Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 2000/11/20 00:00

'No busco que me prorroguen el período'

En charla con SEMANA el fiscal, Alfonso Gómez Méndez, dice que por ahora su plan es irse en junio de 2001 y, si cambia la norma, en su momento tomará su decisión.

'No busco que me prorroguen el período'

Hacía tiempo que un asunto no despertaba tantas pullas como el proyecto de reforma constitucional que cursa en el Congreso para unificar los períodos de Fiscal, Procurador, alcaldes y otros dignatarios del Estado con los presidenciales. Y casi como en pleno proceso 8.000 los columnistas —‘conspis’ y samperistas— han tomado partido, sobre todo alrededor del caso del Fiscal. Han hablado todos menos el propio fiscal general, Alfonso Gómez Méndez. Por eso SEMANA lo entrevistó:

SEMANA: ¿Por qué se llegó a este enredo en que los períodos del Presidente no coinciden con los del Fiscal?

Alfonso Gómez Méndez: En 1994 el presidente Gaviria y el presidente electo Samper se ponen de acuerdo para presentar una terna para elegir Fiscal. La Corte Suprema designó a Valdivieso para el período que le faltaría a De Greiff, unos 18 meses. Esa decisión fue demandada ante el Consejo de Estado y éste consideró que ese período era personal, lo que quiere decir que se quedaba todo un período normal de cuatro años. Esa decisión modificó la tradición jurídica del país pues estos cargos eran institucionales.

SEMANA: ¿Como en los tiempos en que usted fue nombrado Procurador?

A.G.M.: Así es. Cuando a mí me nombraron Procurador en 1989 fue por el período que le faltaba a Carlos Mauro Hoyos, que lo completamos entre Serpa y yo. Nunca se me hubiera ocurrido que era por cuatro años. En cambio ahora me eligió la Corte en el 97 como Fiscal, pero como ya existía la decisión anterior del Consejo de Estado en el caso de Valdivieso, en lugar de elegirme para lo que le hubiera faltado a él también me elige por cuatro años. Esta jurisprudencia se ha aplicado a los alcaldes y cada vez que uno se retira el que lo reemplaza es por tres años. Por eso el próximo 29 de octubre no va a haber elecciones en muchos municipios que tienen alcaldes elegidos por períodos personales.

SEMANA: ¿Usted cree que la intención del constituyente era que los períodos coincidieran o no?

A.G.M.: Que coincidieran. Si la Constituyente dijo que el Presidente intervenía en la elección de Fiscal, junto con la Corte Suprema, es porque quería que hubiera una coincidencia entre el Presidente y el Fiscal en el manejo de la política penal del Estado. Eso no quiere decir que el Fiscal así designado no sea independiente. Yo no creo que se pueda partir del principio de la mala fe de los presidentes, de éste o del anterior, en el sentido de que si la Constitución señaló que el Presidente participa a través de la integración de la terna siempre lo hace pensando en que el Fiscal actúe torcidamente a su favor. Yo no acepto eso. Por muchos años los presidentes integraban exclusivamente la terna de Procurador y lo hacían siempre pensando en los intereses del país, no en tener procuradores de bolsillo. Y todos ejercimos la Procuraduría con independencia del Ejecutivo.

SEMANA: ¿Entonces usted no cree que un fiscal nombrado por otro presidente lo hace más independiente?

A.G.M.: La independencia depende de la trayectoria del Fiscal. El presidente Samper integró una terna para que eligiera la Corte, que era Saturia Esguerra, Manuel Ureta y yo, y no creo que el país pueda tener observaciones en esa terna. En mi caso, creo que nadie honestamente puede decir que yo haya ejercido una Fiscalía dependiendo de Samper. Tampoco considero que si el presidente Pastrana postula un fiscal lo hace en función de intereses mezquinos. No.

SEMANA: ¿Cree entonces que la polémica de hoy es más política, producto de esa herida que dejó el 8.000 y que no hemos sido capaces de superar?

A.G.M.: El país tiene que salir de esa polarización, de estar marcando a la gente. Hoy todavía se habla del fiscal de Samper, olvidando que a mí no me eligió Samper sino la Corte Suprema, por cierto una Corte a la cual no se le podía señalar como samperista. No podemos seguir estigmatizando a las personas, hay que juzgarlas primero por su trayectoria y segundo por sus actos.

SEMANA: ¿Usted qué cree que le conviene al país?

A.G.M.: Sí es conveniente unificar los períodos de todos: Fiscal, Procurador, Contralor, mediante una reforma constitucional. No sé si ahora o dentro de cuatro u ocho años, siempre va a ser preciso hacer una transición por lo que venimos en este descuadre de tiempo atrás. De pronto la mejor coyuntura no es ahora, con un ambiente todavía tan cargado, pero es necesario volver a períodos institucionales y no personales y a que coincidan con el presidente de la República. El Fiscal debe ser independiente en el ejercicio de sus funciones, pero debe colaborar con el Presidente en la fijación de la política penal del Estado, por ejemplo la Constitución señala que el Fiscal está en la obligación de informar al Presidente de todos lo procesos penales sin reserva del sumario de ninguna clase que incidan en la conservación del orden público. El hecho de que a un fiscal lo postule un presidente no implica que ese fiscal tenga que ser un amanuense de ese presidente.

SEMANA: Como la convicción suya es de principios, ¿cree que sería más transparente que usted se fuera así decida el Congreso aumentar los períodos?

A.G.M.: Aquí no está en juego ni la transparencia ni que alguien dude de mis motivaciones. Creo es que han anticipado una alternativa. Estamos hablando de un proyecto de reforma constitucional que requiere ocho debates y de esos ocho van dos. Lo que yo he dicho siempre es que terminaba mi período hasta el 3 de junio de 2001. Hoy tengo un proyecto andando —ese sí tiene más de dos debates— que es irme para Harvard, hacer una especie de año sabático. No estoy detrás de que prorroguen el período. Es un proyecto del Congreso y, a diferencia de lo que pasa con algunos columnistas, yo no le puedo dar órdenes al Congreso en un sentido o en otro. Si se produce una decisión, en su momento yo tomaré mi decisión personal.

SEMANA: ¿Entonces está esperando qué decide el Congreso?

A.G.M.: No, en principio digo que me voy. Pero no me quiero dejar colocar contra la pared. Es como si a una niñita de 15 años uno le pregunta si ella aceptaría si Julio Iglesias le propone matrimonio. ¡No! Toca esperar a que crezca y sólo entonces ella decidirá si Julio Iglesias es muy feo o no.

SEMANA: Puede que inclusive la iniciativa no pase antes de que termine sus cuatro años…

A.G.M.: Por eso. Muy seguramente no hay tiempo. Estamos en un debate prematuro y bizantino. Sacar una reforma constitucional en Colombia es muy difícil, cuántas se han ahogado. Están armando una tempestad en un vaso de agua.

SEMANA: Desde el punto de vista del presidente Pastrana, uno pensaría que él tendría derecho a tener la injerencia en nombrar un fiscal…

A.G.M.: Me parece perfectamente legítimo, el derecho que tiene el presidente Pastrana, de acuerdo con las normas que están vigentes. Repito, así como no se podía presumir la mala fe de Samper, tampoco se puede presumir de la mala fe de Pastrana.

SEMANA: ¿Entonces las suspicacias políticas qué?

A.G.M.: Pues son eso, suspicacias, en un país de deslenguados.

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