ministerio Público enfatizó en que la senadora tenía una boina en la cabeza, es decir, “una prenda característica del grupo insurgente”.

“Chávez también se pone una boina, y por eso no se puede decir que es guerrillero, o si no Colombia no tendría relaciones diplomáticas con Venezuela”, respondió Quiroz. “Cuando se hace el papel de mediador se requiere de acercamientos y de gestos de amabilidad, pero eso no implica ser apologista, ni integrante de un grupo guerrillero”, agregó.

Con todo lo criticable que pueda ser la manera como Córdoba se relacionó con los jefes de las FARC, ni el contacto personal, ni una fotografía son per se causal de falta disciplinaria, a menos de que a Córdoba se le hubiera fotografiado combatiendo, agrega el abogado.

Las 52 llamadas

El fallo de la Procuraduría reúne las transcripciones de 52 conversaciones telefónicas entre dos supuestos integrantes de las FARC. La Procuraduría infiere que en esas conversaciones se planeó la visita de Córdoba a unos guerrilleros.

Según las transcripciones, los que hablan son “NN” y “Rey”. Es decir, no están identificados plenamente.

Con estas pruebas pasa lo mismo que con los correos, la Procuraduría se basó en las transcripciones, pero, según la defensa, nunca oyeron los audios.

“¿Dónde están los celulares y la titularidad de los mismos? No tenemos ni idea de dónde salieron esas llamadas”.

Por esta razón, Quiroz aduce que con nombres supuestos no se pueden formular cargos, porque tampoco se pueden impugnar. “En el derecho, la responsabilidad es directa y personal”.

El testimonio del ucraniano

La Procuraduría tomó como prueba el testimonio de Viktor Tomnyuuk. El fallo aduce que ingresó en el 2006 a Colombia y en el 2007 tuvo contactos en las FARC con el comandante del frente 30 alias ‘Mincho’.

En su testimonio, que hizo parte del proceso disciplinario, Tomnyuuk fue preguntado que si en una reunión en Palmira, sobre la campaña electoral al Congreso, él oyó que la senadora defendiera la lucha armada.

Al respecto, el ucraniano dijo: “Más que todo la escuché sobre su propaganda electoral, hablar de elecciones. Ella quería una ayuda… No escuché en palabras de la senadora, de meter bombas; la única cosa que escuché fue organizar una marcha de protesta para el 20 de junio donde la senadora se comprometía a pagar la mitad de los gastos… la otra mitad de gastos la pagaría alias ‘Mincho’. Eso lo dijo la senadora al hermano de alias ‘Mincho’ y los demás presentes; pienso yo que de eso sería la posterior reunión con alias ‘Mincho’, para concretar quién pagaba, pero confirmar no puedo”.

Sin embargo, el abogado defensor dijo que el testimonio de Tomnyuuk no puede ser tenido en cuenta, pues “el llegó al país con la intención de infiltrarse en la guerrilla para matar al comandante de ese frente y ganarse una plata”.

La reunión en Palmira a la que hace referencia el testimonio fue en un club social al que, según Quiroz, Córdoba llegó tarde y no “podía saber si había o no guerrilleros”. Según la defensa, la supuesta marcha a la que hace referencia el testimonio “nunca se hizo”, pues la senadora estaba en campaña. Además, agrega Quiroz, cuatro guerrilleros que después fueron entregados por el ucraniano que llegó al país con una misión de espionaje, “han desmentido su testimonio”.

Por último, la defensa no se explica cómo la Procuraduría basó su fallo en pruebas que fueron obtenidas de un proceso en la Corte Suprema de Justicia, “cuando la Corte no ha abierto ninguna investigación formal. Además, ¿por qué compulsó copias, si se supone que la Corte ya las tiene?”.

“¿No será que, en vista de algunas circunstancias que tienen que ver con él, lo que quiere es presionar al Alto Tribunal?”, preguntó el abogado.

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