Sábado, 3 de diciembre de 2016

| 2015/10/06 23:03

El compromiso que no se respetó en la reforma para la paz

El gobierno había prometido que el acto legislativo se reduciría a crear el congresito y las facultades al Presidente. Pero Senado decide incluir un polémico artículo.

El mes pasado el senador Roy Barreras había ratificado el compromiso con que la reforma se reduciría exclusivamente a los temas propuestos. Foto: Carlos Julio Martínez / SEMANA

Cuando se tramitan reformas a la Constitución, siempre es latente el temor de que el Congreso le incluya elementos adicionales a los originalmente propuestos. El año pasado, por ejemplo, el gobierno propuso eliminar la reelección presidencial, y del Congreso salió una compleja reforma al equilibrio de poderes.

Ahora, cuando el gobierno propuso el llamado acto legislativo para la paz, con el fin de crear un ‘congresito’ que diseñe las leyes para implementar los acuerdos de La Habana, y otorgarle facultades especiales al presidente de la República, ese temor volvió a posarse sobre el proyecto.

Durante más de un mes, el gobierno y los propios ponentes del proyecto se comprometieron a que la reforma se reduciría exclusivamente a los temas propuestos, las facultades presidenciales y la comisión legislativa especial. Y dieron la garantía de que ningún tema adicional sería incluido en el proyecto.

Incluso, el pasado 22 de septiembre, el coordinador de ponentes de la reforma, senador Roy Barreras (la U), le dijo a Semana.com que esos temores estaban totalmente despejados. Ese día ratificó ese compromiso.

“Este proyecto es puramente instrumental, no contendrá ningún elemento de fondo. Y se lo digo como decía un parlamentario, si los acuerdos se han negociado durante tres años no seremos nosotros los que vamos a modificar los acuerdos ni a introducir elementos nuevos. Puro instrumento. Es decir ‘fastrack’, una aprobación rápida y una comisión especial”, explicó.

Pero este martes, cuando el proyecto fue aprobado en su primer debate, la Comisión Primera del Senado pareció hacer caso omiso de aquel compromiso. Además del artículo de facultades y el del ‘congresito’, la reforma salió de allí con dos artículos nuevos, uno de ellos que habilita la participación en política de jefes guerrilleros.

Se trata de la propuesta del senador Antonio Navarro, quien había presentado una reforma en ese sentido, pero que pidió que se incluyera dentro del acto legislativo del gobierno.

Ese artículo nuevo señala: “Los miembros de las organizaciones guerrilleras que en el marco de acuerdos de paz firmados con el Gobierno Nacional hayan sido sujetos de la justicia transicional, se desarmen de manera verificable y se incorporen a la vida civil, podrán participar en política. Los acuerdos de paz que se firmen podrán establecer excepciones”.

Esta redacción es la que habilitaría a los máximos cabecillas de las FARC a participar en política, a pesar de que la Constitución prohíbe esa posibilidad para los mayores responsables de crímenes atroces.

La promesa de Barreras había sido que no iría ningún tema de fondo. Y qué más asunto de fondo puede ser el de la participación en política de los jefes guerrilleros. Ese es quizá el objetivo central del proceso de paz, que la guerrilla cambie las armas por los votos, como en su momento hizo Antonio Navarro.

La explicación del senador Barreras para haber incluido tan neurálgico artículo, fue que la participación en política fue el asunto que quedó pendiente del marco jurídico para la paz, aprobado en el 2012, y que tantas veces ha sido rechazado por las FARC. Entonces más que apresurada, la propuesta del senador Navarro pretende corregir uno de los vacíos que dejó el Congreso.

Según el Ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, esos derechos políticos de los integrantes de la guerrilla, estarán supeditados al cumplimiento de los postulados de la justicia transicional y las sanciones de restricción de libertad planteadas allí.

“Y también una vez se refrenden popularmente los acuerdos y se cumplan las sanciones establecidas en los acuerdos de paz y se cumpla la dejación de las armas por parte de los integrantes de las Farc”, sostuvo.

Cristo admitió que estos beneficios de participación política podrían extenderse a los jefes guerrilleros que dialogan con el Gobierno en Cuba, como alias 'Timochenko' e Iván Márquez, entre otros.

“Si tienen acceso a la justicia transicional, si cumplen con las sanciones establecidas en la ley, es lo que dice la proposición presentada por el senador Navarro”.

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