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| 1/25/2009 12:00:00 AM

“No puedo responder por la salud mental de Yidis”

El ex ministro Sabas Pretelt, acusado de ser uno de los protagonistas de la Yidis-política, se defiende.

S EMANA: Cuando usted se retiró del Ministerio del Interior, en las encuestas aparecía como el mejor ministro del cuatrienio, pero ahora aparece como uno de los protagonistas de la Yidis-política para asegurar la reelección de Uribe. Concretamente se le acusa de darles dos notarías a amigos de Yidis y de Teodolindo.

SABAS PRETELT: Yo no tengo nada que ver con la Yidis-política, que es precisamente eso, política y de la mala. No hice ningún ofrecimiento a los parlamentarios para que votaran. En la sola reelección hubo 333 votaciones y todas se ganaron.

SEMANA: Pero los dos notarios fueron candidatizados por Yidis, según afirmó la misma ex parlamentaria.

S.P.: A mí no me extraña que alrededor de los nombramientos de los dos notarios a fines de 2005 Yidis Medina haya hecho intrigas para apoyar sus nombramientos, pero no las hizo conmigo. Lo que yo no he parado de decir y lo he demostrado hasta la saciedad es que en junio de 2004, año y medio antes, cuando se votó en la comisión primera la reelección, ni ella había pedido ni el gobierno le había ofrecido candidatos para notaría.

SEMANA: Entonces ¿qué explicación le da usted al hecho de que Yidis Medina esté encarcelada por confesar que le pagaron por cambiar su voto? ¿Quién en su sano juicio se autoincrimina diciendo mentiras?

S.P.: Yo no le puedo responder por la salud mental de esta mujer. Lo que sí puedo garantizarle es que a ella nadie le cambió su voto. En la junta de parlamentarios conservadores, un mes antes de que se votó la reelección, aprobó con el resto de su partido respaldarla y eso está en las actas. Además, le cuento esta perla: ella dijo que le cambiaron el voto el día de la votación durante su visita al Palacio de Nariño entre las 11 de la mañana y la una de la tarde, y que de allí salió a votar al Congreso. Y resulta que en los noticieros de RCN y Caracol entre las 7 y las 10 de la mañana del mismo día había reiterado que iba a votar con su partido a favor de la reelección.

SEMANA: Pero ella no es la única que lo acusa. El superintendente Manuel Cuello dijo que él lo tenía informado a usted de todos los movimientos en las notarías.

S.P.: Eso es verdad, yo mismo lo he dicho en todas mis declaraciones y no tiene nada de misterioso. Antes de los concursos establecidos por la ley para designar notarios esa responsabilidad recaía directamente sobre el Presidente de la República y el Ministro del Interior y de Justicia. Lo incomprensible es que conviertan este hecho rutinario y obligatorio en indicio de falta disciplinaria. Mucho más grave habría sido no llenar las vacantes de las notarías.

SEMANA: ¿Como es el caso de Luis Camilo O'Meara? ¿De donde salió su nombre para notario 67?

S.P.: Yidis ha dicho que ella recomendó al notario para hacerle un favor a un parlamentario. También ha reconocido que ella y su compañero César Guzmán llevaron personalmente la hoja de vida de O'Meara a la Superintendencia de Notariado y Registro. Pero eso no tiene nada de raro. Prácticamente todos los parlamentarios proponen cosas de esa naturaleza en sus regiones. El procedimiento que se llevó a cabo de ahí en adelante fue el rutinario y ajustado a las normas. La hoja de vida fue examinada por el Presidente, el secretario general de la Presidencia y por el Ministerio y se le dio el visto bueno. Una persona que llena todos los requisitos no puede ser descalificada sólo porque la propone un parlamentario. Pero eso no tiene nada qué ver con la reelección.

SEMANA: ¿Usted conoció al señor O'Meara, notario 67 de Bogotá?

S.P.: Yo firmé el decreto junto al señor Presidente y he dicho muchas veces que también firmé el acta de posesión. Pero nunca traté personalmente al doctor O'Meara. Esas situaciones se manejan a través de la Secretaría General del Ministerio. No había actos protocolarios.

SEMANA: Pero si todo es tan rutinario y tan sencillo, ¿por qué la Procuraduría considera que usted 'sobornó' a Yidis y a Teodolindo con dos notarías para que cambiaran su voto?

S.P.: Me duele que la Procuraduría haya dicho esto sin constatar las pruebas. Basta decirle que la Notaria de Barranca dice haber conocido a Yidis en 2005 cuando la nombraron y no en la época de la reelección en 2004. Yidis dice en el video con Daniel Coronell que a ella no le ofrecieron notarías para votar. Y ese video ha sido considerado la prueba reina. Y el secretario general de la Presidencia, sin ningún misterio, dice que él decidió el nombramiento en forma transparente porque tenía una buena hoja de vida y un notario se había jubilado en junio de 2005. El superintendente, por su parte, garantizó que cumplía los requisitos y no se podía dejar una vacante. Y todo esto pasó un año después de la reelección.

SEMANA: Pero en el caso de O'Meara se demostraron transacciones irregulares con el ex congresista Teodolindo Avendaño que probarían que se negoció una notaría.

S.P.: Al nombrar un notario el gobierno no puede ser responsable si el funcionario acaba cometiendo delitos. Los pactos que se han revelado me parecen vergonzosos. Pero ¿qué demonios tiene que ver esto con la reelección que se votó 18 meses antes?

SEMANA: ¿Por qué cree usted entonces que la Procuraduría asegura que tiene la lista de vacantes que le dieron a Yidis durante la votación de la reelección, para que así ella pidiera lo que quisiera, que en ese caso fue un cargo en Barranca?

S.P.: Se trató de una ligereza investigativa imperdonable. La misma Yidis afirmó en su indagatoria que alguien le entregó esa lista de vacantes después de una visita a la Superintendencia, en la época de Manuel Cuello y sucede que durante la votación de la reelección en 2004 el superintendente era José Félix Lafaurie, quien sostiene obviamente que no produjo esa lista. Y Yidis reconoce que jamás habló con el doctor Lafaurie. Lo más vergonzoso es que la fecha de la lista es del año 2005. Ese análisis tan sencillo no se hizo con el ánimo de producir pruebas aparentes y resultados con unas intenciones que no me atrevo a calificar.

SEMANA: ¿Está usted acusando al entonces procurador Maya de haberle abierto investigación por razones políticas y no jurídicas?

S.P.: Sobre eso no voy a hacer ningún comentario.

SEMANA: Otra cosa que dice la Procuraduría es que los ministros no tenían la facultad para participar en las discusiones del Congreso sobre la reelección.

S.P.: Esa puede ser la mayor barbaridad de todas las que he visto en este proceso. Si eso hiciera carrera, los ministros violarían la Constitución y la Ley. El Ministro del Interior y de Justicia no sólo tiene la facultad, sino la obligación, de participar y opinar, de lo contrario puede incluso ser sometido a moción de censura. Y esa no es teoría mía sino del propio Maya. Ante las presiones que yo tenía en aquel entonces, le consulté sobre el asunto y él escribió en su concepto ante la Corte lo siguiente: "Debe advertirse que el gobierno está expresamente facultado para concurrir a la formación de las leyes y que la actividades que desplegó el Ministro de Justicia en nombre del gobierno, para apoyar el proyecto de acto legislativo, están dentro del marco constitucional vigente... Finalmente, el cargo relativo a la participación del gobierno en causa propia, carece de certeza y pertinencia".

SEMANA: Y si ese concepto existía, ¿por qué lo acusaron entonces?

S.P.: La pregunta es otra, más bien: ¿por qué tuvieron que cambiar el concepto para acusarme? Ahora el propio Maya se contradice con la siguiente joya jurídica: "Los servidores del Estado tenían la obligación legal y ética de apartarse de la actividad legislativa que adelantaba el Congreso y dejar de actuar en el trámite del proyecto de Acto Legislativo... toda vez que su condición de miembros del gabinete de gobierno y al debatirse la reelección inmediata del Presidente en ejercicio, doctor Álvaro Uribe Vélez, podría concurrir un interés parcializado y personal". ¿Le parece a usted posible que esta frase haya sido escrita por el mismo Procurador que escribió la anterior?

SEMANA: ¿Entonces lo que usted ve es una conspiración entre Yidis, el ex procurador y el ex superintendente? ¿No le parece a usted raro que tres personas que nada tienen que ver la una con la otra coincidan en atribuirle a usted una responsabilidad en esos cambios de voto?

S.P.: Yo reconozco que todo esto ha adquirido una dimensión de escándalo político y que hay una gran presión de la opinión pública. Pero por eso uno no puede pasarse por la faja el Estado de derecho. El eje de la investigación que se me abrió es que yo supuestamente le ofrecí a Yidis dos notarías para reelegir al Presidente. Y resulta que hace pocos días, ya para cerrarse la investigación en la Fiscalía, mi abogado le preguntó a Yidis si Sabas Pretelt de la Vega le ofreció antes, durante o después de la reelección alguna dádiva o algún puesto, y ella afirmó enfáticamente que no. Y allí estaba presente la delegada de la Procuraduría. Entonces ¿cuáles fundamentos existen para los cargos?

SEMANA: Bueno, ya para terminar, ¿qué opina de una nueva reelección de Uribe?

S.P.: No me atrevo a decir ni pío. De pronto me abren otro pliego de cargos.
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