Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 2008/09/06 00:00

Macondo en la era narco

Un fiscal destituido, un gobernador amenazado y extorsionado por cobradores de la banda de Los Nevados, y dos intentos de asesinar al ‘Mono’ Abello, enrarecen el ambiente en Santa Marta.

Macondo en la era narco

En Santa Marta están atónitos. Si no fuera porque hay amenazas de muerte y atentados de por medio, la historia de la que están siendo testigos sería lo más parecido a una de esas extrañas novelas macondianas que parece sólo darse en un país caribeño como este.

Tres personajes de esa capital terminaron sacándose los trapitos al sol, en vivo y en directo, por la emisora La W. Se trata del ‘Mono’ Abello, uno de los narcos más reconocidos de los años 80 y quien regresó hace 14 meses al país procedente de Estados Unidos tras pagar 19 años de cárcel; Aristóteles Olarte, de la familia dueña del Hotel Tamacá, y el gobernador de Magdalena, Ómar Díazgranados.

El diálogo en la radio era de este talante. “Me saludas a ‘Polo’ y a ‘Chucho’. ‘Polo’ el que me disparó. Y ‘Chucho’ el que manejó la moto”, le decía con sarcasmo el ‘Mono’ Abello a Aristóteles Olarte, acusándolo de ser el autor intelectual del atentado en su contra.

Minutos antes Olarte había dejado entrever que el ‘Mono’ Abello sería el responsable de una granada que le lanzaron a la puerta de su casa. “Las cosas no están como antes, cuando tú eras el rey aquí. Has perdido bastante tiempo de tu vida. Dedícate a tu familia”, le respondía Olarte en un tono aparentemente conciliador. Y agregaba: “Hace días cumplió años mi hijo. Y la primera que lo llamó a felicitarlo fue tu hija, ‘Mono’”.
“No me llames ‘Mono’. Para ti soy el señor José Rafael Abello. ¡Delincuentico!”.
El caso es complicado. Por un lado hay un litigio entre el gobernador y los dueños del hotel, la familia Olarte. El gobernador dice que los Olarte le habrían ayudado a la poderosa banda de Los Nevados a extorsionar a su secretario de Hacienda y por eso los denunció ante la Fiscalía. Los Olarte, por su parte, replican que eso no es cierto, que lo único que hicieron fue alertar al secretario sobre unos hombres que estaban en el hotel hablando de él. Y de ñapa, Aristóteles Olarte afirma que grabó a un fiscal que aseguraba que el gobernador lo estaba presionando para que lo metiera a la cárcel. Ese fiscal fue destituido hace dos semanas.

La otra pelea es entre Abello y los dueños del hotel. El ‘Mono’ dice que los Olarte han tratado de matarlo dos veces “Matándome a mí, el hermano que está escondido en Venezuela puede volver”. Y los Olarte responden que es Abello el que acosa a la familia porque Boris, el que está en Venezuela, sirvió de testigo para que Abello fuera condenado a 30 años de cárcel. “El ‘Mono’ quiere que le paguemos un 10 por ciento de los 100 millones de dólares en bienes que la justicia le decomisó”, explican.

¿Quién dice la verdad? José Rafael Abello Silva era un prestante miembro de la sociedad samaria. Antes de ser extraditado, se casó con una de las hijas de Rodrigo Vives, médico respetado en Santa Marta, padre de ‘Jotica’ Vives, el ex parlamentario y hoy magistrado del Consejo Nacional Electoral.

Pero al parecer, al ‘Mono’ no le quitaron todo lo que poseía. Se cree que dejó a testaferros propiedades y estos se las han ido devolviendo. Pero algunos dicen no tener nada qué devolverle. Y es ahí donde viene la primera hipótesis. Que Boris Olarte se fugó cuando supo que Abello volvía de Estados Unidos pues le debía un dinero. Al igual que Abello, Boris y Aristóteles Olarte estuvieron presos en Estados Unidos y su tío Fulgencio Olarte, elegido alcalde del municipio Zona Bananera, también fue detenido en 2005 por conformación de grupos paramilitares.

Otra hipótesis, que tiene soportes en la denuncia del gobernador, es que los Olarte son aliados de Los Nevados –considerado el nuevo gran cartel del narcotráfico–. Así se explicarían los dos ataques contra Abello.

Y es ahí donde se conectarían los casos. Pues Los Nevados no sólo estarían atacando al ‘Mono’, sino que estarían cobrando al gobernador una deuda pactada por la administración anterior con los paras. Los Olarte, según esta hipótesis, habrían servido de intermediarios. Pero ellos lo niegan.

El ‘Mono’ Abello no es ninguna pera en dulce. Hace años, cuando se percató de que lo iban a capturar, le traspasó todas sus propiedades a la empleada del servicio y la obligó a casarse con su padre, para que no lo fuera a tumbar. Ahora, se ha visto involucrado en escándalos por porte de armas y quejas de que estaría tratando de recuperar a la fuerza sus tierras. 
 

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.