Martes, 21 de octubre de 2014

| 2013/08/17 02:00

Magdalena: el gobernador acordeonero

El rifirrafe entre el polémico mandatario y la ministra de Transporte llamó la atención del país sobre él. ¿Quién es? ¿Qué ha hecho?

El del acordeón es el entonces candidato y hoy gobernador Luis Cotes. En primer plano está el exsenador Manuel Julián Mazeneth, destituido por la Procuraduría. Esta foto, que se conoció en campaña, le provocó duros cuestionamientos a Cotes.

Nunca antes se había visto en el país que un ministro se parara en la raya frente a un gobernador como ocurrió con la ministra de Transporte, Cecilia Álvarez, con el gobernador del Magdalena, Luis Miguel Cotes.

La ministra considera que faltó transparencia en la licitación de la Vía de la Prosperidad, una obra que cuesta 466.000 millones de pesos, y por ello anunció que no dará los 261.000 millones que le corresponden al gobierno nacional mientras no exista “absoluta transparencia”.

El rifirrafe ha escalado y, a través de Twitter, Cotes le reclamó a Álvarez: “Magdalena agradece poner punto final a campaña de desprestigio”. Y la ministra le replicó: “El desprestigio se lo da la poca transparencia, no el gobierno nacional”.

Pero más allá de este pulso, del cual se escribirá un nuevo capítulo este martes cuando se reúnan ambos dirigentes, el episodio vuelca los ojos del país sobre un mandatario que ha sido blanco de polémicas incluso antes de ser elegido gobernador. 

Luis Miguel Cotes Habeych, más conocido como el Mello Cotes, entusiasmó a muchos electores que lo veían como un joven de apenas 24 años, carismático y aparentemente con buenas intenciones. Sin embargo, muy temprano aparecieron los cuestionamientos que llevaron al Partido Liberal a quitarle el aval. 

Su padre y su tío, conocidos como los conejos Cotes Vives, cargan una historia turbia y se les atribuye haber sido los grandes contratistas de una Alcaldía también cuestionada, la del alcalde de Santa Marta Luis Francisco Zúñiga, condenado a siete años de cárcel por parapolítica. A eso se le sumó una foto que apareció durante su campaña en la que se veía con el exsenador Manuel Julián Mazeneth, destituido por la Procuraduría.

En la campaña electoral se movilizaba en una interminable caravana de camionetas con escoltas y amigos, que casi siempre terminaban en una parranda vallenata o con un toque de acordeón, pues la verdadera devoción del joven gobernador es ese instrumento. Tanto así que, ya como gobernador, estuvo inscrito para participar en el último Festival de la Leyenda Vallenata, pero lo hicieron desistir.

Muchos de quienes lo eligieron creyeron que debían darle una oportunidad a un joven a quien solo le reprochaban no haber estudiado y desperdiciado los semestres que cursó en la Universidad del Norte en Barranquilla, porque se la pasaba tocando en parrandas. Allegados a él dicen que estudió Administración de Empresas en una universidad en Bogotá.

A medida que han pasado los meses, la imagen del gobernador Cotes se ha ido desdibujando. El déficit de 35.000 millones de pesos en los hospitales del departamento es insostenible. El Mello no nombró a los gerentes por concurso de méritos sino a dedo. La educación sigue mal: cada vez hay menos estudiantes en las aulas y más colegios sin maestros. 

Hace un mes, cuando faltaban tres meses para terminar el periodo escolar, firmaron un contrato por 20.000 millones de pesos para dar clases a 20.000 niños que se habían quedado por fuera de clases. El plan departamental de aguas en el que se habrían invertido 750.000 millones de pesos, con recursos pignorados de los municipios, ha sido un fiasco, la mayoría de los pueblos de Magdalena sigue sin acueductos y sin alcantarillados, o con coberturas muy bajas.

Al gobernador le critican su ausentismo, pasa la mayor parte del tiempo en Bogotá y siempre está como gobernador encargado uno de sus secretarios, el de Educación, el de Gobierno o la de Salud. Hay diputados que no ven al gobernador desde el año pasado. A veces se lo encuentran en actos públicos, como le sucedió a Humberto Díaz en la celebración del día del periodista el año pasado en una casa de banquetes. “El gobernador llegó con su acordeón, tocó dos canciones y se fue”.

Cinco diputados que están en la oposición coinciden en que lo ocurrido con la licitación de la Vía de la Prosperidad es el resultado de la inexperiencia, prepotencia y falta de sensatez del gobernador. Lo que sí habrá con toda seguridad es un pleito judicial, con consecuencias impredecibles contra el departamento, si los contratistas no reciben los dineros estipulados. 

El cruce de trinos




“Min. @CeciAlvarezC si su prioridad es la Vía de la Prosperidad como lo ha manifestado, #Magdalena agradece poner punto final a campaña de desprestigio”

“El desprestigio se lo da la poca transparencia, no el gobierno nacional”. 

“@Luismiguelcotes lo esperamos el martes a las 7 a.m en el despacho”. 

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