Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 4/17/2005 12:00:00 AM

Odio, desprecio y sevicia

Las Farc atacaron a Toribío, Cauca,un pueblo en resistencia civil contra la guerra. Los cilindros con explosivos se dirigieron de nuevo contra los civiles.

Toribío, uno de los municipios indígenas del Cauca, donde tiene su epicentro la más importante experiencia de resistencia civil del país, fue atacado en la madrugada del jueves por la guerrilla de las Farc. Los bastones y las banderas que los indígenas paeces de esa región han enarbolado contra todos los grupos armados resultaron en vano. Fueron agredidos sin compasión. El alcalde de Toribío, Arquímedes Vitonás, dijo que "la guerrilla atacó a la población civil con odio, con desprecio y con sevicia".

Ese día, a eso de las 5:30 de la mañana, un destacamento de 150 hombres de la columna Jacobo Arenas y del Frente VI de las Farc lanzaron varios cilindros bomba contra la estación de policía y las trincheras que rodean el pueblo. Como suele suceder en estos casos, los explosivos afectaron no sólo las instalaciones militares sino a los civiles. Las bombas estallaron contra la sacristía, la casa de la cultura y las edificaciones alrededor del parque principal.

Ante los primeros disparos, cerca de 2.200 indígenas que habitan en el pequeño poblado se refugiaron en un centro de capacitación donde izaron banderas blancas, con la esperanza de que estas les sirvieran de protección. Otros salieron escoltados por la guardia indígena hacia las veredas más cercanas. Mientras tanto, los enfrentamientos seguían. Los indígenas podían ver desde la distancia sus casas ardiendo. Cuando volvió la calma, el saldo no podía ser más desconsolador. En medio de las ruinas quedaban los cuerpos sin vida de un niño de 9 años y tres agentes de policía. Además resultaron heridos cinco uniformados y 18 civiles; entre ellos se encuentra María Hilda Opowe, una mujer con 30 semanas de embarazo. También quedaron destruidas o calcinadas por el fuego 20 casas. Diversos testimonios de los indígenas coinciden en que, ya iniciado el ataque, las Farc advirtieron que lanzarían cilindros. Luego se atrincheraron en la escuela.

La reacción de la Fuerza Pública fue rápida. Desde Cali, la Fuerza Aérea envió primero un Black Hawk y luego el avión fantasma, que sobrevoló el pueblo pero tuvo que limitarse a filmar los combates, pues si disparaban ponían en riesgo la vida de los habitantes. Otros helicópteros que sobrevolaron el área no pudieron descender porque, al parecer, los insurgentes habían minado los sitios donde estos debían aterrizar. Cuando la guerrilla se replegó hacia las montañas continuaron los combates. La toma duró aproximadamente 10 horas, la mitad que el último ataque de las Farc en ese municipio en 2002.

Al día siguiente, a las 10:45 de la mañana, cuando la población apenas salía de la zozobra, de manera sorpresiva llegó hasta el pueblo en ruinas el presidente Álvaro Uribe. Luego de escuchar la narración de los hechos por los habitantes del municipio y las autoridades, Uribe Vélez se dirigió a quienes se congregaron en la plaza principal para rechazar el ataque: "Fueron muy guapos y muy fuertes mientras estuvieron solos maltratando a la población civil, se sintieron muy guapos mientras disparaban desde una escuela violando los más elementales preceptos de los derechos humanos, se sintieron muy fuertes mientras herían y masacraban a los civiles, se sienten muy fuertes mientras mataron un niñito, pero cuando llegó la Fuerza Pública, vino la otra expresión de su cobardía, ahí mismo emprendieron la huida", dijo.

La Unesco y Human Rigths Watch condenaron el ataque y, en particular, el uso de cilindros. Toribío es una población que ha concitado la atención de muchos observadores internacionales porque justamente allí funciona el Proyecto del Pueblo Nasa, una experiencia que reúne a los cabildos de Toribío, San Francisco y Tacueyó, y que ha sido galardonado dos veces con el Premio Nacional Nacional de Paz y ha obtenido reconocimientos de la Unesco y del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, Pnud. Aun así, ha sido tomado más de 10 veces en las últimas dos décadas.

Desde enero las Farc iniciaron una ofensiva contra las fuerzas del Estado que hasta esta semana había dejado por lo menos 60 militares muertos. Sus cruentas acciones habían tenido como objetivo cuarteles militares, como la base de la Armada en Iscuandé, Nariño, o patrullas en movimiento, como las emboscadas a camiones en Arauca y Putumayo. Pero en Toribío actuaron indiscriminadamente, no sólo contra los militares sino contra los civiles. Una señal más de que para las Farc no hay derecho internacional humanitario, ni siquiera de las poblaciones más vulnerables.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1855

PORTADA

Exclusivo: la verdadera historia de la colombiana capturada en Suiza por ser de Isis

La joven de 23 años es hoy acusada de ser parte de una célula que del Estado Islámico, la organización terrorista que ha perpetrado los peores y más sangrientos ataques en territorio europeo. Su novio la habría metido en ese mundo.