Domingo, 11 de diciembre de 2016

| 2015/10/22 10:16

La gran contradiccion que rodea a un fallo histórico

El tribunal concedió una histórica tutela a un menor de ochos años. Sin embargo, la madre del niño los desmintió y dijo que tenía 17. ¿De quién fue el monumental error?

La gran contradiccion que rodea a un fallo histórico Foto: SEMANA

Este jueves el país se levantó con la noticia de que los magistrados le concedieron una tutela a un menor de ocho años que abogó ante los jueces para que la Nueva EPS atendiera a su madre que padece un tumor maligno.
 
La señora, cuyo nombre ahora se sabe es María del Carmen Fonseca, madre de cinco hijos, ganó el recurso ante el alto tribunal quien ordenó el tratamiento, pero también se llevó un regaño por utilizar a un menor en la instauración de una tutela con la que reclamaba un derecho fundamental.

Hasta ahí había un caso que demostraba la tragedia del sistema de salud. Pero además se trataba de un fallo histórico porque por primera vez la Corte le daba la razón a un menor de edad. Y es que entre otras cosas, la providencia abría un debate de si los niños podían ser utilizados en estas acciones legales.

Pero a la noticia la rodea una gran contradicción. Blu radio entrevistó a María del Carmen quien aseguró que su hijo Duván Stiven no tenía ocho, sino 17 años al interponer la acción. Dijo además que actualmente ya es mayor de edad y está prestando el servicio militar.

Añadió que, ante la falta de conocimiento jurídico de ellos, en una casa de justicia le ayudaron a tramitar el recurso. “Él llevaba todos mis papeles y allá se la ayudaron a hacer”, dijo a la cadena radial.

¿Fue un acto de mala fe de los accionantes o una equivocación de algún funcionario? Lo que más inquieta al alto tribunal es que su decisión se dirigía a un niño de ocho años. Pues entre las pruebas que hicieron parte del proceso, y que fueron puestas de presente se cuenta con la tarjeta de identidad del menor, según la cual, nació el 24 de enero del 2007.

La entrevista no cayó muy bien entre los magistrados que luego de que hicieron un extenso análisis sobre la presencia de un menor de ocho años en este tipo de acciones legales, se enteran, por boca de su propia madre, que el pequeño accionante no tenía ocho sino 17 años.

Para efectos de la discusión jurídica, el joven a la hora de interponer el recurso era menor de edad. Esto significa que, por primera vez, un organismo judicial atendió una acción de tutela interpuesta por un niño que no era asistido por un agente oficioso.

Antes de este fallo, se creía que solo los mayores de edad podrían acudir ante la justicia para hacer valer sus derechos. No deja de ser razonable, pues la Constitución establece que solo a partir de los 18 años se ejerce la ciudadanía.
 
Incluso, salvo en casos muy excepcionales, está prohibido el ingreso de los menores de edad a los despachos judiciales. Sin embargo, la Corte Constitucional, con ese fallo, rompe con una histórica decisión vanguardista el paradigma.

Al final, María del Carmen recibirá su tratamiento, sin saberse a ciencia cierta si fue el niño de ocho años o no el que interpuso la tutela que derivó en un inédito fallo.

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