Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2010/09/08 00:00

Nombramiento de Arias: un premio que puede costar caro

La designación del ex ministro es, hasta el momento, el nombramiento que despierta la mayor polémica, desde cuando Santos asumió el poder.

Foto: León Darío Peláez. El designado embajador de Colombia en Italia, Andrés Felipe Arias.

El ex candidato presidencial y consentido del Presidente Álvaro Uribe, Andrés Felipe Arias, ocupará el cargo de embajador en Italia, luego de que el embajador Sabas Pretelt renunciara al cargo para atender los requerimientos que tiene de la Justicia colombiana.

Pretelt fue llamado a juicio por su presunta responsabilidad penal en el intercambio de favores del Gobierno de Uribe con algunos congresistas para la aprobación del proyecto que permitió la primera reelección.

Un ex asesor de Arias, quien pidió la reserva de su nombre, le contó a Semana.com que el cargo diplomático en Europa para el ex ministro estaba reservado desde hace varios días. Sin embargo, el destino aún no se conocía. Con la salida de Pretelt quedó habilitada la posibilidad de que la embajada asignada fuera la de Italia, y tras la respectiva notificación, fue el propio Presidente quien anunció, este miércoles, el nombramiento.

Al menos dos hipótesis explican la designación de Arias en la embajada italiana: la primera es que el presidente Juan Manuel Santos buscó premiarlo por su apoyo durante la campaña; y la segunda, que buscó quitarse de encima a un potencial contradictor de algunas de sus políticas más importantes.

Para el analista político Rafael Nieto, la designación de Arias en la embajada obedece a que el ex ministro era el único de los “que se la jugaron por apoyar a Juan Manuel Santos que no tenía un cargo en el aparato estatal”.

Arias fue uno de los protagonistas ‘duros’ en la campaña por la Presidencia. Sin embargo, le costó caro el escándalo de Agro Ingreso Seguro, en el que su gestión en el ministerio de Agricultura se vio comprometida por la entrega de subsidios para el agro a familias adineradas de la Costa Caribe.

A pesar de que era el preferido del entonces presidente Álvaro Uribe, según lo dejó ver en algunas de sus declaraciones públicas y privadas, perdió la consulta frente a Noemí Sanín.

Sin embargo, tras su derrota en la consulta, se empeñó en apoyar a Santos al punto de que logró convencer a los caciques del Partido Conservador para que hicieran campaña por Santos, incluso, en la primera vuelta.

Por esta razón, para Nieto, el nombramiento de Arias debe verse como “un gesto de reconocimiento y gratitud”. El analista aduce que la hipótesis de que el Gobierno nombró a Arias en la embajada de Italia para “quitárselo de encima”, proviene de los antiuribistas que intentan ver “rupturas entre Santos y Uribe que no existen”.

“Para Arias es mucho mejor irse para Italia. A él no le conviene desgastarse políticamente peleando contra la Ley de Tierras u otras propuestas del Gobierno que no le gustan”, dijo por su parte a Semana.com el mismo ex asesor del ministro.

Esta declaración parece controvertir la idea de que entre Santos y Arias todo marcha bien. Más, si se tiene en cuenta que en la cartera de Agricultura el Presidente nombró a Juan Camilo Restrepo, quien ha sido un duro crítico del manejo de los subsidios de Agro Ingreso Seguro y, además, ha anunciado varias reformas a esa política.

“Si Santos lo hizo por tratar de evitar el debate sobre el cambio de política en el ministerio de Agricultura, la designación de Arias, de toda maneras, va a tener un costo político alto, pues va en contravía de lo que prometió en materia de Política Exterior”, dijo a Semana.com el director del Centro de Estudios Constitucionales, Plural, Armando Novoa.

¿Y por qué la embajada?

“Tradicionalmente, el cuerpo diplomático se ha utilizado por el Gobierno para el pago de favores políticos. Las expresiones de apoyo de Arias durante la campaña tuvieron como premio el cargo consular”, dijo Carlos Guzmán, politólogo de la Universidad del Norte a Semana.com.

En su criterio, es una contradicción que por un lado el Gobierno envíe mensajes de querer mejorar la Política Exterior y por el otro designe a personas por simples razones políticas en los cargos diplomáticos.

Sin embargo, reconoce Guzmán, al Gobierno le hubiera quedado mal nombrar a Arias en un cargo de más alto nivel en pago de su respaldo. ¿La razón? Arias tiene abierta una investigación, producto de las presuntas irregularidades en el manejo de AIS.

Este martes, el ex ministro Arias cumplió una cita con un fiscal anticorrupción para explicar el manejo que hizo durante su gestión del programa AIS, que originalmente fue diseñado para evitar el impacto del TLC sobre los pequeños productores agrícolas y terminó favoreciendo a terratenientes y grandes empresarios. La diligencia duró 11 horas.
 
Por esta razón, Novoa advierte que la decisión de Santos es “un paso en falso”, que no “envía una buena señal de transparencia” en su apuesta por darle un nuevo rumbo a la Política Internacional.

El analista argumenta que: “una regla del decálogo de la Política Exterior debería ser no nombrar a personas subjúdices en las embajadas”.

“En el gobierno anterior parecía una condición tener una investigación de la justicia abierta para poder ser embajador”, agrega.

La designación de Arias en cualquier cargo del Gobierno hubiera causado críticas por causa de su imagen desfavorable. En este caso, nuevamente, parece que primó el pragmatismo de Santos pues detrás del apoyo conservador a su candidatura estuvo siempre el ex ministro.

Lo que sí queda claro es que de todos los nombramientos hechos por el nuevo mandatario de los colombianos, éste, el de Arias, amenaza con convertirse en el más polémico y que ese debate irá para largo.

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