Sábado, 3 de diciembre de 2016

| 2015/11/06 19:00

Palacio de Justicia: Noemí no pide perdón

La exministra de comunicaciones en 1985 no se arrepiente de ninguna de sus actuaciones durante los días de la toma de la edificación por parte del M-19.

Noemí Sanín. Foto: Archivo particular

El 6 de noviembre del 2015 no dejará de ser un día histórico. Treinta años después de uno de los más sangrientos episodios de la historia del país, la toma del Palacio de Justicia, el presidente de la República, Juan Manuel Santos, pidió perdón a los familiares de las víctimas al reconocer la responsabilidad del Estado en el holocausto.

No fue el único que lo hizo. Belisario Betancur, el presidente de la época, también hizo lo propio. Y aunque para muchos este reconocimiento resulta tardío, lo produjo el recuerdo de los 30 años de la tragedia.

El país aún espera que otras personas, actuales protagonistas de la política nacional, también pidan perdón. Noemí Sanín, ministra de Comunicaciones durante el gobierno Betancur, es una de las personas a las que se les reclama esta actitud. Noemí, 30 años después, dice que no va a pedir perdón.

“Sin soberbia alguna, ratificó que no. No lo haré. Sería fácil hacerlo, se me recomienda como conveniente. ¿Por qué no pido perdón? Porque una y otra y vez analizo mi conducta, no encuentro en mi memoria, ni en los más profundos y exigentes resquicios de mi conciencia, y menos en mi razón, motivo alguno para hacerlo. Sería un acto de retórica, quizá políticamente correcto, pero para mí, carente de sentido”, dijo Sanín en un escrito que difundió al cumplirse 30 años de los fatídicos acontecimientos.

La exministra recordó que durante el 6 y el 7 de noviembre su principal objetivo era coadyuvar a salvar las vidas de quienes se encontraban en el palacio de justicia, apegada a la ley y “con la mira  puesta en la preservación de la democracia, tan  gravemente amenazada como lo fue por el terrorismo y el narcotráfico”.
 
A Sanín se le cuestionaron algunas de sus decisiones mientras trascurrían los hechos. Por ejemplo, la de interrumpir la transmisión que las emisoras y cadenas de televisión hacían sobre lo que sucedía en la Plaza de Bolívar, ordenar la transmisión de un partido de futbol mientras el Palacio empezaba a ser consumido por llamas. También señala de haber llamado a las cadenas radiales a impedir llamadas telefónicas a rehenes de palacio, luego que en Alfonso Rayes Echandía, a través de la radio, pidió al presidente Betancur que diera la orden de cese al fuego.

Treinta años después, Sanín insiste en que no hubo censura a la prensa y que ella no tiene por qué pedir perdón por los hechos del Palacio de Justicia. 

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