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| 10/22/2013 12:00:00 AM

“Quiero saber quién era el patrón de los falsos testigos”

El senador Luis Fernando Velasco insinúa que el montaje en su contra fue ordenado desde el “más alto nivel”.

El 31 de marzo del 2008 el senador Luis Fernando Velasco se entregó a las autoridades colombianas luego de que la Corte Suprema de Justicia ordenara su captura por presuntos vínculos con los paramilitares. Tras cuatro meses en prisión recuperó su libertad y en octubre del 2009, la misma Corte que ordenó su captura lo declaró inocente, al comprobar que en su contra los testimonios que los comprometían eran falsos, a la vez que ordenó una investigación para establecer quienes estuvieron participando de este montaje judicial.

Sólo hasta este año, la Fiscalía ha entregado los primeros resultados de la investigación. Ordenó la captura de Gustavo Muñoz Roa, director de la fundación llamada ‘La Nueva Esperanza de Secuestrados’, y la semana pasada, dentro del mismo proceso, acusó al coronel (r) Miguel Ángel Orejarena Pereira, quien hasta hace muy poco comandaba el departamento de inteligencia de la Tercera Brigada del Ejército, de haber sobornado testigos en contra del senador Velasco.

Pero para el congresista caucano hay un hecho que merece mayor atención de las autoridades colombianas. Al momento en que se presentaron estos testimonios, que la justicia ha calificado como un montaje, Velasco oficiaba como el codirector del Liberalismo, que en ese momento se había declarado en oposición al gobierno de Álvaro Uribe.

Ese hecho ha conducido a Velasco a la hipótesis de que tras el montaje en su contra había instrucciones “del más alto nivel”, más aún cuando en el anterior gobierno se comprobaron conductas de algunos funcionarios que adelantaron seguimientos ilegales a dirigentes políticos de oposición, a los magistrados de las altas cortes, e incluso a periodistas. Seguimientos que se adelantaron desde el extinto DAS.

“No creo que un director seccional del DAS, un agente del CTI, un coronel de inteligencia del Ejército y el director de una fundación con estrecha relación con el Ejército se les haya ocurrido hacer un montaje en mi contra. Alguien muy poderoso estuvo detrás. Alguien debió dar la orden, y ese alguien es del más alto nivel. Tengo mis sospechas. Pero prefiero que la Fiscalía lo esclarezca. Yo quiero saber a quién le convenía ese montaje”, dice Velasco.

Basado en los primeros hallazgos de la investigación de la Fiscalía, Velasco dice que se ha comprobado no sólo el pago de dinero a los falsos testigos, sino que estos fueron protegidos por el coronel (r) Orejarena y que los hospedaron en un batallón del Ejército. Por eso pidió al Ejército que establezca si el dinero con que sobornaron a los testigos eran recursos del Estado.

Velasco dice que no demandará al Estado por el tiempo que estuvo detenido. Pero sí llevará su caso al conocimiento de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, pero para solicitar medidas cautelares, especialmente para su abogado, quien ha denunciado amenazas en su contra. “Dejo claridad que es la institucionalidad, a través de la Fiscalía, la que está destapando esta olla podrida, por eso no demandaré al Estado, pues mal haría yo plantear una ausencia de investigación en el país. Pero este caso sí merece el seguimiento de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, más aún cuando un juez de la República dejó en libertad al coronel Orejarena tras las graves acusaciones de la Fiscalía. Sin un coronel que compra sicarios morales no es un peligro para la sociedad, entonces, ¿quién lo es?”, cuestiona el senador.
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