Domingo, 11 de diciembre de 2016

| 2010/04/05 00:00

“No nos duele tu partida, nos duele la forma en que te dejaron partir”

Emperatriz Castro de Guevara, madre del coronel Julián Ernesto Guevara, resaltó de su hijo la lealtad a la Policía Nacional y su papel como héroe de la patria.

“No nos duele tu partida, nos duele la forma en que te dejaron partir” Foto: Guillermo Torres - SEMANA

Con sentidas palabras, Emperatriz Castro de Guevara, la mujer que durante 12 años esperó en vano el regreso de su hijo, el coronel Julián Ernesto Guevara, lo recordó este lunes en la ceremonia fúnebre que se celebró en la Catedral Primada de Bogotá.

“No nos duele tu partida, nos duele la forma en que te dejaron partir. No nos duele dejar de ver tu rostro, nos duele no haberlo visto en tu despedida. No nos duele dejar de escuchar tu vos, nos duele no haber podido escuchar tu adiós. No nos duele dejar de escuchar tu risa, nos duele no haber podido disfrutar de tu última sonrisa. A veces no nos duele tu muerte, nos duele no haber tomado por un instante tu mano y desearte suerte”.

Ante cientos de asistentes y en medio de honores militares, doña Emperatriz destacó el heroísmo de su hijo. “Quisiste recuperar tu libertad, que finalmente encontraste en el cielo, de pie o muerto, nunca de rodillas. Realmente fuiste un héroe del que debemos aprender. Las situaciones por las que pasaste fueron duras, pero estamos seguros que tu temple fue nunca bajar la cabeza ante la insurgencia”.

En el mismo lugar, el presidente Álvaro Uribe Vélez calificó como una infamia el hecho de que las Farc estén utilizando a los secuestrados con fines políticos durante la época electoral. También ratificó que hay que "mantener toda la firmeza para derrotarlos".

"Yo creo que vamos por un camino que no debemos abandonar, el camino de la firmeza para derrotar estos bandidos", dijo.

sobre la entrega de los restos, el Jefe de Estado sostuvo que "no es un motivo de fiesta, sino un motivo de luto”.

“Que lo hayan secuestrado, lo hayan mantenido 12 años en el cautiverio, lo hayan matado en el cautiverio y le hayan regresado a su familia simplemente sus restos, esto es un motivo de reflexión para no abandonar el camino de firmeza”, dijo Uribe.

Por su parte, el general Óscar Naranjo, director de la Policía Nacional, dijo a los medios de comunicación que la intención de esta institución es despedir al coronel Guevara con los más altos honores y que esto sirva como mensaje para que haya una pronta liberación de todos los uniformados que aún se encuentran en cautiverio.

El comisionado de paz, Frank Pearl, resaltó que continuará trabajando en el acuerdo humanitario de manera silenciosa para que todos los que se encuentran en cautiverio regresen a la libertad.

Las Farc entregó el jueves a una comisión encabezada por la senadora Piedad Córdoba y delegados del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) los restos del teniente coronel Julián Ernesto Guevara, quien fue secuestrado en noviembre de 1998 siendo un capitán y murió en cautiverio, en enero de 2006. El sábado, El Instituto de Medicina Legal, que practicó pruebas de ADN, confirmó que los restos mortales sí eran los del oficial.
 
Las causas del deceso de Guevara, quien tenía 41 años al morir, aún no han sido establecidas, aunque ex compañeros de cautiverio han dicho que estaba muy delgado y padecía una intensa tos.

En el mausoleo de héroes en el cementerio Jardines de Paz al norte de Bogotá finalizará el homenaje hecho al coronel Guevara.

Palabras de doña Emperatriz de Guevara:

“Julián Ernesto Guevara Castro, hijo, padre, hermano, tío, amigo, siempre enfrentando la vida con jovialidad. Tu tenacidad para conseguir las metas son ejemplo para todos. Tu orgullo fue pertenecer a la Policía Nacional, portaste el uniforme con entereza e integridad, aquel primero de noviembre en Mitú, combatiste con valor, a rojo y ánimo, hasta la última bala que podías, no abandonaste a tus superiores, compañeros y subalternos, fuiste leal, con espíritu del servicio y la Policía nunca se avergonzará de ti.

Quisiste recuperar tu libertad, que finalmente encontraste en el cielo, de pie o muerto, nunca de rodillas. Realmente fuiste un héroe del que debemos aprender. Las situaciones por las que pasaste fueron duras, pero estamos seguros que tu temple fue nunca bajar la cabeza ante la insurgencia, no te arrebataron la dignidad y a pesar de no estar con nosotros como todos hubiéramos querido, te llevas los honores como el mejor, como el héroe de la patria que entregó todo de sí, su vida. Hoy te estamos despidiendo, el episodio al fin se acabó. Las lágrimas en los ojos son de tristeza, de tristeza de no haber estado contigo cuando quizás más nos necesitaste, en este último adiós, en ese instante que dejabas la vida material para pasar a la espiritual, eso es lo que más nos duele y conmueve. Sin embargo, seguimos caminando con la certeza que en cada instante de nuestra vida, tu recuerdo seguirá por siempre.

No nos duele tu partida, nos duele la forma en que te dejaron partir. No nos duele dejar de ver tu rostro, nos duele no haberlo visto en tu despedida. No nos duele dejar de escuchar tu vos, nos duele no haber podido escuchar tu adiós. No nos duele dejar de escuchar tu risa, nos duele no haber podido disfrutar de tu última sonrisa. A veces no nos duele tu muerte, nos duele no haber tomado por un instante tu mano y desearte suerte.

Juliancho, nos quitaron innumerables vivencias, celebraciones e instantes gratos de recordación, pero lo cierto es que la bondad de tu alma y de tu corazón quedarán guardados en la memoria de aquel que te vio sonreír.

Te amaremos por siempre”.

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