Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2001/06/04 00:00

Negocio a la vista

El Grupo Santo Domingo quiere ampliar su participación accionaria en Bavaria. ¿Qué significa para los otros accionistas?

Negocio a la vista

En su asamblea de la semana antepasada Bavaria anunció algo que en un principio pasó relativamente inadvertido. Se comunicó que había tomado la determinación de disponer de 588.000 millones de pesos para la recompra de las acciones de la compañía que están en poder del público. Para poner la medida en práctica era necesario suspender las transacciones de la acción en la bolsa con el fin de dar lugar a lo que se denomina una OPA (Oferta Pública de Adquisición). En ese momento la noticia comenzó a despertar mucha curiosidad. La primera sorpresa es que es no se trataba de cualquier monto sino de nada menos que el 25 por ciento de la propiedad de la empresa. Esto significaba que el Grupo Santo Domingo, que ya tiene la mayoría de las acciones de Bavaria, había decidido aumentar su participación a un porcentaje mucho mayor, que algunos calculan cercano al 80 por ciento. Inmediatamente surgieron los rumores de una venta a una multinacional, rumor que circula en forma intermitente desde hace varios años. El nombre más mencionado es el de Brahma, la cervecería brasileña con la cual se tuvieron negociaciones inconclusas hace pocos años. La especulación era que Julio Mario Santo Domingo estaría en el proceso de vender Bavaria y por lo tanto tendría interés en completar el paquete accionario más grande posible. La teoría de la venta es interesante pero no está demostrada. Además de los chismes nadie ha podido hasta la fecha obtener confirmación de una transacción inminente. Por otra parte sería ilegal. En Colombia está prohibido hacer una OPA ocultando información que pueda alterar el valor futuro de la acción. El Superintendente de Valores preguntó en forma concreta a los directivos de Bavaria si tenían intenciones de venderla y ellos manifestaron que no. Es poco probable que el grupo se arriesgue a las enormes multas y a los problemas de imagen que acarrearía una violación de estas normas. Por lo tanto la recompra de acciones por parte de Bavaria más que indicar la inminencia de una venta podría significar lo contrario. ¿Entonces por qué se está haciendo esta transacción? Simplemente porque es muy buen negocio. El precio ofrecido por Bavaria en la OPA es de 8.312 pesos por acción, lo cual representa una prima de 20 por ciento sobre el valor en bolsa. Aun con este sobreprecio se estaría pagando casi la mitad del valor intrínseco —en libros— de la acción, que es de 15.287 pesos. Si se multiplica el precio ofrecido en la OPA —8.312 pesos— por el número de acciones en el mercado —282 millones— el resultado sería un valor en bolsa para toda la empresa de 2,3 billones de pesos. Es decir, 1.000 millones de dólares. El anterior valor como precio para la compañía no es realista. El monopolio de la cerveza en un país de 40 millones de habitantes puede fácilmente costar dos o tres veces más ese monto. Sin embargo, prácticamente todas las empresas colombianas tienen la misma diferencia entre su valoración en bolsa y en libros. ¿Por qué no hacen lo mismo que Bavaria? Hay dos razones. Primero, no todas disponen de la liquidez de la cervecera: 588.000 millones en una reserva para la recompra de acciones no tiene antecedentes. Por otro lado, Bavaria es de las pocas empresas colombianas que todavía se pueden vender internacionalmente con relativa facilidad. Una cosa es que no esté a punto de ser vendida y otra que no se pueda vender dentro de unos años. Esa eventual transacción sería a un precio muy superior al valor en bolsa. ¿Qué implicaciones tiene todo esto para los accionistas minoritarios? Las bolsas latinoamericanas, y la colombiana en particular, no están dando signos de repuntar a corto plazo. Salir de acciones a un precio decente por estos días no es nada fácil. Por lo tanto el 20 por ciento de sobreprecio que paga Bavaria es una oferta atractiva. A mediano plazo la cosa es diferente. El precio de venta internacional de Bavaria no depende de las bolsas colombianas sino de la situación del país. Es muy probable que tan pronto Colombia se enderece un poco se presentarán ofertas de compra y los conocedores opinan que si el precio es bueno Santo Domingo estaría dispuesto a vender. En ese caso los que tienen capacidad de aguante y creen que Colombia saldrá adelante en tres o cuatro años pueden apostarle a un buen negocio en el futuro.

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