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| 10/1/2011 12:00:00 AM

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Las cartas parecen estar echadas a favor de Elsa Noguera, en Barranquilla. Todo indica que estas serán las últimas elecciones bajo la tutela de los grandes caciques.

Mientras en Bogotá se cocinan alianzas entre candidatos, en Medellín Luis Pérez y Aníbal Gaviria están cabeza a cabeza y en Cali el panorama es incierto, en Barranquilla todo parece estar definido. Según los ciudadanos de a pie, los académicos y los periodistas, lo más seguro es que el 30 de octubre el alcalde más popular del país, Álex Char, le entregue el mando de la ciudad a Elsa Noguera, su heredera declarada. El resultado es tan previsible que en la casa del carnaval más grande del país, la campaña ha estado tranquila, anodina y casi aburrida.

La última encuesta de la gran alianza entre RCN Televisión, RCN Radio, La FM, SEMANA y El Heraldo confirma esa tendencia. Según el sondeo, encargado a Ipsos-Napoleón Franco, Noguera lleva la delantera con el 48 por ciento de intención de voto. La sigue el candidato independiente Juan García, un abogado que trabajó en la administración del padre Bernardo Hoyos y en la de Guillermo Hoenigsberg, con el 20 por ciento de intención de voto. Y en tercer lugar se ubica Antonio Bohórquez, con apenas el 3 por ciento.

En plata blanca, Noguera es, de lejos, la candidata más conocida. Mientras 69 por ciento de los ciudadanos dicen conocerla, solo un 35 por ciento sabe quién es Juan García. La candidata tiene una imagen favorable del 57 por ciento, mientras la desfavorable es de solo 12 por ciento. Más diciente aún: cinco de cada diez barranquilleros piensan que ella será la ganadora. También mantiene una considerable ventaja en todos los estratos, sexos y rangos de edad, y, por si fuera poco, solo un 13 por ciento de barranquilleros afirman que nunca votarían por ella.

Elsa Noguera es una economista que se desempeñó como tesorera durante la administración de Carlos Rodado, dirigió la fiduciaria La Previsora y fue investigadora de Fedesarrollo antes de hacer parte del gabinete de Char como secretaria de Hacienda, cargo que la hizo famosa por sanear las finanzas de la ciudad. Desde el colegio era muy buena con los números. Saltó al escenario político nacional el año pasado cuando Germán Vargas Lleras la eligió como su fórmula vicepresidencial. Durante los meses de campaña, acompañó a Vargas a recorrer el país, se dio a conocer a los medios y enamoró a más de uno con su sonrisa y empuje.

Noguera pertenece a la élite barranquillera. Es hija del exalcalde Vicente Noguera Carbonell y sobrina de María Mercedes de la Espriella, la segunda esposa del senador y empresario Fuad Char Abdala, padre del actual alcalde y dueño del Atlético Junior y de Supertiendas Olímpica. Tiene el aval de Cambio Radical, colectividad encabezada por Char; del Partido Conservador con los senadores Roberto Gerlein y Efraín Cepeda; de los senadores de La U José David Name y Armando Benedetti y del Partido Liberal. En Barranquilla, la alianza entre las casas Char, Gerlein y Name es sinónimo de victoria. Son los apellidos que han manejado los hilos de la política local durante décadas.

Noguera ha sido la favorita desde un principio. Su triunfo se da por descontado por su cercanía con los Char, en especial con Álex, quien ha mantenido altos niveles de aceptación a lo largo de su mandato. A pesar de venir de la clase política tradicional, Char conquistó a los barranquilleros con carisma y por gobernar con "jeans y camiseta".

A Char se le reconoce haber enderezado el rumbo de Barranquilla, por el saneamiento de las finanzas y por audaces decisiones en materia de contratación. También construyó 700 kilómetros de vías en los barrios marginales, reconstruyó 120 escuelas y siete megacolegios, construyó una nueva red de prestación de servicios públicos, en especial de salud, y logró bajar el desempleo de la ciudad a cifras por debajo del promedio nacional. También dejó en marcha la recuperación del centro y el sistema integrado de transporte (Transmetro), que ya lleva 15 meses de funcionamiento.

En el otro lado de la moneda, a Char le ha caído agua sucia porque barrios enteros construidos hace unos años se han venido abajo en el sector de Campoalegre y también por sus nexos familiares y contratos con Guido Nule. También es cierto que el 'superalcalde' deja muchos pendientes en materia de vivienda, movilidad y recuperación del espacio público.

Sin embargo, los barranquilleros están contentos. Char mantiene una imagen favorable de 84 por ciento, 87 por ciento aprueba su gestión y 81 por ciento siente que cumplió las promesas de campaña. Por otro lado, 73 por ciento piensa que las cosas en Barranquilla van por buen camino. Por eso, "esta es una elección de continuidad, no de cambio", dice Horacio Godoy, profesor de Ciencia Política y Gobierno de la Universidad del Norte, mientras afirma que le "gustaría ver más fortaleza de los partidos políticos y más competencia".

El adversario más cercano de Noguera, Juan García, viene subiendo lentamente en las encuestas y tendrá que redoblar esfuerzos para alcanzar a la puntera y darse a conocer. Su fuerza electoral radica en los militantes del movimiento Los Pelícanos, creado por Guillermo Hoenigsberg. Y también tiene cierto encanto su movimiento independiente, que recogió 160.000 firmas para enfrentar a las "familias poderosas del Atlántico". Aunque la peor pelea es la que no se da, García se enfrenta a un peso pesado del Caribe.

Todo parece indicar que la casa Char, representada por Elsa Noguera, no tendrá mayores obstáculos para ganar la Alcaldía por segunda vez consecutiva. Su verdadero reto será continuar con el buen rumbo de la ciudad, luchar contra la corrupción y atacar los problemas que desvelan a los ciudadanos. Según Ipsos-Napoleón Franco, las tres principales preocupaciones de los barranquilleros son la inseguridad, el desempleo y las obras inconclusas.

Si bien la pelea por la Alcaldía no ha despertado emociones, hay otra elección que sí está estremeciendo a la Arenosa: la disputa por la Gobernación del Atlántico. La carrera está que arde entre el exrepresentante a la Cámara Jaime Amín, candidato de La U, y Antonio Segebre, empresario que tiene el aval del Partido Liberal. Según las nuevas encuestas, Segebre ha repuntado en los últimos días y le ha acortado ventaja a Amín, el gran favorito al inicio de la campaña y a quien muchos recuerdan por el escándalo de las notarías y por sus supuestos vínculos con Enilse López, 'la Gata' -los cuales él ha desmentido repetidamente. Amín cuenta con el respaldo de Char, Name, Gerlein y Cepeda, y se le ha visto acompañado de Álvaro Uribe en los últimos días. Por su lado, Segebre tiene el apoyo del Partido Liberal, de senadores como Armando Benedetti, Karime Motta y Álvaro Ashton y del excandidato Elverth Santos, socio de Uniapuestas, empresa de la Gata, entre otros. La campaña está muy reñida, tal como pasó en 2007, cuando Eduardo Verano se disputó el cargo con el gran favorito, José Name Terán, a quien derrotó de forma sorpresiva.

Las elecciones en el Atlántico, entonces, estarán entre el frío y el calor. Mientras el sucesor de Álex Char probablemente no sorprenderá a nadie en Barranquilla, la emoción caribeña sí estará presente mientras los atlanticenses eligen al sucesor de Verano. Y también tendrán una connotación histórica. Se rumora en las calles que serán las últimas bajo el poderío de los grandes caciques. Fuad Char le entregará las llaves del reino a Alejandro; Roberto Gerlein ya dijo que no volverá a participar en política y no se le conoce heredero alguno. Y la casa Name apenas se recupera de la muerte de su máximo representante. En otras palabras, se acerca el fin de una época.
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