Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2016/07/05 19:57

Iván Duque Escobar, el político abierto y pluralista

El pasado domingo falleció el destacado dirigente político, que se desempeñó como ministro y gobernador de Antioquia, además de columnista, entre otros cargos públicos y privados.

Iván Duque Escobar fue ministro de Minas y Energía durante el gobierno de Belisario Betancur. Foto: Guillermo Torres / SEMANA

La noche del 6 de noviembre de 1985, cuando un comando del M-19 asaltó el Palacio de Justicia, Iván Duque Escobar, que por entonces era ministro de Minas y Energía, estuvo al lado del presidente Belisario Betancur. De ese día trágico escribió memorias que no alcanzaron a ver la luz, secretos con los que se quiso quedar hasta la muerte, porque era, sobre todo, un amigo leal.

“Una noche le pregunté, en una de esas tertulias que tenía, que si ese día había suceido un golpe técnico del Estado. Me dijo que siempre estuvo al pie de Belisario y que el presidente nunca perdió el mando del Ejército, de las Fuerzas Militares, de las órdenes. Él tenía unas memorias de eso pero se abstuvo de publicar porque el expresidente viene amenazando desde hace varios años con un libro”, le dijo a Semana.com uno de sus amigos más cercanos, el columnista del diario El Colombiano, Alberto Velásquez.

Iván Duque Escobar -exgobernador de Antioquia, ministro de Desarrollo Económico y Ministro de Minas y Energía en el gobierno de Betancur, Registrador del Estado Civil, presidente del Banco Popular y un largo etcétera- murió el pasado domingo tres de julio en la clínica El Rosario de El Poblado, en Medellín.

Nació en el seno de una familia humilde del municipio de Gómez Plata, Antioquia, en 1937, y estudió con algunas dificultades Derecho en la Universidad de Antioquia, donde encontró las bases de su filiación política: el Partido Liberal. Sus amigos lo recuerdan como un librepensador respetuoso de las diferencias, tolerante y de apertura al diálogo. Una de las claves de su ascenso político fue que estuvo bajo el abrigo del expresidente Julio César Turbay Ayala, quien lo quería como un hijo.

Estuvo casado con Leonor Barreneche. Tuvo tres hijos: María Paula Duque, Andrés Duque e Iván Duque, este último senador de la República por el Centro Democrático.

Una de sus épocas más recordadas fue la de columnista de El Colombiano, adonde llegó por invitación del Alberto Velásquez a conformar un espacio de debate llamado Tema Libre.

“Nos unió una amistad muy grande. Nos conocimos hace más de 50 años, cuando Iván empezaba en la administración pública, que era secretario de Hacienda de Medellín, en la alcaldía de Evelio Ramirez. En el año 67 yo empezaba en El Colombiano y formé un equipo interdisciplinario para hacer una columna que se llamaba Tema Libre, el empezó con una serie de amigos a escribir de temas políticos, económicos y sociales. La idea era enriquecer una libre discusión”, recuerda Velásquez.

El espacio compaginaba muy bien con su personalidad: era un hombre culto, interesado por la historia, le gustaba alimentar el debate político y creía fielmente en la fidelidad a los partidos, por lo que criticaba fuertemente las ambigüedades políticas de los últimos años en Colombia. Los más cercanos lo definían como la antípoda de todo totalitarismo y exclusión. Un hombre decente y sin envidias al que no le dolían los éxitos de sus contradictores.

Entre sus aficiones estaba la lectura de la historia, temas de los que se ocupó con empeño y entusiasmo, prueba de ellos su libro sobre la vida de Nicolás Maquiavelo y otro sobre las luchas del libertador Simón Bolívar, que en su momento fue presentado por el expresidente de Perú, Alán García, quien viajó a Medellín la semana pasada sólo para visitarlo en su lecho de enfermo.

La excongresista y exdirectora de El Colombiano, Ana Mercedes Gómez, recordó que su pasó por el diario antioqueño fue muy aplaudido, pues alimentaba el debate político: “Era una persona de pensamiento muy abierto, pluralista. No era dogmático ni sectario. Aceptaba ideas distintas y las respetaba y podía participar de gobiernos distintos sin renunciar a sus principios y siguiendo las líneas del gobierno del que hacía parte. Esos son los políticos que a mí me gustan y que los considero políticos con mayúscula y no politiqueros".

"Iván Duque Márquez, su hijo, es un excelente senador, estudioso, una persona que cuando habla es porque ha estudiado el tema y eso en parte lo aprendió de su padre”, destacó Gómez.

Todos los que lo conocieron, recuerdan de Duque Escobar su enorme respeto por la diferente, así lo hace el exgobernador de Antioquia, Juan Gómez Martínez: “Yo conocí a Iván hace más de treinta años. Lo conocí entre otras cosas haciendo política. Él un liberal y yo un conservador, pero nos encontrábamos en la diferencia. Él era un político justo, noble, decente”.

En los últimos años, Duque Escobar pasaba quince días en Bogotá y quince días en Medellín. Gustaba de tomar el “algo” por las tarde en compañía de su esposa y amigos. Aunque veía con agrado los acercamientos del Gobierno con las FARC, le preocupaba las condiciones de entrega, pero más le preocupaba los cambios de banda de los políticos modernos, la falta de decencia, algo que a él, en cambio, le sobró.

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