Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 1996/06/17 00:00

NEGOCIO REDONDO

EL ACUERDO ENTRE SANTIAGO MEDINA Y LA FISCALIA DE CONTENTAS A AMBAS PARTES Y PUEDE INCITAR A OTROS IMPLICADOS A SEGUIR EL MISMO CAMINO

NEGOCIO REDONDO

EL 26 de julio del año pasado, cuando Santiago Medina fue detenido para rendir indagatoria ante los fiscales sin rostro que tenían en sus manos el proceso 8.000, nadie daba un centavo por su futuro. El ex tesorero de la campaña presidencial de Ernesto Samper estaba comprometido en el lío más grave que ha vivido Colombia en los últimos cincuenta años. Las apuestas inclinaban la balanza en el sentido de que el anticuario pasaría muchos años tras las rejas y sería uno de los principales culpables del ingreso de dineros del cartel de Cali a la campaña liberal. Diez meses después el panorama es muy diferente. El futuro del ex tesorero quedó a las puertas de definirse el viernes en la noche, cuando en la Fiscalía Regional de Bogotá, firmó el documento que contiene la terminación anticipada de la pena, una figura jurídica contenida en el Código de Procedimiento Penal que se aplica a los sindicados de delitos que colaboraron eficazmente con la justicia. Este acuerdo, que deberá tener el aval de un juez en los próximos diez días, producirá más de una polémica. Primero porque Medina podría quedar en libertad condicional a la vuelta de unos pocos meses. Y segundo porque al haber aceptado que cometió el delito de enriquecimiento ilícito en favor de terceros, producirá un remezón jurídico al interior del proceso 8.000. "Este acuerdo va a sacar ampollas, especialmente en el gobierno, que ha culpado a Santiago Medina de haberse quedado con buena parte de los recursos que supuestamente ingresaron a la campaña proveniente del cartel de Cali. Es por esa razón que el propio gobierno ha solicitado varias investigaciones para establecer si eso es verdad", dijo a SEMANA un abogado que conoce de cerca el proceso. "Deseo precisar que el delito respecto del cual acepto responsabilidad es el previsto por el artículo primero del decreto 1895 de 1989 en la modalidad de enriquecimiento ilícito en favor de un tercero, es decir, la campaña presidencial Samper presidente o el partido Liberal o el propio Ernesto Samper, según se acoja la interpretación que el señor juez considere más acertada: el enriquecimiento ilícito como incremento patrimonial o el enriquecimiento ilícito como ascenso de estatus", dice uno de los apartes del documento suscrito entre Medina y la Fiscalía. De ser aceptada esta interpretación sobre el enriquecimiento ilícito en favor de terceros, de inmediato produciría un efecto dominó que arrastraría la suerte de todos los implicados en el proceso 8.000. "Si se condena al primer sindicado en este proceso por ese delito, se habrá sentado el primer precedente en Colombia por una teoría novedosa que ha sido el eje del 8.000", dijo un penalista consultado por SEMANA. En la diligencia del viernes pasado en la Fiscalía Regional quedaron puestas sobre la mesa todas las cartas de la negociación. Después de largas horas de discusión, los abogados de Medina plantearon una serie de propuestas que fueron escuchadas por los fiscales sin rostro. Los abogados de Medina esbozaron el paquete de rebajas a los que tendría derecho su defendido y, de acuerdo con sus cuentas, al ex tesorero de la campaña liberal le quedarían por cumplir 20 meses de reclusión. (ver cuadro). Para llegar a este punto, Medina aceptó de entrada el cargo por enriquecimiento ilícito en favor de terceros que le imputó la Fiscalía. De acuerdo con el Código de Procedimiento Penal, este delito tiene una pena mínima de cinco años de prisión y máxima de diez. A partir de estos mínimos y máximos entran a jugar las rebajas contempladas en la política de sometimiento a la justicia. La cuenta regresiva arrancó el mismo viernes porque Santiago Medina recibirá una reducción de una tercera parte de la pena por el solo hecho de haber solicitado la terminación anticipada del proceso. A partir de ahí Medina aspira a un rosario de rebajas con el argumento de que su colaboración fue eficaz y que confesó su culpabilidad. Sin embargo, estos beneficios sólo serán posibles después de que el juez evalúe el acuerdo entre Medina y la Fiscalía. Pero además tendrá la tarea de evaluar el material probatorio contenido en el proceso 8.000. Al término de los diez días hábiles de que dispone el juez para tomar una decisión final, Medina conocerá cuál será su futuro inmediato. Conciente de lo que se está jugando, Medina echó sus restos. En el acta de compromiso señaló que "he solicitado a la Fiscalía la celebración de esta audiencia de sentencia anticipada porque estoy convencido de la responsabilidad que a todos nos cabe en la elección, con dineros del narcotráfico, del ciudadano Ernesto Samper Pizano". Si el juez termina por avalar el acuerdo suscrito el viernes pasado, y si llega a la conclusión de que a Santiago Medina no le queda mucho tiempo de cárcel, el efecto sobre los otros implicados va a ser muy grande. Quienes están en manos de la Fiscalía van a tener que pensar que es mejor buscar una negociación anticipada que someterse a un largo y desgastador proceso judicial. Si el beneficio de casa por cárcel otorgado a Medina a finales de 1995 abrió una ventana a otras colaboraciones con la justicia, el acuerdo de sentencia anticipada que está en camino podría abrir la puerta grande del proceso 8.000. Hasta ahora Santiago Medina ha hecho un negocio redondo. Hace diez meses estaba hundido, pero en su momento más crítico comprendió que la única tabla de salvación que tenía era la de contar todo lo que había ocurrido en la campaña. El primer fruto que recogió fue el beneficio de la casa por cárcel, que en su momento desató una gran polémica. Ahora, con la negociación anticipada de su pena y con su aceptación de sus responsabilidades, es posible que a la vuelta de unos meses recobre su libertad. La última palabra la tendrá el juez que determinará finalmente si Medina es justo merecedor de estos beneficios.

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