Martes, 2 de septiembre de 2014

‘Tigre’ planeó con minucia cómo él y su cuadrilla dejaban el monte. Foto: .

| 2013/07/17 00:00

Los secretos tras la masiva desmovilización del ELN

‘Tigre’ planeó con minucia cómo él y su cuadrilla dejaban el monte. Dos oficiales de inteligencia, protagonistas.

La noticia de la desmovilización de 31 presuntos integrantes del ELN sin lugar a dudas tomó por sorpresa al país la tarde de este martes, cuando el propio presidente Juan Manuel Santos anunció el hecho. Las primeras imágenes de los desmovilizados dejaron ver a 23 hombres y ocho mujeres con sus rostros cubiertos.

Vestían uniformes camuflados, algunos llevaban botas de caucho, otros usaban unas muy similares a las de la fuerza pública. Todos portaban el brazalete distintivo de esa guerrilla. Los atuendos de inmediato sembraron la duda, pues parecía que estuvieran estrenando.

Sin embargo, este miércoles el propio ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, salió al paso a las críticas y aseguró que todo se debía a que los guerrilleros se habían preparado durante meses para ese momento, por lo que buscaron usar uniformes y equipos en buen estado.

No quiso irse solo

El primer nombre que se conoció tras el acto de dejación de armas de los presuntos subversivos fue el ‘Tigre’. Ese es el alias de Irley Ernedis Collazos Sánchez, presunto segundo cabecilla del ‘frente de guerra Suroccidental’ del ELN, estructura a la cual -según el propio presidente Santos- pertenecen los subversivos.

Poco se dijo de este hombre de 42 años nacido en Puracé, Cauca. Durante el acto de entrega y sometimiento se supo que desde hace 24 años hacía parte de esa guerrilla y que fue la persona encargada de organizar milimétricamente la masiva desmovilización.

Semana.com pudo conocer detalles de la vida de este curtido subversivo, de origen campesino, quien decidió un día hacer parte del ELN porque “era una guerrilla más política y con ideales que me llegaron al corazón”, declaró. De hecho, en esa zona había influencia de diferentes grupos insurgentes, entre los que estaba también el de las FARC.

El guerrillero aseguró apenas estudió hasta quinto de primaria, pero esto no fue impedimento para que ganara espacio en la organización al margen de la ley. A diferencia de su motivación inicial, el ‘Tigre’ -u ‘Óscar’ como también se le conoce- no se fue por el camino político del ELN sino que decidió incursionar en el ala militar. Sus conocimientos lo convirtieron en instructor de los nuevos combatientes y en el hombre de confianza de sus comandantes.

Durante su permanencia en el grupo subversivo se hizo padre de tres hijos, sobre quienes prefiere guardar reserva. Manifestó tener sangre nariñense en sus venas, por parte de su padre. El solo tono de su voz da cuenta de su fuerte temperamento. Al indagarle por su alias, respondió que para 1992 le pusieron el mote de ‘Tigre’, por su astucia para moverse en la montaña.

Le seguían sus pasos

Collazos, según el Ejército, había sido plenamente identificado y se conocía su labor de segundo comandante. Actividades de inteligencia lo mostraban como un hombre rodeado de guerrilleros de su absoluta confianza y que prefería tener ciertas costumbres nómadas que lo llevaban a no quedarse en un solo lugar por mucho tiempo.

También conocían sus debilidades. Había sido descrito como un hombre al que le gustaba llevar una vida rodeada de diversión que contrastaba con sus estrictas normas de disciplina. Le gusta beber whisky, ron y cerveza, lo que le había significado algunos llamados de atención de sus mandos. Además se dice que es mujeriego y le gustaba acudir a las fiestas que se hacían en algunas de las veredas, de influencia de su frente guerrillero.

Se le sindica de ser el responsable de hostigamientos a la fuerza pública, realizar actividades relacionadas con el narcotráfico y los cultivos ilícitos. En su contra tiene una investigación por actos de terrorismo. Su zona de influencia y en la que se movía con mayor confianza eran las veredas de La Paloma, La Paz, La Calera y Los Ángeles, del municipio de El Tambo (Cauca), con algunos desplazamientos hacia la población de López de Micay.

La desmovilización

Detrás de ‘Tigre’, según las autoridades, está todo del cerebro de la desmovilización, el afecto y lealtad de sus guerrilleros, quienes –al parecer- estaban dispuestos a dar la vida por él. Ello lo llevó a la decisión de no irse solo, pese a que esto significaría un mayor riesgo.

Su frente estaba conformado por 42 personas, pero los escogidos sólo fueron 30. El secreto de los acercamientos con el Ejército sólo lo conocían diez personas, en las que más confiaba. Fue a través de uno de sus colaboradores como comunicó su deseo de abandonar la lucha armada.

Desde ese momento, los otros dos protagonistas de la historia fueron dos oficiales expertos en inteligencia, que, si bien tenían experiencia en lograr desmovilizaciones de guerrilleros, nunca habían manejado tal cantidad de personas.

Ambos uniformados, que posaron de personas de la región, iniciaron los acercamientos y se ganaron la confianza del jefe guerrillero. Paso a paso se establecieron las pautas para la desmovilización y, tras cuatro meses de alistamiento, llegaba el fin de la misión: era todo o nada.

Dos días antes, el pasado domingo, los oficiales arribaron al campamento y permanecieron allí hasta la hora cero, cuando dos helicópteros arribaron a la zona y aterrizaron en un terreno improvisado. De allí partieron hacia Cali, donde el propio presidente Juan Manuel Santos les recibió las armas y les dio la bienvenida a la vida civil.

En el grupo se destacan tres mujeres en estado de embarazo. Al indagar a ‘Tigre’ por este hecho, aseguró que en el ELN no existen políticas de hacer abortar a sus combatientes y que el tener un hijo es un acto voluntario.

Los polémicos uniformes

El ‘Tigre’ explicó que el camuflado que usaron para entregarse, al que llama ‘chispiado’, no es el de uso diario en esa guerrilla. Señaló con tono de molestia que las dudas que se han sembrado en torno al tema a través de los medios de comunicación no reflejan la verdad de las cosas y que de manera errónea se cree que ellos son unas personas dejadas.

“Los que desconocen cómo son las cosas piensan que notros somos unos degenerados, que mantenemos mal arreglados y vueltos nada, pero eso no es así. Lo que pasa es que tenemos un uniforme verde oliva, que es con el que mantenemos a diario en la zona. El otro es el de reserva”, indicó.

El mayor general Leonardo Alonso Barrero, comandante del Comando Conjunto del Suroccidente, aseguró a Semana.com que la desmovilización no se dio en medio de un combate, lo que permitió que los subversivos vinieran mejor presentados. Aclaró que ese tipo de camuflado no es el que usa la fuerza pública actualmente y que las dudas sembradas sobre el hechos generan “dolor y una ofensa al valor de sus dos oficiales” que arriesgaron la vida para llevar a feliz término la misión.

El oficial aclaró, además, que antes de hacer efectiva la desmovilización la Fiscalía verificó cada una de las identidades de las personas a través de un listado que le fue suministrado, esto con el fin de evitar engaños. Dijo que el número elevado de desmovilizados se debe a que se trata de todo un frente guerrillero.

La nutrida desmovilización en pleno proceso de paz con las FARC no deja de ser un hecho significativo, más aun cuando el Gobierno no se ha decidido a dialogar con el ELN. Por otra parte, acerca de las dudas que se producen a raíz de pasadas desmovilizaciones, serán las mismas autoridades quienes se encarguen de aclararlas.

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