Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2008/11/22 00:00

Los fieles de David

SEMANA fue a La Hormiga, Putumayo, donde David Murcia inició su negocio. Allá, entre las oraciones por él, es mucho más que un mortal.

Virtualmente toda la población de La Hormiga, así como la de todos los pueblos del departamento del Putumayo, defienden a David Murcia Guzmán

En el Valle del Guamuez habitan 40.000 personas y parecen de la misma familia. Todas visten camiseta blanca, caminan en multitud y vociferan vivas a DMG. En esa localidad, conocida como La Hormiga, Putumayo, diariamente se ofrecen dos oraciones: una a Dios y otra a David Murcia Guzmán.

Desde el pasado jueves, cuando se anunció el arresto del joven, el pueblo se paralizó. El comercio cerró sus puertas, no hay transporte público y la gente se echó a la calle en masa a gritar arengas contra el gobierno y a favor de Murcia. Mientras en el resto del país los inversionistas se preocupan por su dinero, en este caserío lloran la desgracia de su ídolo. "Aquí apoyamos a DMG", dice el letrero que cuelga en cada uno de los negocios.

En este pueblo de poco asfalto y cientos de motos, el tema DMG es sagrado. Así se refleja en cada esquina donde se concentran multitudes en busca de una señal televisiva del mesías. Quieren oír su voz, una frase de consuelo. Cuando vieron su imagen ya no de traje, sino más terrenal, en camiseta y esposado, se humedecieron las miradas. Sabían lo que debían hacer. Por eso, en la tarde, ya tenían armado un tinglado para frenar las medidas del gobierno.

Lanzaron una iniciativa apoyada por autoridades locales de los 13 municipios de Putumayo y la bancada parlamentaria. La propuesta consiste en exigir la continuidad de DMG para reducir el impacto económico que por suerte aún no ha llegado. En la práctica, esa petición es imposible. Pese a ello siguen presionando y alistan una marcha hacia Bogotá con miles de firmas de respaldo a DMG bajo el brazo. Mientras, la región sigue paralizada y en disturbios. Para los guamuences liderar marchas es un asunto de niños; ellos son los herederos de una comunidad acostumbrada a las protestas.Tienen una disciplina envidiable que aprendieron durante el paro cocalero de 1994.

Por esa razón la solidaridad con DMG es total. Para la muestra, todavía el canal local, Prisma Visión, promociona el holding de Murcia y dedica horas a enviarle mensajes de apoyo. Todo ese respaldo tiene una explicación más allá de la lógica del dinero fácil. La llegada de DMG al Putumayo coincidió con la época en la que el gobierno apareció con el Plan Colombia fumigando cultivos ilícitos. Es decir, DMG se convirtió en la alternativa económica para miles de familias dedicadas a vivir de la coca. Los pobladores lo reconocen y advierten que "tal como van las cosas es probable que la hoja maldita regrese", dice un campesino. Muchos creen que si resurge la coca no hay duda que retornará la presión de grupos paramilitares y guerrilla.

Donde ya se sintió el coletazo de DMG es en la única emisora comunitaria de La Hormiga, Proyección Stereo, "De los siete empleados que colaboran allí se redujo a cuatro; no hay cómo pagarles", dijo el coordinador. Curiosamente en esa emisora parroquial fue donde Murcia se dio a conocer, y por medio de esos micrófonos cautivó público para su cuestionado negocio multinivel. Era un programa de media hora diaria emitido a las 7 de la mañana, en el que publicitaba sus productos naturales.

Pero hoy esa localidad es una olla a presión donde crece un amor casi celestial por David Murcia y un sentimiento antiuribista que ni la oposición imaginó.

Una muestra de esa devoción por DMG es que en la noche del jueves, cuando Murcia fue capturado, le ofrecieron una misa. En el templo, el padre Leonardo Arenas habló del Apocalipsis, DMG y su creador. Recordaron sus obras de caridad, como la ayuda para construir la nueva parroquia en el pueblo y los mercados que recogía en el comercio para luego entregarlos a campesinos que viven en veredas apartadas.

Todos oraron por Murcia, extendieron sus manos y con los ojos cerrados gritaron a una sola voz "Señor Jesús, te encomendamos a nuestro hermano David, para que él mismo pueda encontrar la luz y la libertad, amén".
 

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.