Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2004/09/24 00:00

"Nadie sabe cómo va a terminar esto"

Diez días antes de caer asesinado, el jefe paramilitar Miguel Arroyave le concedió en exclusiva a SEMANA la que sería su última entrevista

Miguel Arroyave es llevado esposado tras su detención hace cinco años.

Qué pena con los señores pero no puedo dejar que me tomen fotos", fue lo primero que advirtió Arroyave en su inconfundible acento paisa. "Aquí, realmente no sabemos cómo va a terminar este proceso y por lo tanto aún no puedo salir a dar la cara", explicó.

SEMANA: Luego, ¿usted es escéptico por el futuro del proceso?

M.A.: De parte del gobierno, yo creo mucho en el presidente Álvaro Uribe. Y aquí entre nosotros yo debo reconocer que todos tenemos intereses distintos. Algunos somos autodefensas puros, mientras otros son gente que ha llegado a la mesa para buscar solución a sus problemas judiciales individuales.

SEMANA: ¿Se refiere a los narcotraficantes?

M.A.: Es claro que más temprano que tarde el proceso mismo tomará una dinámica que evitará que entre la gente que no debe estar en la negociación.

SEMANA: Esa narcotización de Ralito ha recibido muchas críticas. El país no sabe qué se negocia, ni con quién se negocia, ni para dónde van ustedes.

M.A.: Esta es una situación muy compleja. Lo importante es que por ahora estamos sentados aquí, en Ralito, con la esperanza de que un día se fortalezca la institucionalidad del Estado.

SEMANA: A las dudas que despierta el proceso hay que sumarles las evidentes divergencias que parece haber entre ustedes, los comandantes.

M.A.: Hay que entender que las autodefensas son una confederación en la que hay diversos grupos con intereses propios. Nos une el deseo de conseguir la paz, pero la diversidad de los comandantes y de intereses propios de cada bloque ha creado algunas fricciones. Algunos no quieren desmovilizarse, otros sí, pero ahí vamos.

SEMANA: ¿Ha tenido usted diferencias con otros comandantes en la mesa?

M.A.: Naturalmente, porque nuestras concepciones son muy distintas. Y es lógico porque con algunos comandantes nos separan tres cordilleras y eso es mucha tierrita de por medio. Además, aquí en Ralito he tenido diferencias con otros comandantes porque no tienen un discurso coherente: dicen que defienden a los pobres, cuando en realidad les están robando la plata de la salud. Otros dicen que no están traficando mientras que por la Costa están sacando embarques de droga. Esas cosas no me gustan y se las he dicho de frente.

SEMANA: Entonces, ¿qué va a pasar?

M.A.: Es muy importante que el gobierno cree las otras zonas de encuentro. Una en los Llanos. Esto podría acelerar el proceso. Sería un paso muy importante porque permitiría trabajar las necesidades y características de cada bloque, de la gente que uno quiere profundamente.

SEMANA: Habla usted de la gente de su bloque como si fuera su familia.

M.A.: Es mi familia. A mí no me gusta estar aquí. Me aburro. Yo quiero volver pronto allá porque esa gente es mi familia, ellos darían la vida por mí y junto a ellos yo me siento realmente bien.

SEMANA: ¿Quiénes son sus enemigos?

M.A.: En un principio, las guerrillas, los comunistas y ahora, cómo es la vida, mi enemigo es Martín Llanos, un hombre que se inició en la vida antisubversiva pero que ahora tiene alianzas con las Farc. Encontraron que el negocio de la droga es demasiado bueno para estarse peleando. Se unieron y hoy se dedican en conjunto al negocio del narcotráfico.

SEMANA: ¿Como usted? Al fin y al cabo las autoridades lo califican de 'rey de los insumos'

M.A.: El tema de mi relación con el narcotráfico surge porque en 1999 fui arrestado, acusado de ser uno de los hombres que suministraba insumos químicos para laboratorios de coca. Lo que ocurrió era que mi familia tenía empresas legales de importación de químicos. Como no me pudieron demostrar nada me investigaron también por enriquecimiento ilícito. Pero las investigaciones terminaron por absolverme. Mientras todo se aclaró estuve dos años en la cárcel. Legalmente salí libre.

SEMANA: Pero las autoridades aseguran que usted puso sobre la mesa seis millones de dólares en efectivo para comprar la franquicia del Bloque Centauros y cuatro millones por quedarse con el Bloque Tolima, con lo que logró hacer la metamorfosis de narco a paramilitar.

M.A.: Esos son puros cuentos. Antes de conformarse el Centauros como existe hoy, había varios grupos como los del norte de Casanare, los del sur de Casanare (liderado por Héctor Buitrago), unos grupos en Guaviare, otros en el Ariari y otros en varios sectores del Meta. Todos independientes. A medida que avanzábamos en la lucha antiinsurgente nos identificamos y tomamos la iniciativa de estructurarnos como un solo grupo, de esto hace unos cuatro años. Hoy operamos en Casanare, Guaviare, Meta, Bogotá, parte de Cundinamarca, parte de Boyacá y Tolima. Tenemos unos 6.000 hombres. Yo llegué a ser comandante porque encontraron en mí a una persona líder.

SEMANA:¿Entonces no hubo ninguna compra?

M.A.:Inventan tantas cosas. Lo que sí quiero dejar claro es que mal negociante no soy. Mire, dicen que yo le compré el Bloque a Vicente Castaño por seis millones de dólares, y ahora salen con el cuento de que había comprado un bloque en el Tolima por cuatro millones de dólares. Partamos de la base de que si supuestamente yo compré 6.000 hombres del Centauros por seis millones de dólares, a quién se le ocurre que ahora venga a dar cuatro por un bloque que tiene 1.000 ó 1.500 hombres.

SEMANA: Pero usted sí tiene todos esos hombres bajo su mando. ¿Cómo los consigue?

M.A.: En la guerra uno necesita combatientes y estos de alguna manera, esa es la triste realidad, salen es de las zonas en donde las posibilidades económicas y de empleo son malas; por eso es fácil encontrar gente en la Costa, en el Chocó, en Antioquia. Muchos son desempleados que nosotros ayudamos, los invitamos y ellos reciben capacitación en los campamentos del AUC en Córdoba.

SEMANA: La guerra cuesta mucho dinero. ¿De dónde lo sacan?

M. A.: Nos financiamos con las economías de la región, con los aportes de los ganaderos, de los empresarios, de la comunidad, de todos los que encuentran en nosotros seguridad.

SEMANA: Y, obviamente, del narcotráfico.

M.A.: El problema del narcotráfico no es sólo de las autodefensas, ni de la guerrilla. Es un tema nacional e internacional que hay que discutir en todas las esferas y escenarios. Lo que sucede es que como las autodefensas están ahora de moda, ese es el tema: autodefensas y narcotráfico.

SEMANA: Pero también han vivido de las extorsiones.

M.A.: Nosotros cobramos un porcentaje a los contratistas por garantizar la seguridad en la ejecución de las obras, aproximadamente el 10 por ciento. Nos aseguramos de que hagan las obras y que además las hagan bien hechas.

SEMANA: Usted está aceptando que extorsiona al Estado.

M.A.: No, lo que dije es que nosotros somos los que ayudamos a sostener este precario Estado. Mire le cuento, es conocido todo el trabajo que hemos hecho desde el despeje de la carretera Bogotá-Villavicencio; después de la zona de distensión hemos logrado recuperar cuatro municipios: Vista Hermosa, Mesetas, Uribe y La Macarena. Somos nosotros los que estamos luchando permanentemente contra el asedio de Romaña en el Ariari, luchamos contra 'el Negro Acacio', contra el secretariado del Bloque Oriental, contra 'el Mono Jojoy'.

SEMANA: Dicen que usted ha instaurado un dominio en Bogotá a través de múltiples crímenes selectivos.

M.A.: Hace tres años llegamos a Bogotá a través del Frente Capital. Bogotá estaba en manos de las milicias, de Llanos y de bandas de delincuentes. Nosotros lo que hicimos fue sacarlos de Bogotá y sus alrededores y ejercer una especie de control. Le pusimos orden a la ciudad.

SEMANA: Usted maneja las llamadas oficinas en San Andresito, controla negocios en Corabastos y está en los barrios del sur de la ciudad.

M.A.: Sí. Había mucho desorden, como se lo dije. Y empezamos a poner orden. Y la gente está muy agradecida con nosotros. Es hipócrita que los que en público juzgan a las autodefensas, de noche solicitan nuestros servicios. Nosotros somos muy serios y hemos sido muy efectivos. Pregúntele a la gente si no está satisfecha con eso.

SEMANA: Probablemente, pero también hay mucha gente aterrada con ustedes.

M.A.: Yo respondo por las acciones del Frente Capital, que se financia directamente del Bloque Centauros. Ambos tienen prohibido extorsionar o secuestrar. Lo que pasa es que todavía hay grupos que utilizan el nombre de Centauros para esas actividades delictivas, pero eso lo vamos a mejorar. Hay mucha gente que nos ayuda.

SEMANA: Finalmente, ¿por qué no se deja tomar una foto?

M.A.: En su momento, insisto. Todavía no es la hora porque aunque nosotros tenemos voluntad de paz, nadie sabe cómo va a terminar esto.

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