Sábado, 3 de diciembre de 2016

| 2015/12/08 22:12

La esposa de Luis Bedoya podría terminar en líos

Esta es la historia de la periodista Marta Herrera que, seguramente, deberá explicar si tuvo que ver con el manejo de cuantiosos recursos del presidente de la FCF.

Fiscalía no descarta que Marta Herrera, esposa de Luis Bedoya, haya participado del entramado para recibir dineros. Foto: Jet Set

Marta Herrera Vásquez fue pionera en el ingreso de las mujeres al cubrimiento de eventos deportivos en el país. Inició su carrera a finales de la década del 70 en el Noticiero de las 7 y a mediados de la década de los 80 se consolidó como reportera en el Noticiero TV Hoy, propiedad de la familia Pastrana.

Por herencia familiar, la periodista tenía amplios conocimientos en toros y rara vez se perdía la temporada de fin de año en la Plaza de la Santamaría en Bogotá. Incluso, escribía una columna en el diario El Bogotano, titulada ‘De toro un poco’.

Pero realmente, el fútbol era su pasión y en el noticiero le daba amplio despliegue a lo que sucedía en las canchas. Las crónicas, las historias de vida, se hicieron comunes al comienzo de cada semana.
Herrera provenía de una numerosa familia de clase media y vivía con su madre y varias hermanas en una amplia casa del barrio Bella Suiza al norte de Bogotá. Era cálida en la redacción y siempre tuvo fama de buena gente.

Una vez la familia Pastrana vendió el noticiero, Marta Herrera deambuló por algún tiempo en pequeños programas periodísticos transmitidos por los canales públicos, hasta que el 1990 ingresó como directora de eventos especiales de RCN Televisión.

En ese momento su carrera periodística tuvo un giro y se convirtió en una destacada productora de grandes eventos deportivos, como el Tour de Francia, varias vueltas a Colombia, los Juegos Olímpicos, la Copa América, los Juegos Deportivos Nacionales, así como los Mundiales de Fútbol de 1990 y de 1994.

No obstante, el éxito profesional no iba de la mano de prosperidad económica, pues Herrera debía aportar buena parte de sus ingresos para el mantenimiento de su casa. Un modesto automóvil Mazda 323 era su patrimonio.

A Marta le resultó especialmente difícil mantenerse en un mundo hostil y machista y por eso debió irse de RCN. Encontró entonces refugio en la Oficina de Prensa de la Presidencia de la República, a donde llegó de la mano de una destacada periodista amiga suya, durante el gobierno del presidente Andrés Pastrana.

Finalizado el mandato conservador, Herrera salió de la Casa de Nariño y regresó a la televisión, a hacer programas de media hora en el canal público Señal Colombia. También realizó por algún tiempo el programa institucional del Ministerio de Agricultura.

Para ayudarse en el día a día, incursionó en el negocio de las cabinas telefónicas cuando apenas despuntaba el negocio de la venta de minutos de teléfono celular. En esa actividad habría de permanecer durante poco tiempo.

Su vida habría de cambiar drásticamente cuando conoció a Luis Bedoya, quien por aquella época había llegado de su natal Pereira para trabajar en la División Mayor del Fútbol Colombiano, Dimayor, la entidad que agremia los clubes profesionales. Ella se desempeñaba como jefe de prensa de la Federación Colombiana de Fútbol (FCF), nombrada por el entonces presidente, Juan José Bellini.

Muy rápido, Bedoya se convirtió en un exitoso dirigente del fútbol que había terminado una complicada relación matrimonial. Marta Herrera entendió el momento y poco a poco no solo se convirtió en compañera inseparable de Bedoya, sino que, cuando surgió una relación de pareja entre los dos, supo que debería ejercer un papel de mujer comprensiva y consejera en momentos difíciles.

Tiempo después Marta comenzó a darse una verdadera vida de lujos y comodidades. Personas allegadas a ella le dijeron a Semana.com que empezaron a verla con gruesas sumas de dinero en efectivo y siempre con la mente puesta en hacer negocios. El círculo de amigos de la pareja se hizo más reducido y la periodista asumió un papel distante con la excusa de que su deber era proteger a Bedoya.  

Ella ahora está bajo la lupa de la Fiscalía. En primer lugar, su nombre apareció en un listado de 500 inversionistas de la plataforma Forex, cuyos participantes habrían evadido de impuestos. Se sabe que el responsable de la plataforma está investigado por las autoridades por presunto lavado de activos.

Marta aparece vinculada allí con una aparente inversión de 250.000 dólares, cuyos dividendos alcanzaron los 30.000 dólares. En los documentos del caso, además de figurar ese nombre, dos de sus familiares también están en la lista pero no se ha revelado de quienes se trata.

Aunque todavía no se han definido fechas, muy pronto el ente acusador podría citar a la reconocida periodista para que explique el origen de los fondos invertidos, el destino de los dividendos y si declararon o no esos movimientos.

Como se sabe, Marta Herrera viajó a Estados Unidos en compañía de su esposo Luis Bedoya a inicios de noviembre para concertar su negociación con la Fiscalía de ese país que lo estaba investigando por el polémico caso de FIFA-Gate.

En el marco de este proceso el exdirectivo del fútbol colombiano aceptó cargos por los delitos de fraude en transferencia bancaria y conspiración de soborno. Ahora se sabe que deberá entregar a las autoridades no menos de un millón de dólares para poder evitar la cárcel. El dinero estaba en cuentas en Suiza.

El ente acusador señala que Bedoya hizo parte de un entramado de corrupción que se valía de “diferentes esquemas” para mover el dinero que recibían por cuenta de sobornos y comisiones entregados por las empresas que comercializaban los derechos de comercialización y televisación de los eventos deportivos que organizaba la Conmebol como la Copa América y la Copa Libertadores.

De acuerdo con la acusación, Bedoya y demás dirigentes se valían de “servicios de consultoría, testaferros y cuentas bancarias en diferentes partes del mundo para mover los dineros que recibían de los sobornos”.

Tal resolución judicial llevó a qué la Fiscalía inicie otra investigación, esta vez en Colombia por el delito de lavado de activos. El primer paso ya se dio y fue el rastreo de bienes y de cuentas, para llegar a las personas que presuntamente ayudaron a Bedoya en este ilícito.

“A partir de esta colaboración seguramente vamos a tener información muy valiosa que nos va a permitir abrir nuevas líneas de investigación y tal vez vincular a otras personas colombianas a posibles hechos irregulares o de corrupción relacionados con lo confesado por Luis Bedoya”, señaló ya el vicefiscal general, Jorge Fernando Perdomo.

Todo parece indicar que de esta investigación no saldría bien librada la esposa del dirigente. Hasta donde van las pesquisas Bedoya no actuó solo en las transferencias que hizo con sus cuentas internacionales.

“Es un proceso complejo. Son investigaciones conjuntas con Estados Unidos. Sabemos que Bedoya no manejó sólo sus cuentas y no se descarta que para mover algunas de ellas se valiera de su esposa, es algo que se está rastreando y se está a la espera de resultados”, señaló a Semana.com una fuente del ente investigador.

La Fiscalía también inició una indagación para establecer cómo Bedoya y su esposa obtuvieron decenas de propiedades en Bogotá, Cundinamarca y Santa Marta. Esto, tras la investigación de este portal, que reveló que Bedoya adquirió millonarios bienes desde que llegó a la Federación en 2006.


Fuentes de la Fiscalía le revelaron a Semana.com que los investigadores encontraron nuevas propiedades que se están evaluando para establecer la procedencia del dinero con el que se obtuvieron.

Con todo es posible que Bedoya haya arrastrado al abismo a su propia esposa en el entramado de dinero y lujos que montó el exdirigente deportivo. Lo cierto es que, hasta ahora, Marta no tiene una investigación formal y la cobija el beneficio de la duda.


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