Jueves, 19 de enero de 2017

| 2016/04/05 15:33

El destape de dos expresidentes del Congreso absueltos por parapolítica

Nancy Patricia Gutiérrez y Carlos García Orjuela volvieron al Senado para denunciar cómo fueron víctimas de falsos testigos. Culpan a la Fiscalía y a la Corte de haber “libreteado” testimonios.

Nancy Patricia Gutiérrez y Carlos García Orjuela Foto: Daniel Reina / León Darío Peláez / SEMANA

Carlos García Orjuela y Nancy Patricia Gutiérrez han sido dos de los expresidentes del Congreso que han terminado presos por orden de la Corte Suprema de Justicia. Ambos fueron investigados por sus presuntos vínculos con paramilitares y los dos pudieron demostrar su inocencia. Y aunque hoy gozan de libertad, aún no se libran de ese pesado “INRI” de ser señalados como ‘parapolíticos’, producto de los testimonios de una serie de testigos que resultaron ser falsos.

Ellos regresaron al Senado para hacer graves denuncias sobre la forma como los investigadores “libretearon” los testimonios de desmovilizados de las Autodefensas para involucrarlos, a cambio, les ofrecían beneficios judiciales, protección y hasta dinero. Ambos coinciden en exigirle al Estrado colombiano no dejar en la impunidad a quienes inducen a los llamados falsos testigos.

Nancy Patricia Gutiérrez (Girardot, 1963) fue presidenta del Senado entre el 2007 y el 2008, hacía parte de Cambio Radical y era una de las senadoras ‘consentidas’ del gobierno de Álvaro Uribe Vélez. Antes de dejar la presidencia del Senado, la Corte Suprema de Justicia le abrió una investigación por sus presuntos nexos con el paramilitar alias el ‘Pájaro’.

El proceso estuvo sustentado en seis testimonios que advertían de reuniones entre el jefe paramilitar y la congresista. Seis años después, ese mismo tribunal la absolvió.

En la Comisión Primera del Senado, Gutiérrez dijo que tuvo que ser la abogada de su propio proceso. Acudió cada vez que declaraban los testigos y pudo controvertirlos. En el 2014 la Corte sentenció que no se encontraron requisitos suficientes para llamarla a juicio.

Tras la sentencia, la excongresista denunció ante la Fiscalía a los seis falsos testigos. De ellos. Uno se acogió a nuevos beneficios y testificó en otros procesos y otro está a punto de quedar libre por vencimiento de términos.

Aunque Gutiérrez le agradeció al exfiscal Eduardo Montealegre haber reabierto la investigación contra estos testigos, la exsenadora considera que no es suficiente y pide sanción para quienes “cometieron un error”. “Los exmagistrados auxiliares que adelantaron muchos de los procesos de la parapolítica hoy fungen como adalides internacionales o pasaron a ser los asesores jurídicos de la alcaldía de Gustavo Petro”.

Carlos García Orjuela (Icononzo, 1949) fue presidente del Senado entre el 2001 y el 2002. Era presidente del Partido de la U en el 2008 cuando la Corte Suprema de Justicia ordenó su captura por, presuntamente, haberse reunido en una finca en la vía que de Guaduas conduce al municipio de Ortega, en el Tolima, con el jefe del Bloque Tolima de las Autodefensas alias ‘Elías’.

En ese momento su captura fue un auténtico golpe de opinión para el gobierno Uribe, pues se trataba del máximo dirigente del partido político mayoritario en el Congreso.

Cuatro testigos lo llevaron a la cárcel. García reveló que uno le pidió plata para cambiar su testimonio, y hasta hubo un exmagistrado, no reveló su nombre, que le prometió ayudarlo a cambio de que el presidente Uribe lo ternara para el cargo de fiscal general.

Como Gutiérrez, García también tuvo que apersonarse de su proceso y también consiguió desvirtuar los testimonios. Los mismos que lo llevaron a la cárcel. Por eso denunció que a estos testigos, los investigadores no sólo los inducían en las respuestas, sino que hasta les “libreteaban” la declaración. 

Tras dos años detenido, Carlos García fue absuelto en el 2010, y cuatro años más tarde hizo condenar a la Nación por los perjuicios ocasionados por los falsos testimonios. Exigió a la justicia colombiana tener investigadores preparados, y que a nadie se le vincule a un proceso por un testimonio, sino con pruebas técnicas reales. “Donde está el principio de la sana crítica”.

Son dos casos similares, pero no los únicos. Sigifredo López estuvo varios meses detenido e investigado “por una nariz”, que aparecía en un video de la guerrilla de las FASRC en el que planeaban la toma de la Asamblea del Valle y el secuestro de los diputados.

Dice que los cinco falsos testigos en su contra ya están condenados, pero exige más investigaciones y mencionó a la exfiscal delegada ante la Corte Martha Lucía Zamora y al fiscal 38 que llevó su caso. “No basta que sean condenados los falsos testigos, sino también quienes los inducen.

“No se justifica que una funcionaria de la rama judicial haga semejante oso con la nariz de Sigifredo y siga siendo magistrado del Consejo Superior de la Judicatura”, dijo Luis Fernando Velasco, actual presidente del Congreso y que también pasó algunos meses en prisión por falsos testigos hasta que la propia Corte Suprema lo absolvió.

Estos dirigentes políticos, que fueron víctimas de falsos testimonios, coinciden en que si eso sucedió con los paramilitares, lo que podría pasar en los tribunales de paz con las FARC se podría convertir en la mayor cacería de brujas.

En la Comisión Primera del Senado, por iniciativa del conservador Hernán Andrade, se analiza una posible legislación contra este fenómeno. Se evalúa desde aumentar las penas de prisión a quienes incurran en falsos testimonios. 

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