Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2004/06/20 00:00

"No me preocupa hacer de portero"

El Ministro del Interior y de Justicia, Sabas Pretelt, habló con SEMANA sobre la legislatura que acaba de terminar, la reelección, lo que no se logró y lo que viene.

SEMANA: Cuando comenzó esta legislatura, el gobierno firmó un acuerdo con más de 10 partidos y movimientos para discutir temas de urgencia nacional. Los opositores al gobierno dicen que ese acuerdo no terminó en nada ¿Cuáles son los resultados del acuerdo?

Sabas Pretelt: El acuerdo político logró lo que se propuso cuando se convocó en febrero. Distintas bancadas parlamentarias venían pidiendo que se establecieran relaciones con el gobierno basadas en una política institucional y no en una política al menudeo. Eso se dio a plenitud. Los distintos movimientos del liberalismo oficialista y no oficialista, el Partido Conservador, Cambio Radical y el Equipo Colombia, entre otros, nombraron sus voceros para firmar el acuerdo y sus comisionados para llegar a posiciones compartidas sobre tres grandes temas: la política tributaria, la reforma de la justicia y la modernización del Estado.

SEMANA: Pero algunos parlamentarios insisten en que la discusión de estos temas no terminó en nada concreto. El proyecto de reforma a la justicia, que era uno de los primeros que el gobierno iba a presentar en el Congreso, nunca se radicó.

S.P.: La reforma a la justicia es una reforma constitucional que requiere lograr consensos previos. Para eso discutí el tema con los comisionados e hice un ejercicio de concertación con la Corte Suprema de Justicia, la Corte Constitucional, el Consejo de Estado y el Consejo Superior de la Judicatura. Los acuerdos sobre este tema se lograron muy recientemente y si lo presentábamos ahora al Congreso, corría el riesgo de hundirse por falta de tiempo. Por eso lo radicaremos el próximo 20 de julio.

Aun cuando el proyecto no fue discutido este semestre, en el campo de la justicia es donde más avances hay por mostrar. Logramos acuerdos para que los recursos derivados de la extinción de dominio a los narcotraficantes sean invertidos en la adecuación de cárceles y en la construcción de al menos 14 nuevas. Al final de este gobierno, habremos habilitado 21.000 nuevos cupos en el sistema carcelario. Además, junto con el Congreso, logramos sacar adelante la aprobación del Código de Procedimiento Penal, el Código Penal y el Código Penitenciario. También y a pesar de la oposición, se aprobó el estatuto antiterrorista. Son logros administrativos y legislativos de la justicia, en los que yo me siento orgulloso y tranquilo.

SEMANA: El gobierno tampoco llevó al Congreso los proyectos de reforma tributaria y a las pensiones. ¿La reelección congeló los temas cruciales para el país?

S.P.: No hemos abandonado ninguno de los temas propuestos por el gobierno hace cuatro meses en materia social o económica. Y las mesas del acuerdo han servido para estudiar el futuro económico del país. Con los diferentes partidos que suscribieron este pacto, hemos avanzado en la definición de lo que será la reforma constitucional en los temas de impuestos y de pensiones. En esta legislatura el Congreso tampoco habría alcanzado a discutirlas. Por ese motivo también las aplazamos hasta el próximo 20 de julio.

SEMANA: ¿Cómo se podrá garantizar que las reformas a la justicia, la tributaria y la de pensiones pasen en la próxima legislatura, si con la segunda vuelta del proyecto de reelección la agenda del Congreso estará igual o más complicada que lo que estuvo este semestre?

S.P.: Me seguiré moviendo para armar consensos. Y para ello he contado con el apoyo de la bancada parlamentaria que respalda al gobierno del presidente Uribe. Hace pocos días, 61 de 102 senadores firmaron un pacto para la gobernabilidad en el cual se comprometen a apoyar los proyectos que presente el Ejecutivo. En la Cámara también contamos con el apoyo explícito de al menos 100 representantes.

En la legislatura que pasó mostramos que consolidar mayorías era posible y gracias a ellas pasaron dos proyectos importantísimos para el país, el estatuto antiterrorista y la reelección.

SEMANA: Existe la percepción de que el gobierno dejó de lado otros proyectos por concentrarse en impulsar el de reelección. ¿Qué tan cierto es esto?

S.P.: Ese es un argumento falso de la oposición. El gobierno ha tratado de darles celeridad a todos los proyectos y las dificultades que ha tenido no son por los amigos de la reelección, sino por sus enemigos. La reelección no ha trancado nada y fue su oposición la que hizo que la legislatura andara lento y que los proyectos se demoraran tantas veces. Y por eso sus miembros cogieron el reglamento del Congreso, como caballito de batalla, para trancar las iniciativas del Ejecutivo. Nunca antes se habían visto tantas recusaciones y tan absurdas como las que se dieron en la discusión del estatuto antiterrorista. En uno de los debates de este proyecto, una representante recusó a la mayoría de los miembros de la Cámara por haber prestado el servicio militar. Y esa fue una estrategia de filibustería extrema. Pero son avatares de la política y de la democracia con los que hay que funcionar. Al Congreso hay que ponerle paciencia y buena cara.

SEMANA: Algunos representantes como Yidis Medina a último momento cambiaron su voto y apoyaron la reelección. ¿El gobierno está acudiendo a la manzanilla para seducir a los congresistas y sacar adelante el proyecto de reelección?

S.P.: Es totalmente falso que el gobierno haya dado prebendas para la reelección. El país conoce las calidades del presidente Uribe y su lucha contra el clientelismo. Yo vengo del sector privado, que no está acostumbrado a esas cosas. En el Ministerio tampoco tengo ni nómina ni presupuesto, y si los tuviera no estaría dispuesto a repartir nada a cambio de un voto. Son afirmaciones infundadas de la oposición.

Todo lo que he hecho en el Congreso para armar mayorías es legítimo. Pero como cualquiera, he tenido críticas. Algunos han llegado al extremo de decir que es absurdo que un ministro se pare a la salida del recinto para impedir que se acabe el quórum. A mí no me preocupa hacer de portero. Tengo que trabajar impulsando leyes, interviniendo cuando haya que intervenir en los debates y haciendo todo lo posible para que las iniciativas del gobierno se lleven a cabo. Si tengo que pararme en la puerta para sacar adelante los proyectos, pues lo hago.

SEMANA: ¿Cuál fue el momento que más sufrió en esta legislatura?.

S.P.: Cuando teníamos que contar con mayorías absolutas y estaba a punto de disolverse el quórum. Cuando me tocó, honrosamente, hacer de portero.

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