Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 1995/07/31 00:00

NI FU, NI PHA...

Un impostor que se hizo pasar como Phanor Arizabaleta, ficha del cartel de Cali, fue el culpable de que el DAS protagonizara el chasco del año.

NI FU, NI PHA...

ERAN LAS 8:15 DE LA NOCHE del martes pasado cuando entró una llamada al celular del director del DAS, Ramiro Bejarano, quien a esa hora se encontraba en las instalaciones del noticiero CM& en una entrevista con Yamid Amat. El interlocutor era Emilio Vence Zabaleta, director del DAS en Valledupar, quien le informó: "Acabo de capturar a un piloto del cartel de Cali y está dispuesto a colaborar con información sobre el paradero de Miguel Rodríguez Orejuela. Dise que sabe exactamente dónde se encuentra y que si nosotros queremos arrancamos ya para Villavicencio". La conversación entre Bejarano y Vence se prolongó por unos minutos más y al final acordaron evaluar la información del capturado y tomar una decisión. Antes de colgar, Bejarano le dijo a su interlocutor que lo mantuviera informado sobre el tema.
A esa misma hora, varios oficiales del Bloque de Búsqueda se encontraban reunidos en el comando central en Bogotá analizando una serie de pistas entregadas por sus informantes sobre el paradero de Phanor Arizabaleta y 'Pacho' Herrera, dos de los principales cabecillas del cartel de Cali. Esas informaciones indicaban que los dos hombres se encontraban en los alrededores de Palmira, Valle.
Hacia las 11:05 de la noche Ramiro Bejarano se encontraba en su casa cuando entró una llamada por el sistema Falcon que comunica a los altos funcionarios del gobierno. Se trataba del ministro de Defensa, Fernando Botero. "Cuando contesté, el ministro me dijo: 'Ramiro, lo felicito', contó Bejarano. Yo pensé que era por la nota en el noticiero CM& y mi reacción fue muy tímida. Botero volvió a decirme: 'lo felicito por la captura de Phanor Arizabaleta'. Le contesté: ¿'Cómo?' El me dijo: ¿'Acaso no sabía'? 'No, no tenía ni idea', le respondí 'Es un hecho -me volvió a decir-. El gobernador Mauricio Pimiento ya nos lo confirmó".
Bejarano colgó y cuando se disponía a llamar a Vence Zabaleta, entró una nueva llamada por el Falcon. Esta vez era el presidente Ernesto Samper. "El Presidente también me felicitó y me dijo que había hablado con Mauricio Pimiento, quien le había confirmado la detención", dijo el director del DAS.

EL PECADO
Hasta ese momento la información sobre la detención de Phanor Arizabaleta solo la conocía el alto gobierno. A las 12:05 de la noche, cuatro horas después de la comunicación inicial, Bejarano y Vence volvieron a hablar. "Yo le pregunté sobre lo que había pasado y Vence me contesto que el hombre detenido se había reventado y había confesado todo. Que les había dicho que él era Phanor Arizabaleta. Que le habían encontrado cinco cédulas de identificación y que estaba acompañado de la mujer", señaló Bejarano a SEMANA.
De acuerdo con las declaraciones del director del DAS, una vez Vence le entregó el detallado reporte, acordaron que solo restaba la comprobación de las huellas dactilares y para ello se dispuso enviar desde Bogotá, vía fax, la tarjeta decadactilar de Arizabaleta.
Mientras se llevaba a cabo la importante diligencia para confirmar si el detenido era o no Phanor Arizabaleta, la noticia se filtró a los medios de comunicación a eso de la una de la mañana. A partir de ese momento las cosas se salieron de control. Los micrófonos de la radio se abrieron para que el ministro Botero y el director del DAS, Ramiro Bejarano, y el general Rosso José Serrano dieran el parte de victoria sobre la captura del séptimo hombre del cartel de Cali. Lo grave del asunto era que ninguno de los funcionarios tenía confirmación de si las huellas dactilares correspondían al hombre capturado.
Los oyentes a esa hora escucharon todo tipo de explicaciones sobre el operativo. Bejarano dijo en RCN que todo había ocurrido a las nueve de la noche y que gracias a la actividad del director del DAS en Valledupar, el doctor Emilio Vence, un hombre que tiene más de 20 años de servicio a la institución, le entregaba al país la noticia... "Ya ve usted -le dijo Bejarano a Juan Gossaín, director de noticias de RCN radio- el buen olfato mío y la buena suerte de Vence, de haber podido tener esta magnífica noticia para el país (...) Nosotros hacemos una labor paciente, ahí, silenciosa, que el país reconoce", remató diciendo Bejarano en RCN.
Por su parte, el ministro de Defensa dijo al aire: "Esta es una típica operación de inteligencia (...) y aprovecho la oportunidad para extenderle unas felicitaciones muy calurosas al doctor Ramiro Bejarano, a los funcionarios del DAS que tuvieron el liderazgo fundamental en esta operación". Y finalizó su diálogo radial felicitando a Juan Gossaín por la chiva que había logrado.
En ese momento, en la alta comandancia de la Policía había cierto grado de incertidumbre, pues esa noche la información que ellos tenían era que Arizabaleta se encontraba en Palmira y para ello se había dispuesto un operativo en esa zona del país. Los oficiales de inteligencia no comprendían muy bien cómo había sido capturado en Valledupar. Llegaron a pensar que las pistas entregadas por sus informantes eran falsas.
Ya para esa hora de la madrugada -2:00 a.m.- todo estaba fuera de control. Un alto oficial del Ejército manifestó a SEMANA que Ramiro Bejarano solicitó un avión de la FAC para desplazarse a Valledupar y traer al hombre del cartel de Cali. "Como la pista de esa ciudad no tiene iluminación, Bejarano pidió que la iluminaran con antorchas o con las luces de camiones para que la aeronave pudiera aterrizar y luego decolar", contó a SEMANA el alto oficial.
Respecto a este punto, Bejarano indicó que él nunca hizo tal propuesta. Que en una de las tantas conversaciones con el gobernador Pimiento él les insinuó que hicieran esa operación y que con la ayuda de la gente de su tierra iluminaran, la pista. Hacia las 2:30 de la madrugada la situación se complicó. De nuevo el director del DAS en Valledupar se comunicó con Bejarano para informarle que ya se había hecho el cotejo de las huellas y que éstas no correspondían al capturado. "Pero me dijo que los técnicos le habían informado que la prueba realizada no era la más confiable porque una cosa era la carta de las huellas originales y otra muy distinta las enviadas por fax . Y mientras que no tuvieran el juego original no podían dar la última palabra".
Pero la esperanza se desvaneció unas horas más tarde cuando se comprobó que el capturado era un venezolano, timador profesional y cuya verdadera identidad correspondía a Denis Espinosa Rodríguez. Este había hecho de las suyas en varias ciudades del país, entre ellas Barranquilla y Bogotá, donde estafó a varias personas.
Cuando se descubrió la verdadera identidad del detenido ya era muy tarde para enmendar la ligereza que se había cometido. Los medios de comunicación, en especial los periódicos que el miércoles anunciaron en primera página la capturá hecha por el DAS, se vinieron lanza en ristre contra el director del organismo de seguridad. En sus ediciones del día jueves calificaron el episodio como el oso del año.
En cuestión de horas, quienes habían alabado al director del DAS salieron a pedir su cabeza. Pero aunque grande y escandalosa, la metida de pata no dio para tanto. A pesar de que Bejarano se apresuró, a hablar también hay que reconocer que dio la cara para decir que él era el único responsable del error. Y más allá de lo ocurrido el miércoles de la semana pasada, no se puede desconocer la labor que este ha desarrollado frente al DAS. En 10 meses de gestión ha logrado cambiarle la cara a este organismo de inteligencia que no había podido desprenderse de viejos vicios. De manera que solo queda esperar que la próxima vez que suceda algo parecido primen la prudencia y la discreción. Y ojalá los funcionarios del gobierno, comenzando por Ramiro Bejarano, recuerden ese refrán que dice que es mejor no ensillar, antes de traer las bestias.

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