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| 6/26/2014 12:00:00 AM

“Apoyé a Santos por la paz, no por la mermelada”

Bernardo ‘Ñoño’ Elías reclama su cuota en el triunfo electoral del presidente y le pide incrementar la inversión para la Costa Caribe.

Para el controvertido senador de La U Bernardo ‘Ñoño’ Elías los señalamientos de ser uno de los senadores que se beneficiaron electoralmente  de la ‘mermelada’ del gobierno son “una falacia” de sus adversarios políticos. En entrevista con Semana.com, de las pocas que ha dado, aclara que sus 140.000 votos son producto de su gestión como parlamentario y admite que los congresistas no le metieron el hombro a la campaña reeleccionista en la primera vuelta. 

Semana.com: ¿Cómo explicar que la Costra Caribe no salió a votar por Santos en la primera vuelta y en la segunda fue clave para la reelección?

Bernardo Elías: Creo que en la primera vuelta el mensaje a la gente no le llegó muy bien. La Costa Caribe le dio el triunfo al presidente Santos porque la gente compró sus propuestas de paz. Yo, que estuve haciendo campaña, más que todo en la segunda vuelta, noté que cuando uno le decía a la gente que votara por Santos no entendían que era el candidato de la paz. La gente lo que veía en los debates era una pelotera, que el hacker, que los 12 millones. Después ya empezó a calar el mensaje de la paz y los congresistas nos movimos más, hicimos la campaña municipio a municipio, en mi caso en Córdoba, cosa que no habíamos hecho en la primera vuelta. 

Semana.com: ¿Por qué no le metieron el hombro a la primera vuelta? 

B. E.: Los congresistas sí nos movimos más en la segunda vuelta, hay que decirlo con claridad. En la primera vuelta hicimos campaña en Montería porque el presidente Santos fue apenas allá. En la segunda vuelta fuimos todos los congresistas juntos a la gran mayoría de municipios de Córdoba y eso motivó más a la gente, y no me cabe duda que eso pasó en el resto del país.

Semana.com: ¿Es cierto que ustedes hicieron campaña sólo hasta el momento en que la campaña tuvo que ‘aceitar sus maquinarias’? 

B. E.: No sé a qué llaman ‘aceitar las maquinarias’, cada quien tiene su perspectiva sobre esa frase. En el caso nuestro en Córdoba sí hubo un trabajo logístico. Nosotros no gozamos de las facilidades que tienen otras ciudades como en Bogotá donde se pone el transporte público en condiciones módicas, o en Medellín donde el transporte en el metro es gratuito. Allá en Córdoba y en la Costa toca enviar a los corregimientos y a los municipios más buses para que  las personas que no tienen cómo movilizarse acudan a las urnas.

Semana.com: ¿Entonces reconoce que les trasladaron recursos para garantizar el triunfo en las elecciones? 

B. E.: Nosotros los congresistas no manejamos recursos. La campaña tiene una gerencia que nombra a una persona experta en política en cada departamento, y esta persona surte de transporte a cada uno de los municipios. Y las personas que ven el afiche del presidente Santos en cada bus ahí se montaban. 

Semana.com: Se dice que usted, uno de los mayores electores de La U, fue indiferente en la primera vuelta porque sintió poco respaldo ante los señalamientos de haber recibido la mermelada del gobierno…

B. E.: Sobre la mermelada debo aclarar que los congresistas no recibimos recursos, los reciben los entes territoriales. Nosotros hacemos gestión, pero no contratamos. Esa falacia de la mermelada fue un tema de campaña que provino de los enemigos políticos, para mostrar una cosa que nunca sucedió, y que era que sacamos más votos porque nos hubieran dado más recursos. Eso nunca sucedió. Sí hubo una incomodidad, pero no fue un hecho que nos llevara a condicionar el apoyo al presidente Santos. Fue una incomodidad personal que fue superada porque el presidente del Partido de la U, Sergio Diaz Granados, salió a dar las aclaraciones necesarias. Pero siempre estuve firme y consideré que la mejor propuesta era la del presidente Juan Manuel Santos.   

Semana.com: Como muchos congresistas, ¿usted también reclama su cuota en el triunfo de Santos? 

B. E.: Fuimos partícipes de este triunfo, así lo considero, pero yo no estoy pensando en participación de ninguna índole.  Lo que quiero es que se alcance la paz. No hay zona que necesite más la paz que la Costa Caribe. En el Congreso voy a hacer un estudio de los temas económicos del posconflicto. Los acuerdos de paz van a generar una inversión económica sin precedentes y esos recursos deben salir de alguna parte. A partir del 20 de julio propondré la creación de una comisión que se dedique a estudiar las inversiones que demandará la paz, el origen de los recursos, que desde ya se calculan en 100 billones de pesos. 

Semana.com: Si no fue por la mermelada, ¿cómo explica que usted en solo cuatro años duplicó su votación al pasar de 74.000 votos a 140.000?
 
B. E.:  Yo tengo trabajo político, lo demostré ahorita en las elecciones presidenciales. Mi estructura política es sólida principalmente en los departamentos de Córdoba, Sucre y La Guajira. Siempre lo he dicho y lo he puesto sobre la mesa. Cuento con un respaldo de más de 80 concejales en el departamento de Córdoba, más de 20 en Sucre, más de 20 en La Guajira, cuento con un grupo que ha ido creciendo basado en un trabajo legislativo, en un control político y un trabajo de la mano con las regiones. Eso genera votación y respaldo de la gente. Los municipios del departamento de Córdoba nunca habían tenido un interlocutor con el gobierno central, hoy lo y tienen conmigo. Estoy seguro que si las elecciones volvieran a repetirse sacaría los mismos votos. 

Semana.com: También se ha cuestionado su gestión en el Congreso y que se dedicó a presentar proyectos de homenajes y condecoraciones… 

B. E.:  Presentamos 24 proyectos de ley de los cuales seis se convirtieron en ley. Fui el autor del estatuto del consumidor que les dio la oportunidad a los colombianos el derecho a reclamar en la compra de bienes y servicios. Fue ponente del plan de desarrollo, del presupuesto general de la Nación, de la reforma tributaria. También me siento orgulloso de leyes que elevaron a patrimonio cultural de la Nación un colegio en Sahagún y la semana de la cultura en Sahagún, que es la ciudad cultural de Córdoba. Hice el debate de Cerro Matoso que fue muy sonado y en el que pusimos en el banquillo al ministro de minas y a la BHP Billinton, la empresa que explota la mina. Entonces no solo pueden mirar las leyes culturales, también hay que mirar otras leyes que le han servido al resto del país. 

Semana.com: Usted llegó al Congreso en el 2006 de la mano del expresidente Uribe y ahora está con Santos, ¿es usted de los que está siempre con quién esté en el poder?  
  
B. E.:  Yo apoyé al presidente Uribe hasta donde la Constitución lo permitió. Soy amigo del expresidente, creo que él debe considerarme igual. Fue un presidente que hizo bien las cosas por el país, consolidó la economía, le dio al país una seguridad importante, pero en este periodo considero que llegó el momento de sentarse a dialogar con los grupos armados y eso lo está haciendo el presidente Santos. Fui uribista y lo apoyé pero como yo soy un hombre de partido apoyé al candidato de La U que fue el presidente Santos. 

Semana.com: Se encontrará con su exjefe en el Congreso, ¿cómo ve la presencia de Uribe en el Senado? 

B. E.:  Su presencia será enriquecedora, le dará un tono más interesante al Congreso que perderá su monotonía. Uribe es una persona inteligente, de una vasta experiencia. Estaremos para debatir. No podemos tomar una posición de rivalidad, no podemos hablar de paz fuera del Capitolio y adentro entrar en confrontaciones. Cualquier proyecto que presente el Centro Democrático que beneficie al país debe ser apoyado. 

Semana.com: ¿Entonces cree que la Unidad Nacional debería tender puentes de concertación con Uribe?

B. E.:  Santos es una persona de paz, los partidos de la Unidad Nacional estamos abiertos al diálogo. Si bien es cierto que la oposición en cualquier congreso debe existir no significa que vaya a haber confrontaciones y enfrentamientos. Si hay temas para beneficio del país pues nos pondremos de acuerdo con el Centro Democrático, si no estaremos dispuestos a hacer debates en contra de las propuestas del presidente Uribe. 

Semana.com: ¿Por qué declinó la aspiración a presidir el Senado?

B. E.: La verdad es que nunca aspiré a ser presidente del Senado, por ahora. Fue una leyenda urbana de los medios de comunicación que suponen que el que tuviera la votación más alta podía reclamar esa dignidad. 

Semana.com: ¿O fue que hubo sugerencias desde la Casa de Nariño para que ni tanto usted como Musa Besaile posesionaran al presidente Santos? 

B. E.: Tampoco es cierto. El poder legislativo es independiente y el presidente Santos es una persona respetuosa de eso, nunca se ha metido ni ha hecho sugerencias sobre el candidato a la presidencia del Congreso. Yo simplemente decliné a una aspiración. El trabajo del presidente es demandante y yo estoy concentrado en sacar adelante los temas del posconflicto, a eso me dedicaré en estos cuatro años. No fue porque nos hayan dicho que no aspiremos.  

Semana.com: ¿Reclamará la poderosa bancada de la Costa mayor representación de la región en el gabinete? 

B. E.: Lo que debemos reclamar es mayor inversión para la Costa. Si después de alcanzados los acuerdos no se invierte en las regiones la violencia continuará, con otro nombre y otros actores. No hay lugar que requiera más inversión que la Costa Caribe. Ya está bueno que para la Costa se destinen millones, ahora se debe hablar de billones. Tenemos los índices de necesidades básicas insatisfechas más altos del país y somos una clase dirigente nueva que reclama más inversión.
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