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| 12/15/2014 12:00:00 AM

El bloqueo de Uribe a Martin Santos en Twitter

Un hecho banal, en apariencia, representa el hondo distanciamiento entre el presidente Santos y su antecesor.

El pasado fin de semana las redes sociales estuvieron al rojo vivo por los mensajes que se enviaron uribistas y santistas. El marco fue la marcha ‘Paz sin impunidad’, que se llevó a cabo el sábado por sectores afines al Centro Democrático, cientos de personas mostraron su descontento por la forma como el Gobierno ha llevado los diálogos de paz con las FARC.

Y mientras este colectivo reclamaba por la presunta impunidad que cobijaría a los guerrilleros desmovilizados, tanto en las calles como en Twitter y Facebook, Martín Santos, hijo del presidente Juan Manuel Santos y presidente de la Fundación Buen Gobierno, desenmascaró un par de fotografías que en esas redes se hicieron pasar como si fueran de la protesta en curso. Las imágenes realmente correspondían la marcha del 2013 a favor de la paz.

Sin embargo, el asunto fue una afrenta para el mismísimo presidente Álvaro Uribe. Según reveló Martín Santos, enconado defensor de su padre, el exmandatario le escribió un mensaje directo (MD, sólo visible para ambos) a través de Twitter, en el que le pidió respeto y procedió a bloquearlo en esa red social.

El hijo mayor del mandatario reclamó así en un trino: “Senador @AlvaroUribeVel enfurecido: Me bloquea y envía DM exigiendo respeto. Yo le exijo no asesinar anhelo de paz!”.

Más allá del simple aspecto técnico, el mensaje de Uribe a Santos fue de reprobación absoluta. Son tres las consecuencias cuando alguien bloquea a otro usuario en la red del pajarito azul: mutuamente no pueden verse sus trinos, se corta la posibilidad de enviarse mensajes directos y no pueden verse las menciones.

Pero en este caso, además, hay un significado político. Es arrojar más combustible a la hoguera que han alimentado el presidente y su antecesor, sin contar con lo que representa Martín como hijo del actual ocupante de la Casa de Nariño. Una puerta más se cierra para un posible reencuentro.

En el santismo consideran que el episodio revela el carácter de los miembros del Centro Democrático. “El bloqueo refleja la intolerancia de los integrantes de un partido que se hace llamar democrático (…) insultan en vez de entregar las explicaciones de las fotos falsas”, confirmó una alta fuente.

La posibilidad de un encuentro entre el presidente Santos y Uribe sigue ‘bloqueada’, a pesar de que el Gobierno ha buscado un diálogo con la oposición de derecha que representa el uribismo. La última invitación tuvo lugar el pasado 20 de octubre, cuando Santos en su cuenta de Twitter hizo el anuncio: “Invito al senador Álvaro Uribe a que nos reunamos y hablemos, con criterio patriótico, de paz”.

La petición de Santos no es gratuita, ya que en juego está la refrendación de los acuerdos de paz. El mandatario está jugado por alcanzar un acuerdo con las FARC y si logra convencer a Uribe de apoyarlo en esta tarea, habrá menos presiones políticas en el posconflicto.

El propio Francisco Santos dijo en Blu Radio que la manifestación del sábado era la “mecha” que se podría prender en el barril de pólvora para que los colombianos se vayan en contra del proceso.

En el uribismo puro, la relación Santos-Uribe está descompuesta y no se ve un cambio para restablecerla, por lo cual el aparentemente trivial bloqueo es otra señal. “Este es un mecanismo propio del Twitter… quien no quiera interactuar tiene derecho a actuar por acción o por reacción”, dijo a Semana.com el senador José Obdulio Gaviria.  

En el Centro Democrático es claro que el presidente Santos usó al uribismo para sus propósitos y luego abandonó el ideario, lo que imposibilita que le crean otra vez. “Santos era un topo, no es un nombre que tenga nuestra plataforma política, nuestro lenguaje, nuestros puntos de vista, utilizó toda una conspiración y engaños para lograr sus propósitos”, aseveró Gaviria.

A pesar de lo dicho por el senador, en el Gobierno las puertas no están cerradas -según la fuente-, ya que para ellos la paz “está por encima de cualquier discusión”. Piden, eso sí, que cesen las mentiras y que “entren en razón”.

Al ya opaco clima entre ambas partes, se agrega otro ingrediente. Semanas atrás, el jefe máximo de las FARC, Rodrigo Londoño Echeverri, ‘Timochenko’, le pidió a Santos “aislar” las “posiciones extremas” contra el proceso de paz que, en su opinión, representa el expresidente y senador junto con sus seguidores.
Tras lo ocurrido el sábado, el santismo y el uribismo están más lejos que nunca y todo quedó perfectamente –y paradójicamente- representado en Twitter.
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