Lunes, 5 de diciembre de 2016

| 2016/10/30 21:40

La lánguida marcha del No que nadie registró

A pesar de que el exprocurador Alejandro Ordóñez y la representante María Fernanda Cabal tomaron la vocería, en las calles se vieron pocos manifestantes.  

La escasa participación en las marchas convocadas, dejaron un sinsabor entre sus promotores.

Las marchas del No convocadas para este 29 de octubre no tuvieron acogida. El panorama general en las principales ciudades fue el de pequeños grupos que caminaron agitando banderas y gritando la consigna “No es No”.

Tal vez el caso más relevante es el de Bogotá, en donde los manifestantes marcharon desde el Parque Nacional hasta el monumento de los Héroes Caídos frente al Ministerio de Defensa. En este recorrido participaron cerca de 1.000 personas encabezadas por la representante del Centro Democrático María Fernanda Cabal, quien megáfono en mano cuestionó los acuerdos firmados en La Habana entre el Gobierno y las FARC.

La escasa participación en las marchas convocadas dejó un sinsabor entre sus promotores. La lánguida participación contrastaba con la imagen de las miles de personas que asistieron a las manifestaciones en la calle para exigir la resolución pronta de un acuerdo de paz. En Bogotá, en Medellín y en Cali llenaron calles y plazas, incluso varias veces. Movilizaciones como las del 6 y el 20 de octubre, que convocaron estudiantes, indígenas y sociedad civil marcaron un nuevo estado de opinión sobre el tema en el país.

En plena plaza pública Ordóñez lanzó varias arengas y en una de ellas reclamó por el papel poco mediador del Gobierno para cambiar algunos puntos de los acuerdos. “No vamos a permitir que nos impongan a la brava esos acuerdos”, reclamó frente a un escaso público.  

¿Qué ocurrió? Para el analista político asesor de la Fundación Paz y Reconciliación Luis Eduardo Celis, es extraño lo que pasó con esta convocatoria ya que el Centro Democrático tiene una “eficaz y larga trayectoria de convocatoria de movilizaciones”.

Así también lo cree el politólogo y profesor de la Universidad Javeriana y del Norte de Barranquilla Fernando Giraldo, lo que ocurrió el sábado se puede explicar porque hay ciudadanos que no ven válido salir a la calle, “la gente participa electoralmente, pero no usa otros mecanismos”.

Lo cierto es que se presentaron otras circunstancias que minaron esa movilización. No hubo grandes organizaciones detrás, Uribe no encabezó la marcha y en el uribismo saben que en el contexto actual, las movilizaciones del No tienen pocas probabilidades de ser exitosas cuando está planteado un escenario de renegociación.  

¿Qué pasó?

En el Centro Democrático le bajaron el tono a lo ocurrido con las marchas. El concejal de Bogotá Diego Molano le dijo a este portal que aunque el CD respaldó la movilización, esta no fue convocada por su organización política, “lo hicieron unos ciudadanos”, dijo Molano.

Lo que sí tiene claro el uribismo es que las marchas nada tienen que ver con la legitimidad que da el triunfo del No para reformular los acuerdos de La Habana con temas de fondo y no cosméticos.

“Lo más importante es que en las elecciones del 2 de octubre se manifestó la voluntad popular, (...) fue una votación contundente, los colombianos exigimos estándares de reparación y justicia más altos”.

El analista de la Fundación Paz y Reconciliación asegura lo contrario. Dice que “una marcha tan lánguida no les favorece en la coyuntura, nos les ayuda a la agenda de renegociación”.

Vale la pena destacar dos hechos. El primero, que el expresidente y senador Álvaro Uribe no convocó la marcha ni se sumó a ella. En segundo lugar, casi ningún medio registró la movilización. Sólo Noticias Uno cubrió el evento, en el que uno de sus periodistas fue agredido.   

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