Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 2006/02/11 00:00

“No soy ninguna ‘niña bien’ rebelde”

Clara López Obregón, hasta hace poco auditora general de la República, aspira a la Cámara de representantes por el Polo Democrático. SEMANA habló con ella.

“No soy ninguna ‘niña bien’ rebelde”

SEMANA: ¿Es usted consciente de que algunos la consideran una 'niña bien', rebelde?

CLARA LÓPEZ: Me sorprenden esos cuentos a esta altura de la vida. ¿Qué quiere decir una 'niña bien' rebelde?

SEMANA: Es que llama la atención que una persona de apellidos distinguidos y educada en Harvard acabe militando en el Polo, el partido más crítico del establecimiento.

C.L.: No entiendo por qué ustedes relacionan a Harvard con el establecimiento; cuando yo estudié allá, era catalogada como una de las universidades más progresistas del mundo. Y en cuanto a los de los apellidos distinguidos, eso es relativo. El apellido López casi conlleva una especie de código genético político rebelde. Ambrosio López, mi tatarabuelo, fue fundador y dirigente de las sociedades democráticas del siglo XIX. López Pumarejo fue el arquitecto de la Revolución en Marcha. Y López Michelsen, a sus 92 años, sostiene posiciones consideradas casi subversivas en algunos sectores, al defender el acuerdo humanitario y oponerse a la paramilitarización del país. Lo único que hago es seguir una noble tradición, pero he ido un poco más allá.

SEMANA: ¿Pero hasta hace poco usted pertenecía al Partido Liberal?

C.L.: Así es. Pero siempre en la misma línea, en el filo que se desdobla hacia las luchas sociales y populares. Participé del movimiento estudiantil estadounidense contra la guerra del Vietnam y la discriminación racial. Fui concejal del Nuevo Liberalismo con Luis Carlos Galán y candidata a la Alcaldía de Bogotá, en coalición con la Unión Patriótica en 1988, cuando los paramilitares cazaban a los dirigentes de izquierda como conejos.

SEMANA: ¿Y usted llegó a estar alguna vez en una de esas listas negras?

C.L.: Sí, en esas luchas conocí a Carlos Romero, dirigente comunista, con quien he compartido mi vida y mis luchas políticas durante 23 años. Juntos fuimos forzados al exilio por la intolerancia y ahora trabajamos juntos por construir en el Polo una nueva alternativa. Mi vida personal y política son una sola, de compromiso de largo aliento con el cambio real que está pendiente. Un cambio que vendrá de la izquierda democrática, donde el reto va más allá del discurso.

SEMANA: ¿Y usted es muy cercana a su tío Alfonso?

C.L.: A lo largo de los años han existido alejamientos, pero ahora la parábola está de regreso. Fue muy honroso recibirlo en el Centro de Convenciones el día de lanzamiento de mi candidatura por el Polo.

SEMANA: ¿Que opina de la renuncia y la posterior retractación de Antonio Navarro frente a su precandidatura presidencial?

C.L.: No entendí mucho su renuncia.

SEMANA: ¿Y qué opina de Petro?

C.L.: Un valioso y valeroso parlamentario a quien admiro. Pero observo que todo lo ve blanco o negro, en un país donde hay muchas zonas grises. Le faltan matices, en mi opinión, indispensables para entender el complejísimo cuadro social y político de Colombia.

SEMANA: Se dice que hay dos Polos: el de la izquierda radical y el de la moderada. ¿Terminará eso en división?

C.L.: Más bien hay dos concepciones de la unidad: una doctrinaria, un tanto dogmática y purista, y otra amplia y convergente. Creo que no tienen por qué terminar en diferencias irreconciliables. Me preocupa sí, que no nos vaya a pasar lo de una tía soltera a quien quise mucho. Sostenía que era mejor estar sola que mal acompañada, y murió sola. Por eso respaldo la convergencia amplia, pues una izquierda intransigente y excluyente corre el riesgo de la soledad política.

SEMANA: ¿Se refiere usted al caso de María Emma Mejía? Al parecer, la línea dura la acusó de paracaidista en la izquierda y acabó derrotándola.

C.L.: En las elecciones pasadas, cuando todavía no estaba claro quién ganaría la Alcaldía de Bogotá, en un crucial debate se le preguntó a María Emma: ¿Si usted renunciara a su candidatura, por quién votaría? Y ella contestó con seguridad: "Por Lucho". Creo que entonces se dio un vuelco y se selló el apoyo pluralista que terminó por darle la victoria al Alcalde. Luego no es una aparecida de última hora. Algunos copartidarios todavía no han aparecido. Nunca apoyaron y todavía no apoyan a Lucho. n

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