Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 10/28/2011 12:00:00 AM

"No solo ha habido alcaldes incapaces y chambones, sino falta de equipos entrenados"

Para el experto en pensamiento estratégico Jorge Gaitán la campaña por la Alcaldía de Bogotá no abordó los temas "profundos".

Jorge Gaitán Villegas, analista de Razonpublica.com y experto en pensamiento estratégico, ha cuestionado la falta de altura en el debate por la administración de la ciudad. En su criterio, los programas y discursos de los candidatos dejaron a un lado las discusiones complejas para sacar a Bogotá de la crisis, convertirla en una ciudad competitiva y posicionarla en el mundo.

En entrevista con Semana.com, Gaitán Villegas propone algunas soluciones de mediano y largo plazo.

Semana.com: Usted ha afirmado que las propuestas de los candidatos a la Alcaldía de Bogotá no están a la altura de los desafíos de Bogotá. ¿Por qué?

J.G.V.:
El tema central que debió dominar la campaña electoral para escoger al nuevo Alcalde Mayor es la conexión entre la planeación y la ejecución, donde lo público debe predominar sobre lo privado.

La administración pública de Bogotá no ha sido capaz de ejecutar oportunamente los planes bien concebidos desde hace 60 años y adoptados para ser ejecutados progresivamente. Esta desconexión ha inducido una acumulación de errores y de problemas tan complejos, que han desbordado las últimas administraciones, neutralizando su liderazgo político.

Ante la falta de autoridad desde lo público, diferentes actores privados han aprovechado en su favor este vacío: el desorden actual de la ciudad es la resultante aleatoria del juego no planificado de los intereses privados en la ciudad.

Semana.com: Hasta ahora la campaña se ha concentrado en tres temas: movilidad, seguridad y corrupción. ¿Cuál cree usted que es el tema del que deberían estar hablando los candidatos y por qué?

J.G.V.:
El atraso frente al cumplimiento de las obras del plan vial, del sistema de transporte masivo y la falta de articulación de la red vial en un conjunto coherente y racional, incluso el más elemental mantenimiento, son un ejemplo más del desorden que se ha acumulado. La corrupción no es más que un corolario. Este es el aspecto más obvio y visible de la incapacidad en gestión urbana que se ha revelado como el problema principal de la ciudad.

Semana.com: La planeación de la ciudad debería ser un esfuerzo integral. Para usted, ¿cuáles son los temas imperativos que deben articularse en un programa para Bogotá?

J.G.V.:
Otras dimensiones menos visibles como las redes de servicios públicos, la conectividad, la productividad económica, el ordenamiento del suelo, la capacidad exportadora, la generación de empleo productivo y digno, la capacidad de adaptación al cambio climático y la recuperación de las estructura ecológica principal, la articulación inteligente con el entorno inmediato de la sabana y con el entorno de la región entera, buscando la conformación de una red eficiente de ciudades prósperas y complementarias. Nada de esto será posible sin una muy avanzada administración pública de la ciudad.

Es muy elevado el nivel de capacidad real de gestión urbana coordinada que exige una ciudad del tamaño y con la estructura de Bogotá: la administración pública no ha sido capaz de administrar el corto plazo, ni el mediano ni el largo plazo. No son solo alcaldes incapaces y chambones. Es la falta de equipos entrenados en la toma de decisiones públicas y en la ejecución eficiente.

Sin una formación cuidadosa, planificada y permanente de altos funcionarios para Bogotá, la ciudad seguirá presa de los aventureros en política y de equipos de aficionados o de académicos teóricos que no se han curtido en una larga práctica del manejo de la ciudad. Ante este panorama, todo tenderá a ir aún peor.

Semana.com: Entonces, ¿qué propone?

J.G.V.:
Empezando por el próximo Alcalde Mayor – quede quien quede – todo el equipo directivo de gobierno distrital — incluyendo a los concejales — y de ahí hacia abajo, deberían consagrar una parte importante de su tiempo a estudiar gestión urbana como equipo de gobierno. La administración Distrital debería crear su propia Escuela de Alto Gobierno para Bogotá, dar ejemplo de humildad y de voluntad para corregir los errores del pasado y comenzar a construir seriamente el futuro de la ciudad sobre bases sólidas, formando equipos de funcionarios públicos empoderados. Eso podría inspirar a las demás instituciones y generar una corriente de entusiasmo de búsqueda colectiva de soluciones posibles. La ciudadanía aplaudiría un esfuerzo en este sentido.

En lugar de soluciones parciales desde perspectivas limitadas —que hasta ahora nos han llevado a una sistemática fracasomanía colectiva— se debería crear una escuela de entrenamiento, no administrada desde la academia sino nacida de la práctica, con una perspectiva holística, capaz de articular las múltiples dimensiones de la complejidad urbana de Bogotá.

Semana.com: ¿Existen ejemplos de esta escuela de alto gobierno?

J.G.V.:
Existen algunos ejemplos de este tipo de escuela práctica de aplicación para la formación de altos funcionarios desde lo público. La más célebre y antigua es la “Ecole Nationale d’Administration” (ENA) creada en 1945 por el Estado francés que surgió del desastre de la Segunda Mundial. Una vez finalizadas las operaciones militares, se organizó en Francia un gobierno de coalición entre la izquierda y la derecha con los patriotas que habían conformado distintas fuerzas de la resistencia contra el nazismo.

Había que reconstituir un nuevo Estado sobre la base de gente joven y entusiasta que había recuperado la ilusión de la libertad y de la prosperidad, colectivas. Desde entonces se prepara un contingente cada año, a partir de un exigente proceso de selección que escoge a cien alumnos de entre unos cuatro mil candidatos.

Ese grupo de futuros altos funcionarios recibe una formación práctica es enviado a administraciones territoriales fuera de la capital y al cabo de cuatro años vuelve a la capital y recorre ministerios u otros grandes cuerpos administrativos hasta llegar a ser directores. Al cabo de diez años, el contingente está listo para asumir la responsabilidad de tomar las grandes decisiones del Estado en Francia. Se habrán convertido en enarcas.

Semana.com: Según el estudio realizado para la Cámara de Comercio de Bogotá por la consultora McKinsey, ‘Bogotá 2038, una visión para el futuro’, publicado en 2010, Bogotá está rezagada en crecimiento económico, comparada con otras ciudades de la región y del mundo, que son sus rivales. ¿Cuál es el riesgo, en caso de que la ciudad no crezca económicamente?

J.G.V.:
Bogotá, según ese estudio, ocupa hoy el puesto 82 entre las 100 ciudades más grandes del mundo. Si el PIB per cápita de la ciudad no crece en forma sostenida al 7 por ciento de aquí al año 2038, otras ciudades relegarán a Bogotá al puesto 92. El problema es que la ciudad sólo ha superado el 7 por ciento en dos cortos momentos: en 1994 y en 2006.

Es decir, es muy poco probable que la ciudad conserve su puesto actual. De hecho, saldrá de la lista de las 100 ciudades más importantes y significativas del mundo.

En conclusión, una ciudad mal administrada, incapaz de ejecutar planes a corto y mediano plazo, no puede crecer al ritmo que exige la competencia mundial. Solo tiene un futuro asegurado: volverse irrelevante.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1842

PORTADA

La voltereta de la Corte con el proceso de Andrade

Los tres delitos por los cuales la Corte Suprema procesaba al senador se esfumaron con la llegada del abogado Gustavo Moreno, hoy ‘ad portas’ de ser extraditado. SEMANA revela la historia secreta de ese reversazo.