Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 2009/10/31 00:00

Naufragio a la vista

El sonado caso en contra del almirante Gabriel Arango Bacci dio un giro de 180 grados en el juicio que adelanta la Corte Suprema de Justicia.

La semana pasada la Fiscalía le pidio a la Corte Suprema absolver al almirante (r)Gabriel Arango Bacci.

"Yo tengo muy mala memoria". Esta sorprendente frase fue el único argumento que esgrimió el comandante de la Armada, almirante Guillermo Barrera, ante los magistrados de la Corte Suprema de Justicia para tratar de justificar su incapacidad para responder y explicar detalles del caso más emblemático de esa institución: el juicio contra el almirante Gabriel Arango Bacci.

El testimonio de Barrera dejó asombrados a los magistrados y se convirtió en el anticipo de la decisión que dos días más tarde tomaría el fiscal del caso: pedir a los magistrados la absolución de Arango Bacci. El fiscal Jesús Marín reconoció que las pruebas que fundamentaron la acusación contra Arango Bacci "no permiten establecer con certeza sus supuestos vínculos con narcotraficantes". Con argumentos jurídicos muy sólidos, la Fiscalía no sólo reiteró que no hay evidencias para que la Corte Suprema de Justicia emita condena, sino que cuestionó duramente al comandante de la Armada y otros oficiales de esa institución que impulsaron el caso contra Arango.

Desde hace más de dos años el caso de Arango ha estado en la picota y ha acaparado la atención de los medios de comunicación. Hace 28 meses, la Armada anunció el retiro del oficial argumentando que éste tenía vínculos con el narcotráfico. La noticia causó desconcierto, pues Arango Bacci era uno de los oficiales más condecorados de la institución e incluso algunos afirmaban que podía llegar a ser el comandante de la Armada. A lo largo de los dos años y medio, que lleva el caso, han salido pruebas, testigos, grabaciones y videos supuestamente incriminatorios contra Arango en los medios y en el proceso que adelantaba la Fiscalía.

Pero el viernes pasado el propio fiscal Marín desvirtuó el mérito de las supuestas pruebas. Se demostró que la huella dactilar de Arango impresa en un recibo por un presunto pago por parte de narcotraficantes era falsa. Se desvirtuó que las grabaciones en las que varios traficantes comprometían a Arango realmente nada tenían que ver con el oficial. No menos grave fue el hecho de que dos de los principales testigos que habían declarado contra el oficial se retractaron y reconocieron haber sido inducidos para 'salpicar' a Arango.

También quedó claro en la exposición del fiscal que cuando estuvo como comandante en San Andrés, Arango no movió irregularmente una fragata para facilitar el paso de lanchas rápidas con droga, una de las principales acusaciones en contra del oficial. Estas, entre muchas otras 'pruebas' que hacían parte del caso quedaron desvirtuadas el viernes pasado y fueron parte de los argumentos de la Fiscalía para solicitar la absolución de Arango.

Aunque aún faltan varias semanas antes de conocer el veredicto final de la Corte, es claro desde ya que todo parece indicar que, como lo sostuvo desde el comienzo el almirante Arango, las acusaciones en su contra podían ser parte de un montaje para acabar con su carrera.

El testimonio del comandante de la Armada no lo deja bien parado y siembra dudas sobre lo que se pudo haber tejido en contra de Arango, quien lleva 16 meses preso. Sobre todo si se tiene en cuenta que hubo falsedad y alteración de pruebas. Lo cierto, por ahora, es que el publicitado caso contra Arango va rumbo al naufragio.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.