Viernes, 20 de enero de 2017

| 1992/06/01 00:00

"No soy culpable del descalabro del Guavio"

"No soy culpable del descalabro del Guavio"


SEMANA: ¿Por qué cree usted que lo responsabilizan de las irregularidades en el proyecto Guavio?
FABIO PUYO: Fui el gerente que tuvo que afrontar los situaciones más delicadas de la iniciación del proyecto, de la consolidación de su financiación y de los derrumbes.
SEMANA: ¿Qué opina usted de toda esta polémica sobre el Guavio?
F.P.: Que en algunos casos hay afirmaciones totalmente inexactas y en otros hay información demasiada simplista.
SEMANA: Dé un ejemplo de lo que usted considera información inexacta.
F.P.: Los 180 millones de dólares que aparecen en reclamaciones de mi administración no significaron pagos en efectivo al contratista. Fueron en realidad 70 millones y 110 en reprogramaciones de obra hacia el futuro. Esto nadie lo ha aclarado y la cifra que flota es la de 180 millones de dólares pagados.
SEMANA: ¿ Y las interpretaciones simplistas?
F. P.: El Gerente de la energía no puede aunque quiera transar.Es la junta directiva en virtud a disposiciones específicas que rigen en Bogotá. Las decisiones fueron tomadas por una junta que siempre presidía el alcalde.
SEMANA: ¿ Y las juntas tenían tiempo de estudiar reclamaciones tan técnicas?
F. P.: El estudio involucraba a más de 40 personas técnicas en el tema. Las mejores firmas interventoras del país participaban en cada reclamación.
SEMANA: ¿Cómo cuáles?
F. P.: Estudios Técnicos, Hidroestudios, Restrepo y Uribe, Gómez y Cajiao y por supuesto Ingetec.
SEMANA: ¿Las reclamaciones que usted aprobó tenían concepto técnico de una de estas firmas?
F. P.:Yo no aprobé ninguna, las aprobó una junta directiva. Pero todas tenían un concepto favorable de por lo menos dos firmas de ese calibre. Es más, la firma que fundó la ingeniería de consulta en Colombia, Ingetec, presidía el comité que estudiaba todas las reclamaciones y presentaba personalmente su recomendación a la Junta.
SEMANA: ¿Su gerencia se le relacionó con la compra irregular de los terrenos?
F. P.: Los proyectos que en Colombia se han realizado en provincias minifundistas siempre han sido problemáticos. El Guavio no es ajeno a esto Personalmente no tuve que ver con la compra de parcelas y existía un comité de adquisición de predios que periódicamente informaban a la junta directiva.
SEMANA: ¿Se ha demostrado que muchas veces los campesinos, dueños de la tierra, recibieron una fracción del pago final?
F. P.: Muchos de los campesinos no tenían títulos de sus tierras. Y fueron aprovechados por intermediarios de mala fe que les compraron a precios irrisorios sus precarios derechos y ellos después vendieron con una ganancia muy elevada a la Empresa de Energía.
SEMANA: ¿Qué tanto tuvo que ver usted en el retraso del Guavio?
F. P.: Al retirarme en el año 85 el Guavio estaba programado para entrar en funcionamiento en 1988, es decir, tenía dos años de retardo que se atribuyeron al aplazamiento de la desviación del río Guavio y a las dificultades en comenzar la presa. El valor del Guavio al momento de mi retiro era de 1.459 millones de pesos contra un valor original de 1.303 millones, es decir, un aumento del 12 por ciento del valor original del contrato. No había tal descalabro financiero.
SEMANA: ¿Usted se fue para París tan pronto dejó la gerencia?
F. P.: No. Tres años después, y una vez que entregué la historia de Bogotá que se publicó con motivo de los 450 años de la ciudad y que dirigí. Fui a hacer un postgrado en historia urbana. Diez años antes había estado en Londres haciendo cursos semejantes.
SEMANA: Y para terminar, ¿cómo es el cuento del apartamento en París?
F. P.: Viví en un apartamento que no tenía las características ni los lujos que le he oído comentar a muchas personas que ni siquiera lo conocieron. Nunca pensé que suscitara tanto interés este tema habida cuenta de la cantidad de colombianos que han vivido en el exterior y a los que no les ha estado vedado residir allí transitoriamente.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.