Jueves, 19 de enero de 2017

| 2009/10/17 00:00

Ministro en jaque

El martes, el Ministro de Agricultura rendirá cuentas sobre el escándalo de Agro Ingreso Seguro. Es la primera vez que una moción de censura tiene posibilidades de ser aprobada en el Congreso.

Antes de ser ministro de Agricultua, Andrés Fernández fue asesor de Andrés Felipe Arias cuando era el jefe de esa cartera

Desde el jueves, los asesores del ministro de Agricultura, Andrés Fernández, han estado concentrados en preparar la presentación que su jefe llevará al Senado para responder a la moción de censura que le tiene preparada la oposición.

La moción, radicada la semana pasada por la bancada liberal, se debe a los cuestionamientos que ha tenido el Ministro por cuenta del escándalo de Agro Ingreso Seguro (AIS). Y de lo que salga de su debate dependerán la legitimidad de la política agraria del gobierno y el futuro profesional de Fernández. Si esta figura prosperara, el funcionario sería separado de su cargo y no podría volver a ejercer responsabilidades públicas por cinco años.

¿Qué tan probable es que la moción de censura sea efectiva? Desde cuando se creó en 1991, esta modalidad de control político se ha practicado 13 veces. Sin embargo, nunca los congresistas han tumbado un ministro. En 2000, una moción organizada por los liberales buscó destituir al entonces ministro del Interior, Néstor Humberto Martínez, al responsabilizarlo de irregularidades administrativas en el manejo del Congreso. Pero el Ministro renunció poco antes del debate.

En 2005, después de criticar su gestión al frente de la cartera de Defensa, parlamentarios de la oposición citaron otra moción contra el ministro Jorge Alberto Uribe. Aunque faltaron pocos votos para que esta prosperara, Uribe renunció 20 días después de la discusión en el Congreso. Y en mayo de 2007, la oposición y Cambio Radical propusieron la más sonada moción de censura. Esta fue contra el ministro de Defensa Juan Manuel Santos por cuenta de interceptaciones ilegales a líderes políticos y periodistas, sumadas a sus polémicas declaraciones sobre Venezuela. Santos ganó la partida.

Pero, a diferencia de los casos anteriores, la citación del martes sí puede poner en riesgo la permanencia del ministro Fernández: él no está tan atornillado como los que han enfrentado esta figura, su trayectoria pública es corta (viene de ser asesor ministerial) y sus vínculos políticos son pocos.

Además, la citación en su contra responde a un nuevo procedimiento. Hasta finales de 2007, las mociones se tramitaban en el Senado y en la Cámara en donde, para ser aprobadas, tenían que obtener los votos de la mitad más uno de los parlamentarios. Pero, debido a una reforma impulsada por el Congreso, ahora sólo requieren los votos mayoritarios de la Cámara en donde se presenta. Esto significa que la moción del martes sólo tendrá que pasar por el Senado.

Los autores de la citación, encabezados por el senador liberal Juan Manuel Galán, creen que los congresistas terminarán tumbando al Ministro. Aseguran que las revelaciones sobre los subsidios de AIS son tan contundentes y tan aberrantes, que no creen que los congresistas se den la pela por respaldarlo. Más aun cuando en la última semana surgieron nuevas denuncias que le echaron más leña al escándalo. Por ejemplo, que dos hermanos del suegro del viceministro Camilo Salazar fueron beneficiados por los polémicos subsidios, así como la mamá de uno de los más ricos y más temidos jefes paramilitares, el hoy extraditado alias 'Gordolindo'.

El procurador Alejandro Ordóñez inició la investigación correspondiente y afirmó que a ella se encuentran vinculados al menos siete funcionarios de Minagricultura que tenían funciones en el programa. Aparte del ministro Fernández, aparecen Rodolfo Campo, director del Incoder; el viceministro Salazar, y el ex ministro y precandidato presidencial Andrés Felipe Arias, quien está más tranquilo que su sucesor. Primero, porque el martes no tendrá que sentarse en el 'rincón de los acusados' del Senado. Segundo, porque el estrés que produjo el impacto del escándalo sobre su campaña quedó mermado con la carta de respaldo que firmaron la semana pasada más de 20 representantes conservadores.

El 10 de octubre, el ministro Fernández quiso adelantársele a un nuevo escándalo. En un comunicado señaló que el Ministerio encontró cinco nuevos casos, distintos a los denunciados por Cambio, en los que un mismo predio fue fraccionado para recibir más de un subsidio. Estos predios están en Magdalena, Cesar, La Guajira y Meta. Pero el tiro le salió al revés. Después de publicado el comunicado, los opositores del Partido Liberal y el Polo soltaron un cuestionamiento político: "¿Por qué las investigaciones se hacen después de los escándalos? ¿En dónde estaban los controles?", preguntó el candidato Rafael Pardo.

Estos sucesos llevan a la oposición a pensar que la moción tiene futuro y que obtendrá los 52 votos que necesita para obligar a Fernández a dejar el cargo. Según las cuentas de senadores como el liberal Juan Fernando Cristo, votarían a favor de la destitución 30 miembros de la oposición: dos del Mira, 10 de Cambio Radical, al menos ocho conservadores y algunos de la U, pues en este partido no hay consenso alrededor de la posibilidad de apoyar al Ministro. Algunos, como los senadores Armando Benedetti, Jorge Ballesteros, Plinio Olano y Elsa Gladis Cifuentes, creen apropiado que se retire. Pero sólo el martes se sabrá si respaldan con su voto lo que han dicho por televisión.

Podrían terminar dándole un respiro al Ministro, pues al fin y al cabo, no está en juego sólo su pellejo, sino los del ex ministro Arias y el presidente Uribe. ¿Cómo va a poner la bancada uribista en tela de juicio la política agraria sin afectar a sus promotores más destacados? Por eso, también es posible que termine imponiéndose el libreto del sector mayoritario de la U, que dice que el responsable del escándalo no es el gobierno, sino un grupo de ricos que hicieron trampa.

Entre los conservadores, partido al cual se asocia el Ministro de Agricultura, las posiciones también están divididas. A diferencia de la Cámara, en el Senado hay un grupo de congresistas que prefieren la candidatura de Noemí Sanín a la de Arias y que -en la medida en que este debate también está inmerso en una lógica electoral- estarían dispuestos a votar la salida de Fernández, cercano a Arias. Entre ellos estaría el ex presidente del Congreso Hernán Andrade, quien, para evitarse votar contra el Ministro, habría tratado de convencerlo -en compañía de los senadores Eduardo Enríquez y Roberto Gerleín- de renunciar antes del martes.

Si algunos de estos conservadores se suman a otros de la U y a la bancada opositora, podría triunfar la moción. Pero no es fácil. No obstante, más allá de si los liberales logran sacar de su cargo a Fernández o incidir en que éste renuncie, la oposición tiene el martes un round asegurado. "Nos interesa hacer un debate que va más allá de las irregularidades de AIS. Demostraremos cómo la política de tierras del presidente Uribe no ha beneficiado a los campesinos, sino a terratenientes, ricos, narcos y paramilitares. Iremos con todo", dice el senador Juan Manuel Galán.

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