10 noviembre 2012

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"No se necesitaba el paro"

ENTREVISTALa ministra de Justicia, Ruth Stella Correa, cuenta los intríngulis del paro judicial y cómo va a lidiar con la crisis del sector. También anuncia la reforma de cárceles para que algunos presos puedan salir a trabajar en el día y la despenalización de nuevo de la dosis mínima de droga.

"No se necesitaba el paro".

Foto: ALEJANDRO ACOSTA/DINERO

SEMANA: ¿Qué pasó que se firmó el acuerdo pero al final de la semana no se había conjurado el paro?

RUTH STELLA CORREA:
No. El viernes el paro se estaba levantado en prácticamente todo el país. El miércoles firmamos un acuerdo con Asonal. Nosotros cumplimos nuestra parte. Y ellos debían cumplir con la suya que era levantarlo.

SEMANA: ¿El gobierno fue intransigente?

R.S.C.:
Definitivamente no. Ellos presentaron un estudio en el que dice que hay que reconocerles 1 billón 400.000 millones de pesos para la nivelación de salarios de la rama judicial en un corto plazo y el gobierno se ha comprometido con 1 billón 220.000 millones de pesos adicionales del presupuesto. Eso no se había hecho en 22 años. Al segundo día del paro ya se había reconocido el derecho. Entonces, a mí, dígame si estamos siendo intransigentes.

SEMANA: ¿Y el florero de Llorente… los otros 80.000 millones que ellos querían que se giraran a la rama en 2013 y no en 2019 como el gobierno ofrecía?

R.S.C.:
Se pagan en el 13.

SEMANA: Ganaron también en eso...

R.S.C.:
En todo. Pero no es que hayan ganado. El gobierno quiere hacer ese reconocimiento. Y no necesitaba un paro para hacerlo. En la reforma a la Justicia ya había quedado. Siempre ha sido voluntad de este gobierno, reconocer esa nivelación que viene hace muchos años reclamándose.

SEMANA: ¿Y por qué no se había hecho?

R.S.C.:
Por falta de plata. Eso es costoso. Ahora la mesa técnica va a estudiar cuál debe ser el aumento para cada uno de los cargos.

SEMANA: Pero si desde el segundo día estaba claro qué fue lo que molestó a Asonal

R.S.C.: Dos puntos en los que no tenían razón. Uno, según ellos, que no se había incluido en el presupuesto 2 billones de pesos adicionales que el gobierno había ofrecido en la reforma a la Justicia. Y dos, que no se hubiera incluido la nivelación salarial. Pero a diferencia de lo que ellos dicen los 2 billones de pesos para inversión en infraestructura y tecnología sí están en el presupuesto, solo que se distribuyen en los próximos años proporcionalmente, y para 2013 corresponden 233.000 millones. Y en cuanto a la nivelación salarial, la reforma a la Justicia decía que comenzaría el año siguiente a la aprobación de la reforma, es decir, el plazo empezaba a cumplirse en 2014.

SEMANA: ¿Esta nivelación salarial ayuda en algo a la crisis de la Justicia?

R.S.C.:
Los jueces tienen derecho a una mejor remuneración, pero esto no es estructural para que la Justicia cambie. Una de las causas estructurales del problema es que este país es altamente litigioso. Al año se presentan más de 1 millón de denuncias. Tenemos muchos conflictos, no podemos olvidar todo lo que ha pasado en los últimos 30 años.

SEMANA: ¿Usted cree que la reforma a la Justicia era necesaria?

R.S.C.: Yo creo que se puede ir haciendo con ajustes. La reforma más que letra constitucional está en la operatividad. Hay cosas que el gobierno puede ir haciendo para lograr la justicia pronta y cumplida.

SEMANA: ¿Y qué está haciendo el gobierno?

R.S.C.:
En primer lugar, invirtiéndole plata como ningún otro gobierno lo hizo antes. Con esos 2 billones extras, en seis años para mejorar la infraestructura tecnológica, y la nivelación salarial, en total son 3 billones y medio más para la Justicia.

SEMANA: ¿En que se van a invertir esos 2 billones?

R.S.C.:
Se va a montar una plataforma online para que usted pueda presentar su demanda por internet o para que reciba notificaciones automáticamente. Eso puede agilizar de manera impresionante la justicia. Pero además estamos en la implementación de dos nuevos códigos (el General del Proceso y el de lo Contencioso Administrativo) que a su manera hacen una reforma a la Justicia porque el procedimiento es la manera como usted reclama el derecho y como se puede hacer que la Justicia responda de manera más pronta a los ciudadanos.

SEMANA: ¿Qué fallas se están remediando con estos códigos?

R.S.C.:
Hay cosas absurdas. Por ejemplo, hoy en día en las demandas administrativas contra el Estado, la notificación se hace a través de un procedimiento que se llama fijación en lista. Eso hay que pegarlo en la pared. Y es tanta la congestión, que hay turno de pared. Eso significa que hay un montón de casos esperando que se desocupe la pared. Es una justicia del siglo XIX.

SEMANA: El sistema penal acusatorio se vendió como la panacea de rapidez judicial y de pronto nos encontramos seis años después, otra vez con la Justicia congestionada. ¿Usted qué posición tiene?

R.S.C.:
Hay que hacer ajustes para remediar cosas absurdas. Por ejemplo, quedó una norma conforme a la cual toda la documentación que se lleva hay que leerla en la audiencia. Entonces pasan horas y horas leyendo.

SEMANA: Pero se supone que el sistema por ser oral solo necesita exponer las pruebas, los testimonios y el veredicto del juez...

R.S.C.:
Por eso, necesitamos unos ajustes, y un cambio de mentalidad. Necesitamos jueces que estén bien formados, bien preparados, que no suspendan la audiencia para tomar una decisión sino que lleguen a las audiencias preparados. Y también hay que cambiar la mentalidad del abogado litigante que a veces para justificar la actuación ante el cliente se vale de recursos que dilatan el juicio y congestionan la justicia.

SEMANA: Pasando a otro tema, usted ya va a radicar en el Congreso la reforma al Código Penitenciario que ha despertado polémica por su propuesta de que los presos puedan salir durante el día a trabajar. ¿A qué le apunta? ¿No le teme a la impunidad o a más inseguridad?

R.S.C.:
La modificación apunta a la resocialización. No a bajar el hacinamiento. Pero si se logra mucho mejor. Una persona que ha cometido un delito menor no se puede resocializar si tiene que compartir cárcel con quienes han cometido delitos atroces. Yo fui al Buen Pastor y encontré mujeres detenidas por robarse un champú y cosas por el estilo. ¡Es una locura! Quien tenga que estar en la cárcel, estará. Pero quien no, pues que tenga detención domiciliaria, brazalete, otro tipo de sanción, que pueda trabajar.

SEMANA: ¿Pero cada juez lo puede interpretar a su manera y dejar salir a ‘trabajar’ a los peligrosos?

R.S.C.:
Se va a decir explícitamente: los que tengan penas hasta cierto tiempo podrán salir. No van a salir los atracadores con puñaleta, no van a salir los violadores, no van a salir los asesinos. Eso tiene que quedar claro.

SEMANA: El hacinamiento se ha vuelto un problema importante. ¿Cómo lo va a resolver?

R.S.C.:
Hay que cambiar la política criminal del Estado, no podemos meter a todas las personas a la cárcel. No estamos diciendo de ninguna manera que va a haber impunidad, sino que la prisión intramural quedará para los casos que realmente lo ameriten. La detención preventiva, por ejemplo, es muy alta. Es decir, hay 40.000 personas en la cárcel sin condena. También hay muchos presos que podrían quedar en libertad pero no tienen plata para pagar la multa. Esto también lo vamos a cambiar en el Código. No puede ser que por ser pobre se tengan menos derechos.

SEMANA: ¿Se ha pensado construir nuevas cárceles?

R.S.C.:
Sí. Estamos en eso. Desde hace dos años se comenzó a planear la licitación para 46.000 nuevos cupos. En enero próximo empezamos la selección de contratistas. Se van a construir unas seis cárceles para 26.000 cupos. Y se van a ampliar otras para 20.000 cupos más.

SEMANA: ¿De cuánto es el hacinamiento?

R.S.C.:
Hoy es de unos 50.000 cupos. La solución no es solamente construir más cupos, la solución es articular, a eso hay que sumarle la reforma al Código Penitenciario, hay que sumarle muchas modificaciones.

SEMANA: ¿Cuánto cuesta?

R.S.C.:
Mucho dinero. Pero las nuevas megacárceles tienen un diseño interesante porque tienen juzgado y hospital. La idea es ahorrar dinero: este año se han gastado 130.000 millones de pesos en remisiones de detenidos a audiencias y a los hospitales.

SEMANA: También el Congreso está pendiente del proyecto de Estatuto Antidroga ¿Cuándo lo va a presentar? ¿Y cuál es la novedad?

R.S.C.:
Ese estatuto ya está listo. La novedad es que parte de aceptar que Colombia también es un país consumidor. Y por eso establece muchas obligaciones para entidades del Estado en la recuperación de los consumidores de drogas. No es represivo, al contrario. Además, establece el derecho a la dosis mínima que la Corte Constitucional ha venido definiendo en las sentencias.

SEMANA: Ahí está la noticia… lo que hace es tumbar la insistencia de los ocho años de gobierno de Uribe

R.S.C.:
Eso lo dice usted. Este estatuto respeta las decisiones de la Corte Constitucional. Es decir, permite una dosis personal.

SEMANA: ¿El estatuto está en sintonía con la propuesta del alcalde Gustavo Petro de centros de consumo controlados de droga?

R.S.C.:
En sintonía con tener lugares de atención, no de consumo.

SEMANA: A propósito ¿cómo está la relación con las cortes después del fracaso de la reforma a la Justicia?

R.S.C.:
Muy tranquila. El presidente Juan Manuel Santos inclusive estuvo en la comisión interinstitucional el 9 de agosto. La comisión es lo más granado de la jurisdicción en Colombia y nunca había ido un presidente. Allá, precisamente, reiteró su compromiso de cumplir con el presupuesto de inversión.
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