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| 3/2/2013 4:00:00 PM

“No he pensado en irme”

La canciller María Ángela Holguín dice que su gran reto es enfrentar al fallo de La Haya.

SEMANA: ¿Cuál es el balance del papel de Colombia  como presidente del Consejo de Seguridad de la ONU?

María Angela Holguín: El trabajo del embajador Néstor Osorio fue impecable. Hicimos un buen papel en el Consejo, pero también deja frustraciones. Hay una dificultad en ser miembro no permanente frente a situaciones tan terribles como la de Siria, porque no hay cómo cambiar esas realidades.
 
SEMANA: ¿Qué tanto tiene que ver su nombramiento como una de las expertas en el cumplimiento de los Objetivos del Milenio para erradicar la pobreza, con el plan Fronteras de la Cancillería, que busca que el Estado haga presencia en zonas marginadas? 

M.A.H.: Soy una convencida de que la integración regional pasa por una buena calidad de vida en la frontera. Es difícil pensar que en la frontera no haya contrabando, delincuencia, tantos problemas, cuando uno tiene una población olvidada. Para integrarnos tenemos que mejorar nuestra situación en esos municipios y comunidades, y lo empezamos a hacer desde que llegamos en 2010. En unos talleres identificamos las necesidades, las soluciones, y ayudamos a formular proyectos y a conseguir los recursos. Ya hemos gestionado 40.000 millones en proyectos en todas las fronteras, especialmente Venezuela y Ecuador. Ahora estamos en Chocó y en San Andrés y Providencia desde hace un año. 

SEMANA: ¿Cuál ha sido la reacción de la gente? 

M.A.H.: Súper positiva. Hicimos un proyecto con una comunidad indígena del Guainía que está en la zona de frontera con Brasil y Venezuela, donde para llegar toma 26 horas de lancha. Construimos seis escuelas y los niños ya están yendo. Eso ha sido realmente muy positivo. 

SEMANA: La Cancillería entregó esta semana unos motores a los pescadores de Providencia. ¿Esa es una medida para compensar los efectos del fallo de La Haya? 

M.A.H.: No, nos habíamos comprometido en junio del año pasado. Habían pedido motores nuevos y kits de seguridad que no tenían. La idea es hacer cosas pequeñas, pero que finalmente le cambian la vida a la gente, porque no tenemos grandes recursos. 

SEMANA: Muchos isleños no se sienten colombianos. ¿Qué hace la Cancillería frente a esto?

M.A.H.: Después del fallo todo ha sido mucho más duro. Veníamos trabajando con ellos desde abril del año pasado, identificando con la comunidad raizal y con los pescadores esas necesidades. Ahora, luego del fallo, logramos que la comunidad de San Andrés fuera oída. Yo fui con la gobernadora y el alcalde a esa reunión en Naciones Unidas con Ban Ki-moon donde ellos contaron lo que pasó, cómo ven la situación, cómo se sienten. Y eso ha sido impresionante. Sienten que por fin son oídos.

SEMANA: Más allá de esas reuniones diplomáticas, ¿qué recursos le quedan al país?

M.A.H.: Estuvimos reunidos durante todo el fin de semana en San Andrés y Providencia con la firma de abogados Volterra, con raizales, con pescadores, con la gobernadora, con el alcalde y con toda la comunidad. En el mes de mayo Robert Volterra nos va a entregar las recomendaciones para ver qué se debe hacer ante la Corte y cómo se puede modificar el fallo. Vamos a ir hasta el final. 

SEMANA: ¿Con Nicaragua hay algún acuerdo sobre el uso del territorio marítimo que se perdió?

M.A.H.: Los pescadores han seguido pescando donde siempre lo han hecho y la Armada Nacional garantizará que se respeten nuestros derechos. El mismo presidente Ortega dijo la semana pasada que reconoce los derechos históricos de los pescadores de Colombia, cosa que es un avance porque pueden estar tranquilos. Más adelante hablaremos con Nicaragua del tema medio ambiental y de seguridad. 

SEMANA: ¿Para usted qué tanto afectó la popularidad del gobierno el fallo de La Haya? 

M.A.H.: No sé leer encuestas, no le podría decir, pero ha sido un golpe muy duro. Era algo que nunca nos esperábamos, ni en el escenario más complicado. Y obviamente la gente manifiesta su descontento. Lo que es triste es que los dos grandes golpes que le han pasado a este gobierno son ajenos a él: la ola invernal y el fallo de La Haya. 

SEMANA: ¿Qué papel jugó la Cancillería en la polémica defensa del caso del Palacio de Justicia ante la Corte Interamericana?

M.A.H.: La Agencia de Defensa del Estado es la que tiene la obligación de definir la línea de defensa del país, como también escoger los agentes. La Cancillería es solo el canal de comunicación entre el Sistema Interamericano de Derechos Humanos y el Estado. Le comunicamos a la Agencia en el momento en que la Corte acepta el caso del Palacio de Justicia, en abril, que hay que nombrar un agente. No tenemos ninguna responsabilidad ni injerencia, ni en la línea de defensa. 

SEMANA: ¿Nunca conocieron esa defensa?

M.A.H.: Tuvimos conocimiento de la línea de defensa que estaba trabajando Ibáñez antes de su renuncia, pero no de la defensa que asumió Nieto. No sé quién definió esa línea de defensa, pero nosotros no estuvimos ahí. 

SEMANA: ¿Cuál es la postura de Colombia frente a la reforma del sistema de derechos humanos de la OEA y la intención de debilitar el papel de la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión?

M.A.H.: En ningún momento hemos argumentado ni solicitado cambios en el sistema para que se debilite, pero en cuanto a las medidas cautelares, Colombia sí ha hecho planteamientos para reformarlas, sobre todo porque la Comisión no tenía en su reglamentación aplicarlas. En cuanto a la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión, el punto que se ha discutido es sobre su financiamiento, más que otra cosa, porque los recursos que reciben otras relatorías como la indígena, la de mujer o de niños, son infinitamente inferiores y las relatorías deberían tener un mismo estándar. Vamos a ver qué pasa, porque no queremos que esto genere divisiones dentro de la misma OEA, en donde ya hay complicaciones. 

SEMANA: La OEA ha perdido protagonismo ante el surgimiento de otros espacios en la región donde no se discuten las diferencias entre los países. ¿Hay una nueva diplomacia latinoamericana en la que todos se hacen pasito? 

M.A.H.: No creo que sea para hacernos pasito. Creo que han mejorado mucho las relaciones en la región y hay claridad sobre las diferencias de modelos políticos y económicos y eso se respeta.
 
SEMANA: Sin embargo, en las relaciones comerciales, los empresarios colombianos se quejan de que no han logrado restablecer los niveles de intercambio que había en el pasado con Venezuela y hay deudas pendientes…

M.A.H.: Venezuela cambió. En Venezuela el comprador desde hace bastante tiempo es el Estado. Con la solicitud de dólares oficiales ya viene una dinámica que no es el libre comercio y entonces en eso tenemos que saber cómo funciona, y pensar que ya no es como en el pasado.  Si uno puede y tiene la capacidad y el músculo financiero para tener ese comercio con Venezuela es bueno. Si no, hay que saber que es una plaza difícil y buscar otras, que es lo que el gobierno ha hecho para diversificar las exportaciones con países en Asia, Eurasia... 

SEMANA: ¿El embajador Carlos Cure en Venezuela renunció o lo renunciaron?

M.A.H.: Renunció, muy a mi pesar, porque creo que venía haciendo una gran labor.

SEMANA: ¿Y quién lo va a reemplazar?

M.A.H.: Estamos en eso... 

SEMANA: ¿Qué tan importante ha sido el trabajo de los países acompañantes en el proceso de paz? 

M.A.H.: El trabajo de Cuba y de Noruega ha sido muy positivo, fundamental. Y el acompañamiento de Venezuela y de Chile, también. Obviamente, el de Venezuela es un acompañamiento que lleva más tiempo. Ha sido decisivo el compromiso del presidente Hugo Chávez, de Nicolás Maduro y del embajador Roy Chaderton. 

SEMANA: Dentro de los temas en La Habana con las Farc ha surgido el de la extradición de Julián Conrado, que está desde hace más de un año en Venezuela. ¿Qué ha pasado con su extradición?

M.A.H.: Sobre eso no le puedo contestar porque no tengo información al respecto. Estoy pendiente de la decisión del tribunal, que es el que toma la decisión de extraditarlo, pero no sé si el tema ha sido tocado allá. 

SEMANA: Este segundo tiempo de Obama pinta más progresista y liberal, ¿en qué va el diálogo con Washington sobre la necesidad de revisar la guerra contra las drogas? 

M.A.H.: Desde la Cumbre de las Américas Estados Unidos ha sido receptivo. Esperamos que ahora que pasaron las elecciones y que Obama empieza su segundo mandato pueda mandar mensajes más claros. Por ahora la OEA entregará un estudio sobre la lucha antidrogas y las distintas alternativas que se vislumbran. Una vez se tenga el estudio tocará ver cuáles son los pasos a seguir. Obviamente Estados Unidos no compra la idea de que la política antidrogas es un fracaso y que todo está mal, porque cree que hay unos éxitos. De hecho nos ponen a nosotros como ejemplo de ese éxito. Pero creo que, más allá de Estados Unidos, la apuesta tiene que ser a nivel continental, por no decir global. En la Celac se habló con los países europeos para que ellos miren ese mismo estudio y trabajemos juntos, porque es un tema tan global. 

SEMANA: ¿Usted se va a quedar por el resto del periodo presidencial?

M.A.H.: Me quedo hasta que el presidente Santos quiera. 

SEMANA: ¿Pero usted se quiere quedar?

M.A.H.: Sí. No he pensado en irme. Para mí lo más doloroso ha sido el fallo de La Haya y siento que tengo un reto ahí. Tengo que lograr, de alguna manera, que la situación mejore. 
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