Domingo, 22 de enero de 2017

| 2006/09/30 00:00

“Nos faltó manejo”

En entrevista con SEMANA el ex vicefiscal Jorge Armando Otálora explica las razones de su salida de la Fiscalía

Según dijo Jorge Armando Otálora, la crisis que vivió la Fiscalía General de la Nación a raíz del episodio del síquico Armando Martí fue una tormenta en un vaso de agua

El ex vicefiscal Jorge Armando Otálora terminó siendo el mayor damnificado del escándalo causado por las revelaciones de SEMANA sobre las actividades del síquico Armando Martí en la Fiscalía General: se quedó sin puesto. Otálora aceptó hablar con SEMANA sobre su renuncia y otros temas polémicos.

SEMANA: ¿Se siente un chivo expiatorio?

Jorge Armando Otálora: No quisiera pensar en eso. En estos cargos todos somos fusibles. Me voy con tranquilidad de conciencia, pero un poco triste porque habría preferido salir en otro ciclo de la institución y no en medio de un hecho bochornoso.

SEMANA: ¿Cree que lo que está ocurriendo en la Fiscalía es una verdadera crisis, o es una tormenta en un vaso de agua?

J.A.O.: Se armó una tormenta en un vaso de agua. Le voy a hacer un reconocimiento de culpabilidad porque creo que nos faltó un mejor manejo para explicarle a la opinión pública qué era lo que había pasado.

SEMANA: Si era algo tan insignificante, ¿no es demasiado alto el costo de la salida del vicefiscal y la directora nacional de Fiscalías?

J.A.O.: El episodio jugó un papel importante, pero el Fiscal tenía claro lo que tenía que hacer. Ya se estaba cumpliendo un año de la administración y generalmente a esas alturas se hace un balance de cómo está funcionando la institución.

SEMANA: ¿Por qué después de la revelación de SEMANA sobre Martí usted sale ante los medios y no el Fiscal?

J.A.O.: Ese domingo nos reunimos con el Fiscal y acordamos que él iba a salir a atender a los medios de comunicación al día siguiente. A las 8 de la mañana del lunes me llamó y me dijo: estuve reflexionando, mejor atienda usted a los medios. Le dije que no veía que eso fuera sensato. Él insistió y ante su solicitud, lo hice.

SEMANA: Días después se filtró el documento confidencial que redactaba Martí. Algunas personas creen que fue usted.

J.A.O.: La persona menos interesada en generarle un desgaste con esa situación al señor Fiscal y la institución era yo

SEMANA: Pero el que ese documento se haya filtrado parcialmente, omitiendo la parte que lo menciona a usted, lo deja como sospechoso...

J.A.O.: Eso no es cierto. Ahí se ve la mala fe. No sé ni qué filtraron ni qué no filtraron.

SEMANA: Y entonces, si usted no tiene nada que ver con nada, ¿por qué renunció?

J.A.O.: Yo no presenté mi renuncia el lunes. Mi renuncia siempre ha estado encima de la mesa del señor Fiscal.

SEMANA: ¿Sabía que algunos gobiernos extranjeros dicen hoy que están más tranquilos con usted por fuera de la Fiscalía?

J.A.O.: Si han hecho esos comentarios, me entristece porque sería el último en enterarme. Nunca me manifestaron problemas o inconvenientes de ninguna naturaleza.

SEMANA: ¿Pero sabía que había ese tipo de comentarios?

J.A.O.: Nadie me hizo comentarios. Nadie me llamó a preguntarme sobre temas míos o sobre personas que estuvieran a disposición mía.

SEMANA: Juan Carlos López, el gerente del proyecto Esperanza, hace algunos meses se vio involucrado en un episodio de conversaciones con mafiosos. ¿Usted sabía?

J.A.O.: Él era asesor del Fiscal. Había el rumor sin pruebas, de sospechas, y lo sacan de Esperanza porque me imagino que era un movimiento normal que hacía el Fiscal de uno de sus asesores. Pero él no dependía de mi despacho.

SEMANA: Se dice que a López no lo sacan de la Fiscalía sino que lo mueven de cargo porque sabía cosas oscuras que estaban pasando en la Fiscalía...

J.A.O.: Quiero ser enfático: no jugué ningún papel.

SEMANA: El caso de López no es el único. También se ha mencionado a Ariza, ex jefe de la Unidad Antinarcóticos.

J.A.O.: Ese es un rumor que ustedes los medios empiezan a buscar y a tejer dándole credibilidad. Lo del doctor Ariza es un tema elemental. Estando él como jefe de la Unidad Antinarcóticos, el Fiscal General lo asciende a fiscal delegado ante el tribunal. ¿Dónde está lo malo?

SEMANA: Usted trabajó con el ex procurador Jaime Bernal Cuéllar. Se afirma que gracias a esa relación lo ha ayudado a mover procesos dentro de la Fiscalía y que tiene privilegios.

J.A.O.: Eso es una perversidad de abogados interesados en estos escándalos. Claro que conozco al doctor Bernal. Fui su alumno en el Externado. Y su compañero en el Externado. Compartí oficina con él. Pero después me independicé. Sin embargo no dejé de tomar medidas de lealtad con la institución: tan pronto me posesioné le entregué al Fiscal una lista de todos los procesos en los que yo intervine para que me apartara de ellos.

SEMANA: Pero dicen que el doctor Bernal se movía como Pedro por su casa en la Fiscalía.

J.A.O.: Son comentarios de mala fe. Es sencillo hacer una inspección en los sistemas de seguridad. Ahí pueden ver cuántas veces fue a la vicefiscalía. Hacía más de tres meses que no hablaba con él.

SEMANA: De los procesos que usted notifica al Fiscal y al Procurador, ¿había procesos contra narcotraficantes?

J.A.O.: No, nunca apoderé ni defendí narcotraficantes. Quisieron relacionar una actuación judicial mía de una persona que apoderé que era socio del Hotel Las Heliconias. Era por extinción de dominio. En esa época elevé sendos derechos de petición al Fiscal General, al jefe nacional de Fiscalías, al jefe de la Unidad de Narcotráfico y de la Unidad de Lavados de Activos a ver si mi apoderante tenía antecedentes o si lo estaban investigando. Tengo las respuestas donde me dicen que no tenía ninguna investigación ni preliminar ni sumaria.

SEMANA: Pero ese hotel resultó que era, a través de testaferros, de uno de los jefes del cartel del norte del Valle. ¿Usted sabía eso?

J.A.O.: Claro, era un hotel que estaba cuestionado porque algunos de los socios estuvieron vinculados al narcotráfico. La persona que yo defendí no estaba vinculada a ningún proceso.

SEMANA: ¿Cómo explica que el ex director seccional de Fiscalías del Quindío haya ejercido el cargo durante casi un año y había sido abogado de personas vinculadas al narcotráfico en esa región?

J.A.O.: Los nombramientos desde el mínimo al máximo dependen directamente del señor Fiscal. En ese nombramiento no tuve absolutamente nada que ver. Tengo entendido que ese señor fue compañero de alguna especialización del señor Fiscal y por ese conocimiento que tenía lo nombró. Después le llegaron muchos informes y el Fiscal, por curarse en salud, tomó la decisión de pedirle la renuncia.

SEMANA: Usted también ha sido señalado de haber hecho reasignaciones de procesos de una manera sospechosa.

J.A.O.: Las asignaciones y reasignaciones se hacen generalmente una vez por semana. Lo hace el despacho del Fiscal, General, a través de una asesora adscrita a su despacho. La vicefiscalía no juega ningún papel en el tema. En una oportunidad en que estuve como Fiscal encargado la asesora me señala que tengo que firmar algunas asignaciones y reasignaciones urgentes.

SEMANA: ¿Algunos de esos procesos tuvieron que ver con la oficina del doctor Bernal o con su antigua oficina de abogado?

J.A.O.: Repito: siempre me declaré impedido en esos casos.

SEMANA: Usted le dijo al Ministro de Defensa, en el caso de los montajes de atentados, que había pruebas de la participación de miembros del Ejército, y al día siguiente el gobierno se echó para atrás porque las pruebas no eran contundentes... ¿Eso influyó en su salida?

J.A.O.: El país desconoce cómo funciona el sistema acusatorio. Las pruebas en este sistema se practican en presencia del juez en una audiencia pública. Hasta antes de todas esas etapas no hablamos de pruebas, hablamos de evidencias. Frente a ese aspecto a mí me dice el fiscal del caso que tiene evidencias pero que le falta confrontarlas y articularlas con otras para tomar una decisión sobre si convoca o no a una audiencia de imputación.

SEMANA: Pero hay malestar entre los militares y un sector del gobierno porque dicen que usted les dijo que sí había evidencias, y por eso salió el general Montoya y se apresuró a leer el comunicado en el que aceptaba la participación de militares en los montajes...

J.A.O.: Yo desconocía las minucias de la investigación y por eso pedí que me acompañara el jefe de la oficina contra el terrorismo de la Fiscalía, y él sí conocía las minucias y así se las transmitimos al señor Ministro de Defensa. Insisto, esas evidencias siguen estando ahí.

SEMANA: Entonces, ¿por eso el gobierno dice que no hay pruebas si sabe que hay evidencias?

J.A.O.: Exactamente. Si uno mira el aspecto técnico, pues claro que no tenemos pruebas porque no existen por ahora. Hay evidencias.

SEMANA: Todo el episodio de Martí dejó ante el país la sensación de que el Fiscal General es débil de temperamento...

J.A.O.: Diría que es un gran ser humano y con una virtud que mal manejada se vuelve defecto: tiene un corazón demasiado grande.

SEMANA: ¿Qué va a hacer ahora?

J.A.O.: Lamentablemente había liquidado mi oficina de abogados. Además quedo impedido para litigar en la Fiscalía por un año. Voy a dedicarme a mis negocios personales. Mi mamá nos crió con un restaurante, y varios hermanos tienen restaurantes y yo no soy la excepción. Me dedicaré a esos negocios.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.