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| 12/30/2011 12:00:00 AM

Luis Andrés Colmenares y Diego Felipe Becerra, dos jóvenes cuya muerte sigue siendo un misterio

Los dos casos, que se robaron la atención de los medios en 2011 y que siguen en investigación, muestran la tragedia de dos familias que buscan que se haga justicia.

Luis Andrés Colmenares no se suicidó y a Diego Felipe Becerra no le disparó un policía por haber intentado robar a los pasajeros de un bus. Eso es, hasta ahora, lo más claro que han arrojado las investigaciones sobre las muertes del estudiante de la Universidad de Los Andes y del joven grafitero. Los dos fueron víctimas, después de muertos, de montajes. Ninguna de las versiones que se conocieron en principio resultaron ser ciertas.
 
Aunque la muerte del primero se registró en el 2010, fue durante el 2011 cuando su caso revivió. Una exhumación a su cuerpo, solicitada por su familia, permitió descubrir que él no se había tirado a un caño para suicidarse, sino que fue asesinado. ¿Quién lo hizo y por qué? Esa es la pregunta que la Fiscalía intenta resolver y por la que ya ha empezado a acusar. Desde que la investigación se reactivó cuatro personas han sido señaladas por su presunta participación en el caso.
 
Las primeras fueron Laura Moreno (exnovia de Colmenares) y su amiga Jesi Quintero. A Moreno la acusaron por coautoría impropia en homicidio agravado y falso testimonio. A Quintero de falso testimonio y encubrimiento. Tanto Laura como Jesi han asegurado que Luis Andrés murió en un accidente, que estaba borracho, que salió corriendo, que lo perdieron de vista y que luego lo encontraron en un caño. Ambas están bajo medida de aseguramiento domiciliaria.
 
Laura y Jesi no han sido las únicas personas a las que la Fiscalía ha llamado por este caso. El fiscal 11 de la unidad de vida imputó a María del Pilar Gómez (mamá de Carlos Cárdenas, novio de Laura) y Aidé Acevedo (abogada de Cárdenas) los delitos de fraude procesal y favorecimiento de homicidio. Cargos que ninguna de las dos aceptó.
 
Las mujeres fueron señaladas de supuestamente intentar entorpecer la investigación. El fiscal del caso señaló que Aidé se aprovechó de ser funcionaria de la Defensoría del Pueblo para indagar e intervenir en el proceso. Por estos hechos está siendo investigado el director Nacional de Fiscalías, Néstor Armando Novoa.
 
La familia de Colmenares no para. No se vence. Quieren que se sepa la verdad. Su defensa en el proceso la acaba de asumir uno de los abogados más reconocidos del país, Jaime Lombana, quien pretende demostrar que a Luis Andrés lo asesinaron. Y no para robarlo, como en los últimos días lo ha afirmado Jaime Granados, el abogado de Laura Moreno. "Con mi hijo se encarnizaron hasta matarlo", señaló en una entrevista con Semana.com, Luis Alonso Colmenares, padre de Luis Andrés.
 
El hecho más reciente en esta investigación es el que tiene que ver con Carlos Cárdenas. Él es el novio actual de Laura, excompañero de Luis Andrés Colmenares y además hijo María del Pilar Gómez, una de las mujeres que fue imputada por la Fiscalía. Cárdenas ha rendido interrogatorio ante la Fiscalía y ante los medios ha reiterado su inocencia.
 
La familia de Luis Andrés dice que confía en la justicia. Su papá, su mamá y su hermano esperan que pronto se esclarezca lo que pasó la noche del 31 de octubre del 2010. Y ellos no son los únicos que esperan algo del aparato judicial. Los padres de Diego Felipe Becerra, el joven grafitero muerto a manos de un policía, también.
 
Su historia, que empezó el 19 de agosto con la trágica noticia de que el muchacho de 16 años había perdido la vida después de que un policía le disparó, aún no tiene culpables. El patrullero Wílmer Alarcón fue suspendido por la institución durante 90 días, ha rendido interrogatorio pero no ha sido llamado a imputación de cargos. Es poco lo que ha avanzado la investigación, que empezó en la justicia ordinaria, pasó a la justicia penal militar y regresó a manos de la Fiscalía hace un mes.
 
"Estamos esperando, confiamos en que dentro de poco se sabrá cuáles fueron las circunstancias reales en las que murió mi hijo", dice Gustavo Trejos, padre del joven, a quien las primeras versiones acusaron de intentar robar un bus, pero que las pruebas que se han conocido han demostrado que esa noche Diego Felipe estaba pintando grafitis y que no llevaba con él un arma. Fue víctima de un montaje.
 
Los resultados de Medicina Legal señalaron, en su momento, que el joven no manipuló ningún arma y que en sus manos había rastro de pintura, no de pólvora. Además, la pistola que apareció en el lugar de los hechos no servía. Justamente por estas inconsistencias, la Procuraduría compulsó copias a la Fiscalía para que investigue a altos oficiales de la Policía de Bogotá. El caso no es fácil y la familia del joven grafitero lo sabe. 
 
"Es importante que los responsables paguen, pero sobre todo que se aclare por qué lo mataron y se limpie el nombre de mi hijo, a quien intentaron hacer pasar por un ladrón", dice Trejos, quien, así como el papá de Luis Andrés Colmenares, espera que en el año que viene la justicia actúe eficientemente y se conozca la verdad sobre la muerte de sus hijos.
 
Redacción Justicia Semana.com
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