Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 1999/10/04 00:00

LOS MISILES DE LAS FARC

SEMANA revela las pruebas sobre el tráfico de misiles desde El Salvador que llevaron <BR>al gobierno a endurecer su posición en el proceso de paz.

LOS MISILES DE LAS FARC

Desde hace algunas semanas es frecuente encontrar ciudadanos que se preguntan
por qué el presidente Andrés Pastrana se ha endurecido de la noche a la mañana en el proceso de paz.
El estancamiento que ha producido en el diálogo con las Farc su decisión de no integrar la Comisión de
Verificación Internacional, pacta-da con el presidente Pastrana, puso de presente la debilidad del
gobierno en el tema. Hasta ese entonces el Presidente había cedido en todos los temas que las Farc
habían puesto sobre la mesa. Algunos de éstos eran de mayor importancia que la Comisión de
Verificación y, en teoría, significaban más concesiones que la de iniciar el diálogo sin integrar la
Comisión Internacional.

La pregunta obligada era entonces: ¿por qué si el Presidente había cedido en temas tan significativos
como la zona de despeje y el de los bachilleres del Batallón Cazadores se había endurecido tanto
en el tema de la Comisión de Verificación?
Existían múltiples respuestas a una pregunta semejante. El agotamiento de la opinión pública, la
impaciencia de las Fuerzas Militares y la existencia de evidentes desmanes de las Farc en la zona
de despeje empujaban al gobierno a protegerse en el tema de la verificación. Si alguien de afuera no
hace las veces de verificador _y nadie en Colombia puede hacerlo_ el proceso estará siempre
amenazado, pensaba el gobierno. Pero lo que ha consolidado el endurecimiento de la posición del
gobierno ante el tema no es lo anterior o la percepción de que la guerrilla se fortalece estratégicamente
en la zona de distensión, sino que las nuevas armas que han adquirido las Farc cambian por completo
el panorama de la guerra en Colombia.

Las armas de El Salvador

}El caso llegó a manos del Presidente hace algunas semanas. La información era dramática. El
pasado 6 de agosto la Asociación Nacional de Ex combatientes del Frente Farabundo Martí para la
Liberación Nacional, Fmln, que aglutina a cerca de 600 reinsertados de El Salvador, había enviado a
Washington un sobre lacrado con el rótulo de Top Secret con destino al Departamento de Estado de
Estados Unidos. Era un pequeño documento de dos páginas, firmado por los cinco directores de la
asociación y respaldado, también con sus firmas, por 550 ex combatientes salvadoreños.
El contenido del documento era claro y directo. La Asociación hacía una denuncia sobre la venta de
armas por parte de algunos ex guerrilleros a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia
(Farc). También señalaba que un grupo de guerrilleros de las Farc había sido preparado y adiestrado
en el manejo de ese material bélico en territorio centroamericano. El documento afirmaba que a raíz de
esas acciones, cometidas por un sector de los ex combatientes, el pueblo colombiano estaba
sufriendo el rigor de la guerra que habían desatado las Farc.
No era la primera vez que la Asociación de Ex combatientes del Fmln elaboraba este tipo de
documentos, ni tampoco era la primera vez que alertaba a las autoridades estadounidenses de los
contactos que adelantan las Farc con los negociadores de armas en el mercado negro de
Centroamérica. "Este año hemos producido cuatro informes sobre esas irregularidades y todos ellos
han sido enviados al Departamento de Estado en Washington", señaló a SEMANA Raúl Elías
Monge, coordinador nacional de ex combatientes del Fmln, quien también se hace llamar Raúl Elías
Morales.
El ex guerrillero salvadoreño igualmente señaló que hace por lo menos un año su asociación produjo un
informe sobre el tema, el cual fue enviado directamente a la Cancillería colombiana con el fin de que el
gobierno del presidente Pastrana estuviera al tanto de las actividades que desarrollaban las Farc en
países como Nicaragua y Honduras. "Nosotros creemos que el documento fue recibido. Pero nunca
tuvimos una respuesta a pesar de que enviamos unos teléfonos y unas direcciones si necesitaban
más información. De todas maneras el compromiso de nuestra asociación era el de denunciar y no
el de interferir en asuntos internacionales", agregó Monge. La Cancillería colombiana ha negado haber
recibido un documento de esas características.
Sobre los otros tres documentos enviados al Departamento de Estado, Monge señaló a SEMANA que
éstos hacían referencia a la compra de armamento pesado por las Farc en Nicaragua. "Nuestros
hombres conocieron de primera mano la adquisición de 16 misiles tierra-aire conocidos como Sam 16,
14 y 7, que se utilizan para derribar aviones y helicópteros de combate". Ese es el armamento más
sofisticado que puede tener hoy la guerrilla, pues esos misiles no sólo son de fácil operación, en
tanto que pueden ser manejados por un solo hombre, sino que pueden derribar un avión o un
helicóptero de combate a una distancia de hasta 12 kilómetros con una efectividad de más de un 90 por
ciento. Algunos de estos misiles buscan el blanco mediante un complejo sistema computarizado que
disminuye las posibilidades de fallar (ver recuadros).

El Karina de las Farc

Según las denuncias de Monge, la compra de esos misiles se hizo en Nicaragua a mediados de
mayo pasado y dos semanas después fueron embarcados en buques camaroneros que tuvieron
como destino la costa de Panamá y allí fueron recibidos por el grupo insurgente Machos del Monte, que
desde hace varios años mantiene una estrecha relación con las Farc. Ese movimiento panameño fue
el encargado de coordinar, con cabecillas de las Farc que operan en la zona limítrofe, la entrada de ese
armamento a territorio colombiano.
Pero quizá la denuncia más grave que hizo la Asociación Nacional de Ex combatientes del Fmln
tiene que ver con el envío de ese armamento a la zona de distensión que autorizó el gobierno del
presidente Pastrana para llevar a cabo el proceso de paz con las Farc. "Tenemos toda la
documentación para demostrar que lo que estamos denunciando es verdad. Hay fotografías y videos
sobre el armamento que fue despachado desde diferentes puntos de Nicaragua y Honduras hacia
Colombia y que tenía como destino final la zona de despeje, porque así lo hicieron conocer los propios
guerrilleros de las Farc que manejaron la adquisición del armamento. Hay testimonios de varios de los
ex combatientes salvadoreños que participaron en la entrega de esas armas a las Farc", señaló el
coordinador nacional del Fmln. Sin embargo miembros del gabinete ministerial entrevistados por
SEMANA, que aceptaron la existencia de estas armas, pusieron en duda que éstas se encuentren en
la zona de distensión.

La denuncia de Monge

Pero, ¿quién es Raúl Elías Monge, el ex guerrillero que ha puesto el dedo en la llaga sobre la compra
de armamento por parte de las Farc en Centroamérica? El fue comandante del frente Mayo Sibrian y
su centro de operaciones tuvo como epicentro la capital salvadoreña. Una de sus acciones más
intrépidas fue la que llevó a cabo hace ocho años cuando se tomó el Hotel San Salvador y mantuvo
como rehén por tres días al entonces secretario de la OEA Joao Baena Soares y a otros 45
huéspedes que se encontraban en el lugar.
Desde hace siete años hace parte del grupo de guerrilleros reinsertados. Es miembro de la mesa
directiva que maneja los destinos de la Asociación de Ex combatientes del Fmln. Igualmente, trabaja
en proyectos conjuntos con el actual gobierno de El Salvador e impulsa una serie de programas
encaminados a la recuperación del medio ambiente en ese país. A pesar de que es un hombre
reinsertado todavía se mueve en el sigilo de la clandestinidad. Su actitud la justifica por la
información que ha venido entregando a las autoridades estadounidenses. Es brutal con las Farc:
"No podemos anteponer los principios de lucha del Che por encima de una guerrilla narcotizada que
cambió sus ideales por la plata de la droga. Eso le ha ocurrido a las Farc. Su droga compra armas y su
lucha armada ha pasado a un segundo plano", dijo a SEMANA Raúl Elías Monge.

La verdadera molestia

Pero más allá de ese sentimiento ideológico por hacer respetar los ideales del Che Guevara gran parte
del fondo de estas denuncias tiene que ver con las disputas internas en el Fmln. Entre los
reinsertados comenzó una pugna que ha llevado a una profunda división que, hoy por hoy, en El
Salvador los analistas la ven casi irreconciliable. "Se han declarado la guerra entre ellos. Hay
amenazas de muerte. Se han sacado los trapos al sol. Hay un bando ortodoxo que considera que la
guerra acabó y ahora la tarea es reconstruir el país. Y hay otro bando que decidió lucrarse del mercado
negro de las armas que hoy es una industria que mueve miles de millones de dólares", señaló a
SEMANA José María Ocampos, un ex guerrillero salvadoreño que decidió hace un año apartarse de
ese enfrentamiento dentro del Fmln.
Para muchos miembros de la Asociación Nacional de Ex combatientes, que en su sigla decidieron
trazar una línea oblicua (FMLN) para diferenciarse del resto del movimiento, no se puede aceptar que
un ex guerrillero que comenzó a trabajar en el gobierno salvadoreño con un salario mínimo hoy tenga
grandes propiedades en finca raíz y cuentas bancarias en el exterior. La única explicación que puede
haber para ellos es que su ex compañero terminó por dejarse tentar por el dinero fácil de la venta ilegal
de armas.
Las denuncias hechas por Monge y sus seguidores sobre el mercado negro de armas y la venta de una
buena parte de ellas a las Farc es una realidad que muchos ventilan en El Salvador. "Nicaragua se ha
convertido en el eje del mercado negro de armas. Allí operan los grandes traficantes que manejan un
negocio que se nutre en muy buena medida de armamento norteamericano. Y el mejor cliente de
esa industria bélica son las Farc", dijo uno de los investigadores de la Fiscalía salvadoreña, quien
pidió reserva de su nombre.
Si bien es cierto que la desmovilización de las guerrillas de El Salvador y Guatemala y la llegada al
poder del sandinismo ocurrió hace cerca de una década, y que gran parte del armamento que quedó de
esos años de lucha tuvo como destino la subversión colombiana, la realidad es que éste terminó por
agotarse. Los distribuidores, entonces, entraron en contacto con los grandes abastecedores de
Estados Unidos y Libia, quienes se han encargado de reabastecer el mercado con armas de última
generación y avanzada tecnología ya que Centroamérica sigue siendo el epicentro de este mercado
rumbo a las guerrillas suramericanas.

La respuesta
Desde la otra orilla de Monge también hay respuesta a sus acusaciones. Un pequeño grupo de ex
combatientes del Fmln contrario a él señaló que los propios ex guerrilleros han querido enlodar el
nombre de la guerrilla salvadoreña y hacer acusaciones temerarias en el sentido de que ellos hacen
parte de esa industria bélica ilícita que se mueve en Nicaragua y en Honduras. "Han querido señalarnos
a nosotros como los directos responsables del tráfico de armas. La verdad es que en la época de la
guerra sí tuvimos misiles Sam 16, 14 y 7. Eso fue hace nueve años. Pero ese es un armamento muy
sofisticado que necesita mantenerse guardado a temperaturas muy bajas para que no se dañe. Si
algún misil queda por ahí y está a la venta es un mal negocio para quien lo compre porque no le va a
servir para nada", dijeron.
Para Monge y sus compañeros de la Asociación las denuncias que han formulado no pretenden en
ningún momento crear una polémica dentro del Fmln. Según sus argumentos, esas denuncias son
para alertar al gobierno colombiano de lo que están haciendo las Farc en la zona de despeje.
"Sabemos que el Departamento de Estado ha puesto en conocimiento al gobierno de Colombia
sobre lo que está ocurriendo con las Farc en Centroamérica, especialmente en Nicaragua y
Honduras", agregó Monje.
La Asociación de Ex combatientes salvadoreños ha ido más allá de simples rumores. También
entregó un informe al Departamento de Estado el pasado 16 de agosto, en el cual se hace un
pormenorizado análisis de la creación del Frente Revolucionario Latinoamericano Ernesto Che
Guevara. Sería, según ellos, una especie de coordinadora latinomericana de grupos guerrilleros.
Guerrilla internacionalEl documento enviado al Departamento de Estado por parte de la Asociación
Nacional de Ex combatientes Salvadoreños dice: "Se tiene conocimiento que este movimiento ha
iniciado un proceso de operaciones donde tiene planificado ejecutar atentados a embajadas de
Colombia en Nicaragua, Guatemala, México, Chile. Así como tomas de las mismas en Panamá y
Argentina". Esas operaciones son conocidas como acumulación de fuerzas de silencio en el exterior.
El último de estos informes fue entregado al Departamento de Estado el pasado 16 de agosto. Ese
documento planteaba una denuncia concreta: el entrenamiento de guerrilleros de las Farc en
Nicaragua en la laguna Xilao, ubicada al norte del lago de Managua. Allá habrían llegado tres grupos
de 36 guerrilleros que han permanecido por espacio de 45 días recibiendo instrucción en el manejo
de los misiles.
Los encargados del negocio de las armas crearon un sofisticado sistema para burlar los controles
que existen en la zona. Utilizan la gran navegabilidad de los ríos nicaragüenses y hondureños para
movilizar a través de ellos grandes cantidades de armas. Para estos recorridos emplean lanchas
rápidas con gran capacidad de carga, las cuales también son utilizadas en altamar en donde, en una
zona conocida como RAN _Región Autónoma del Atlántico_, localizada al frente de las costas de
Honduras y Nicaragua, realizan los trasbordos a barcos camaroneros. Otra de las estrategias utilizadas
es la de efectuar recorridos bastante largos con las armas. Un embarque puede ir primero hasta
Venezuela, volver a Nicaragua, de donde pasa a la isla de San Andrés o a Panamá y finalmente
ingresa a territorio colombiano (ver mapa).
Todo esto es parte de la información recopilada por el grupo de Monge, que ha venido analizando, con
un grupo de ex combatientes, todo el tema de distribución de material de guerra. Con sus denuncias e
investigaciones ha quedado comprobado definitivamente que es en Nicaragua en donde se distribuyen
y venden las armas que terminan en manos de la guerrilla colombiana.
Monge tiene ideas muy fuertes sobre el tema. No duda en afirmar enérgicamente que, aunque las
Farc pueden ser el grupo guerrillero más poderoso y antiguo del hemisferio, para él lo que está
realizando esa organización se aleja de los preceptos revolucionarios y de cualquier motivación
ideológica.
La posición oficial del gobierno colombiano al respecto es cautelosa. Si bien algunos miembros del
gabinete reconocen que el tema es de preocupación del alto gobierno y que ha sido definitivo en la
definición de la estrategia a seguir con las Farc, el gobierno ha advertido que lo conoce pero que aún se
encuentra en la etapa de averiguación y todavía no existe comprobación alguna de lo que sucede. Pero
basta saber que las agencias de inteligencia y las Fuerzas Armadas tienen en sus manos esta
información y afirman, además y siempre que sea en reserva, que la transacción ocurrió efectivamente
y que las armas podrían estar en la zona de distensión, para entender que el asunto de los misiles
será el dolor de cabeza del gobierno en las próximas semanas.
SEMANA estableció que el propio Presidente conoció las denuncias y que a partir de ese momento
decidió endurecer su posición frente al manejo de la paz. Aún no se sabe, sin embargo, si el
endurecimiento sea pasajero o si, por el contrario, los colombianos deben prepararse para una nueva
fase en la que los guerrilleros volverán a medir sus fuerzas militarmente para regresar a la mesa del
diálogo con nuevos ases bajo de la manga.

Las armas de la guerrilla

Misil SAM 7
Fue diseñado en la Unión Soviética a finales de los años 70. Su peso total es de nueve kilogramos y su
velocidad es de 400 metros por segundo. Tiene un alcance de seis kilómetros y es empleado para
derribar helicópteros. El precio por unidad es de 15.000 dólares.

Misil SAM 14
Desarrollados en 1974. Tiene un alcance de ocho kilómetros y una velocidad de 490 metros por
segundo. El precio por unidad es de 18.000 dólares.

Misil SAM 16
Fue desarrollado en Rusia en 1988. Tiene un alcance de 12 kilómetros, un peso total de 12,5
kilogramos y una longitud de 1,55 metros. Su velocidad es de 570 metros por segundo. Sigue el
blanco guiado por el calor de los motores. Derriba aviones de combate del tipo A-37 y helicóptero
Blackhawk. Cada misil vale 18.000 dólares
RPG 7
Es conocido como un minimisil de fabricación rusa. Tiene un peso de 6,9 kilogramos, una
velocidad de 120 metros por segundo. Es empleado para atacar blancos móviles-tanques a 300
metros de distancia y objetivos fijos-cuarteles a una distancia de 500 metros. En Somalia fueron
utilizados para derribar Blackhawk. El valor de cada misil oscila entre los 600 y los 700 dólares.

Morteros de 81 y 61mm
Producidos en Estados Unidos y con un peso de 10 kilos lanzan morteros a una distancia de 250
metros en promedio. Su radio de acción es de 50 metros a la redonda. Su precio es de 3.000 dólares
en promedio.

Lanzagranadas
Es el lanzagranadas de ultima generación fabricado en Estados Unidos. Dispara 10 granadas de 40mm
en 30 segundos. Su alcance promedio es de 100 metros y su radio de acción de 20 metros a la
redonda. Su precio es de 8.000 dólares.

Fusil AKM
Es la versión coreana del AK-47. Cada unidad es adquirida en el mercado negro a 400 dólares. Fueron
vendidos a las Farc entre 4.000 y 6.000 fusiles.

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